¿Dónde estoy??
Me e despertado en una habitación que no conozco lo único que recuerdo es estar en el auto de Arturo.
—Mierda ese tipo me secuestró.— me levanto de la cama y veo qué hay una puerta así que trato de abrirla pero no puedo.
Así que está cerrada claro que iba estar cerrada. Miro mi ropa para ver si la sigo trayendo y así es solo que ahora tengo frío.
Escucho que tratan de abrir la puerta y cuando lo hacen veo a Arthur vestido de traje.
—Que bueno que ya despertaste.—me dice y luego se acerca para abrazarme pero por sentido común me alejo.
—¿Donde mierda estoy?—le sigo aguantando mis ganas de llorar.
—Te lo repito de nuevo para que no colmes mi paciencia ¡cuida tu boca!—ok acaba de gritarme esto va enserio.
—No voy a cuidar mi boca pero si voy a cuidarme de ti.—ahora soy yo la que le digo con ganas.
—Sabes no vine aquí para discutir.......
—Entonces muéstrame la salida y olvidemos esto.—me encojo de hombros.
—No quiero que me interrumpas cuando hable por mucho que te ame no voy a dejar que estés de altanera conmigo.
—Claro y porque me amas tanto me raptaste ¿no?
—Era la única forma.—se que trata de controlar su enojo pero aún así eso no me detiene.
—Sabes si pensaba casarme contigo ahora no quiero nada contigo.—le digo con dureza a lo cual él reacciona con un tono burlón.
—Pues es una lástima porque será por las malas.—me toma fuerte del brazo y me saca de la habitación.— Tú y yo tendremos una cena calmada.
—Suéltame me lastimas demasiado.—trato de zafarme pero él me aprieta más fuerte.
—Si pones más resistencia no te soltaré Kate.—dejo de hacerlo porque tiene razón.
Llegamos a lo que parece un gran comedor y me siento en una de las sillas que me ofrece.
—Te encantará la comida la hice especialmente para ti.—me guiña el ojo para luego servirme la.
—No tengo hambre.—le digo alejando su plato de carne.
—No me importa si tienes hambre te la vas a comer porque tarde más de 1:00 cocinando para ti como para que seas una perra malagradecida.
—"Si yo soy una perra" tú eres un loco demente.—Arthur me mira con una sonrisa falsa.
—Y apenas te das cuenta de que estoy loco.—mierda es cierto como no me di cuenta.—Y si si estoy loco pero por ti.
—Solo déjame ir.—le digo en una súplica.
—Solo come lo que te doy.—touche.
Arturo se pone al lado mío para comer.
—Quiero que te comas todo eso.—asiento y empiezo a partir la carne. Cuando lo meto a mi boca la carne sabe increíble.
—mmm esto es riquísimo.—le digo y me meto otros dos pedazos más.
—Soy un buen cocinero ¿no?
—Si y también estás loco y tienes a una chica secuestrada.
—Por lo menos dijiste que si eso ya es un avance.—sigue comiendo y yo hago lo mismo.
—Bien ya llene.—me retiro y voy a pasar la sala pero Arturo me jala del brazo y me lleva a otro cuarto.—Que cojones.....
Arturo me mete adentro del cuarto y empieza a besarme mientras me sube el vestido para tocar mis glúteos.
—Hoy serás mía.—se desabrocha el pantalón y me rompe las bragas.
—Oye esto no se si este....—ciento como su miembro está tan duro.—Solo mételo ya.
Le digo para acabar con la tortura y evitación que esto sintiendo. Arturo lo mete de una y empieza a embestirme con mucha fuerza.
—Espero y no te haga daño.—me dice pero mala verdad es que no me hace ningún daño.
—Yo......—empiezo a gemir con cada embestida que me da.—ya.....no......soy Virgen.
—Por supuesto que no porque ya estoy dentro de ti.
—Creo que no me entiendes.—Arturo toma una de mis piernas y las empieza a apretar.—Yo.....no era.....Virgen....te mentí.
Arturo se detiene y sale de mi. Cuando creo que se va a ir me voltea para que mi cara tope con la pared.
ESTÁS LEYENDO
El jefe de mi padre
Teen FictionDebí alejarme de él, ahora tengo que pagar las consecuencias de mis actos. Los hombres pueden bajarte las estrellas?? Por supuesto que si pero todo llega a su fin tú lo conoces realmente y todo termina, no digo que no fuera lindo.....
