- Así que aquí estabas - Pase mis brazos alrededor de su cuello, dejando besos en su mejilla.
- No te quise despertar, estabas plácidamente dormida - Recibió mis besos con una sonrisa, invitando a mis labios a juntarse con los suyos.
Me quite la bata que cubría mi desnudez, para unirme con él en la tina. La espuma se movió, cuando gatee hasta sus piernas y me senté allí, entre medio de ellas.
- Creo que ambos perdimos este juego - Mencionó, recordando lo que hicimos horas atrás. Esa zona aún se encontraba sensible y habían partes de mi que dolían levemente por los golpes dados.
Experimentar nuevas cosas nunca está de más.
- ¿Te hice daño? - Pregunto, acariciando el lugar de mi costilla que se encontraba con un color rojizo. Negué - Pude haber perdido pero sigo con el premio gordo.
- Idiota - Palmee su mejilla con cuidado, acortando más el espacio - Aunque aún no olvidó lo que me hiciste, dejarme esperando de esa manera estuvo mal.
- ¿Ah sí? ¿Que piensas hacer al respecto? - Me empujó por mis caderas y me situó sobre sus piernas, dejando un rastro de besos por lo mandíbula, tomando mi lóbulo entre sus dientes y bajando por mi cuello. Suspiré entrecortado, sintiendo como mi cuerpo volvía a sentir la temperatura - Cuando queras volvemos a empezar. No me gusta dejar nada sin terminar.
Dio un apretón en mis caderas y las libero, capturando mis labios en un beso pausado pero lleno de pasión e intensidad, se tomaba su tiempo con cada caricia en mis labios y mi piel se sentía como una válvula a punto de explotar, araña a su pecho y comencé a mover mis caderas con lentitud, buscando esa fricción para calmar la presión que sentía entre mis piernas, dejando escapar suspiros y jadeos entre medias.
Sabía cómo dedicarle atención a cada parte de mi cuerpo, no solo sus labios cumplían aquella labor de mimarme, sus manos trabajaban al compás, tocando, estirando y pellizcando, encargándose de llevarme de nuevo a esa nube que bloqueaba mi conciencia. El agua se desbordó cuando me apoye en su pecho para bajar lentamente, escuchando como siseaba, lo mire seductoramente antes de comenzar a mover mis caderas. Arriba a bajo, manteniendo un ritmo lento y constante, sus caderas también empujaban en sincronía con la mía, creando ese momento intenso entre los dos.
Sus labios volvieron a los míos y se separaban cuando la sensación era tan fuerte que no lograba reprimir los sonidos que querían salir. Charly continuó sus besos por mi piel, erizando todo a su paso, sus manos acompañaban mis movimientos, dejándome en todo momento, ser quien tuviera la batuta. En mi vientre bajo todo se tenso cuando sus dientes capturaron uno de mis montículos, ejerciendo la presión necesaria para que todo vibrará en mi interior.
Quería acelerar el movimiento pero sus manos me lo impedían, quería ir lento. Dentro de mí podía sentir una revolución que estaba a segundos de estallar. Devore sus labios, uniendo mi lengua con la suya, tratando de imitar el movimiento de nuestras caderas y cuando estuvo a punto de llegar, mis uñas se clavaron con fuerza en su espalda mientras su cara estaba enterrada en mi cuello, terminando de empujar para unirse al clímax conmigo.
Jadeando, me quedé aferrada a él, esperando que mi respiración se regulará. Minutos después, deje un beso en su frente, en su nariz y por último en sus labios.
- Te odio....
- Yo a ti, no te imaginas cuánto.
∞
- Es una pena que nos tengamos que ir tan pronto.
- ¿Pronto? Amor, pero si ha pasado ya una semana – Lo miro con reproche y termino de cerrar mi maleta. Una semana no fue suficiente para reponerme, teniendo en cuenta que Charly se dedicó a gastar cada gota de energía cada noche.
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Simplemente tu
Fanfic¿Alguna vez has sentido que lo tienes todo y de la nada todo se esfuma? Lo que tienes en tus manos, lo que forma parte de ti, en segundos se vuelve aire, se va. Lo teniamos todo, eramos un todo, el me complementaba y yo era su otra mitad, habíamos...
