Tiempo después:
Hoy es por fin mi cumpleaños y estoy tan emocionada por eso. Me pongo un lindo vestido corto dorado que deja algo de mi espalda descubierta junto con unos tacones. Me hago una coleta alta y me maquillo.
—Hoy ya tengo 18 hoy por fin.—bajo las escaleras de mi casa y veo Arturo recargado en la pared con una camisa negra y sus mangas remangadas hasta los codos.
Arturo levanta la vista dejando al lado su celular y me escanea de abajo hacia arriba para después acercarse a mi.
—Hoy por fin serás mía.—me dice cargándome.
Lo beso con pasión y pongo mis piernas a lado de su cuerpo. Arturo sube mi vestido y empieza a tocar mis glúteos.
—Estoy ansioso por meterte la.—le muerdo el labio y apoyo mis manos en su clavícula.
—Aún no Arthur.—lo separó cuando siento uno de sus dedos dentro de mi intimidad.
—¿Porqué no Kate? Si estoy ansioso—me bajo de él y quito su mano de mi intimidad.
—Porque estamos en casa de mis padres.—le afirmo y luego me dirijo a la puerta pero Arturo me detiene.
—Aunque quiera azotar ese culo tan hermoso debo contenerme y cubrirlo porque lo haz dejado descubierto.—me baja mi vestido y luego me toma del cuello hasta topar con su tórax.—Y no me gusta que otros vean lo que estoy por comerme.
Me doy vuelta y lo encaro regalándole una sexi sonrisa.
—No seas posesivo amor.—le doy un beso en la comisura de sus labios.—Yo soy y seré completamente tuya.
—Eso lo se.—me muerde el labio inferior.—Pero quiero que tú te lo metas en la cabeza.
—¿Meterme que?
—Que eres completamente mía—me toma del cuello y me susurra al oído.—Y nunca me a gustado compartir.
—A mi tampoco.—le digo y lo tomo de la mano para salir de mi casa.
Luego que salimos Arturo me abre la puerta de su auto y yo con gusto entro. Arturo le sigue posicionándose del otro lado y luego me da un tierno beso en los labios para luego arrancar el coche.
El camino sigue y sigue y todo está tan callado entre nosotros dos. Así que decido sacar un tema.
—¿Quien lo diría no?—le digo mirando su perfil mientras que él conduce.
—¿Quién diría que?—me dice.
—Que tú siendo el jefe de mi padre te enamorarías de una pollita como yo.—Arturo frena el auto y se me queda mirando.
—Sabes la primera ves que te vi con ese vestido me enloqueciste y me hice la promesa de tenerte para mi siempre.
—¿Y crees que ya cumpliste tu promesa?—le digo pero no veo respuesta de Arthur.
—Aún no la cumplo del todo.—empieza a buscar algo en su auto a lo cual no le doy mucha importancia hasta que veo que saca una pequeña caja.—Ábrela y póntelo.
Me ordena y luego se endereza para seguir conduciendo como si nada.
Abro la caja pero me arrepiento porque veo un anillo con un gran diamante.
—¿Que es esto?
—¿Quieres casarte conmigo?—me lo dice aunque siga manejando.
—Esto es una broma ¿no?—me rio a carcajadas pero veo que Arturo no lo hace y luce con su semblante serio.
—¿Acaso te burlas de mi?—niego varias veces con mi cabeza.
—No es solo que tú y yo habíamos quedado en algo ¿no?
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El jefe de mi padre
Novela JuvenilDebí alejarme de él, ahora tengo que pagar las consecuencias de mis actos. Los hombres pueden bajarte las estrellas?? Por supuesto que si pero todo llega a su fin tú lo conoces realmente y todo termina, no digo que no fuera lindo.....
