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Baji notó el mareo aún más fuerte, tanto que pensaba que se moría, aunque luego lo pensó bien y le pareció una tontería. Mitsuya se acercó a Draken para cantar victoria. Draken con sus pocas fuerzas, le dio una patada en la cara y se levantó de un salto.
Draken: Baji, huye. Yo me quedo hasta que vea que estás a salvo.
La tormenta empeoró al segundo con varios truenos. Mitsuya y Draken parecía que estaban en un duelo. Los dos se miraban en completo silencio, hablandose con los ojos. Baji se levantó temblando y se quedó un minutos mirándolos.
Draken: ¡Huye, Baji!
Mitsuya se tiró contra Draken. Las patas de araña le tiraron al suelo y le impidieron levantarse. Baji vio el miedo en los ojos de Draken y decidió huir, en cambio Mitsuya se río en alto y se le pusieron los ojos blancos por medio segundo. En ese medio segundo, Baji notó como las patas ya clavadas, se le entremetían con sus músculos y notó como sangraba por dentro. Draken no fue capaz de correr a cogerle. Cerró los ojos para mirar a Mitsuya.
Hina: ¡Draken!
Draken abrió los ojos. Hina estaba de pie delante suya. Había agarrado a Baji justo antes de que cayese al suelo. Justo en el momento en el que Hina había despistado, Smiley pegó a Mitsuya con todas sus fuerzas una patada con el tobillo en su cabeza. Mitsuya cayó sin consciencia encima de Draken.
Smiley: ¡Draken! ¿Estás bien?
Draken: Eso creo. ¿Te ha dolido la patada?
Smiley: ¡Nunca! ¡Yo soy el más fuerte de...! ¡Ayy!
Draken: Ya sabía yo. Vamos a casa. Mitsuya se viene.
Hina y Smiley: ¡¿Qué?!
Smiley cogió a Baji a caballito y Hina ayudó a los dos, al cojo y al inconsciente, a andar abrazandoles. Draken sacó su herramienta más leal, llamada cinta adhesiva, y ató los brazos y la boca a Mitsuya. Lo cogió igual que había cogido a Inui. Todos fueron a casa.
Mikey: ¡Ah! ¡Mitsuya! ¡Os lo habéis traído!
Koko: ¡Vaya! ¡Qué buena transformación!
Draken: Buenísima. Dadme las vendas. ¿Qué te parece, Chifuyu?
Chifuyu: Mit... Mitsuya es... Es... ¡Es un zombie!
Todos se rieron de la cara de miedo de Chifuyu. Se intentó esconder tras los sillones para que Mitsuya no le viese. En ese momento, mientras ponían las vendas a Draken y a Smiley, llamaron a la puerta. Mikey abrió la puerta, para volverla a cerrar de un portazo.
Hina: ¡¿Qué ocurre?!
Mikey: ¡No abráis la puerta!
Koko: Mikey, ¿qué ocurre?
Mikey: ¡No abráis por lo que más queráis!
Draken dio un empujón a Mikey. Mikey siguió inmóvil. Draken quiso mirar antes por la ventana, pero decidió aceptar lo que hubiese detrás de la puerta.
Draken: Mikey, alejate de la puerta
Mikey: ¡Nunca!
Koko se levantó y echó a Mikey con la ayuda de Draken, quien dio un codazo a la puerta para abrirla. Y detrás, había...
Draken: ¡Mikey! ¡¿Esto es enserio?!
Mikey: ¡Joo! ¡No quiero que entre en casa de nuevo! ¡Dile que se ha equivocado o échale fuera directamente!
Draken: Izana, entra. ¿Cómo te encuentras?
Izana detrás de la puerta, miró con enfado a Mikey. Se le notaba el cansancio en la cara por sus ojeras. Saludó sin nada de ganas.
Izana: No recuerdo como llegué afuera. Pero, ¡anda! Hay menos gente de lo común...
Inui: Espera, espera. ¿No eres ningún zombie? ¡Ayer Emma te mordió y es la segunda vez que te muerde un zombie!
Izana: Ah. Es cierto. No mentira, no recuerdo nada. ¿Puedes cerrar la puerta? Hace frío...
Draken cerró la puerta. Mikey, no muy convencido, se agarró a Draken para contarle algo en secreto.
Mikey: Me da mala espina. A la primera que la lie, se va fuera.
Izana: Mikey, ¿decías algo?
Mikey: Ya está bien. ¡Vete fuera, maldito!
Draken: Calmate, Mikey. Izana no ha hecho nada excesivamente raro.
Mikey: Así que estás insinuando que le has visto raro...
Draken: ¿Sabes qué? Súbete y vete a descansar.
Mikey se fue enfadado arriba. Izana se echó en el sillón.
Izana: ¿Tenéis algo para la cabeza? Estoy como muy cansado de repente...
Draken: Si lo estás, siéntate y cállate que tenemos cosas que hacer. Sino, ven y ayúdanos.
Izana: Sí es de algo que me interesa, no estoy cansado. Ah, un zombie. ¡Ah! ¡Un zombie!
Yuzuha le calló la boca. Chifuyu también estaba asustado, mirando con cuidado desde detrás del sillón. Draken colocó a Mitsuya en el otro sillón y entre Smiley, Kazutora y él le sacaron sangre con uno de los utensilios de Chifuyu.
Draken: Es roja. No nos sirve.
Smiley: ¡¿Roja?! ¡Sacasela de la cabeza mejor!
Kazutora: ¡Sí, hagamos eso!
Draken: Smiley, te has dado algún golpe en la cabeza, ¿verdad? De Kazutora, mejor no hablamos.
Kazutora: Ya lo sé. Yo tengo siempre razón. ¡Ah! ¡Mitsuya se ha despertado!
Mitsuya, aún atado, se intentó deshacer de la cinta. Les miró a todos muy, muy enfadado y gruño. Se meneó muy rápido para que le soltase.
Draken: Mitsuya, tranquilo.
Koko: ¡Ahora, Draken! Métele ahora la aguja y sácale sangre.
Mitsuya escuchó el plan y se movía aún más para que no pudiese meterle la aguja en el brazo. Usó las piernas para defenderse. Smiley y Kazutora lo agarraron fuerte y a Mitsuya se le abrieron mucho los ojos. Draken metió la aguja mientras Mitsuya le intentaba dar patadas para que parase. Smiley y Kazutora estaban haciendo todos sus esfuerzos con todas sus fuerzas. Draken sacó, también usando fuerza, sangre morada del brazo de Mitsuya.
Draken: ¡Es morada! ¡Genial!
Kazutora: Draken... ¡Nos estamos haciendo daño!
Draken: Ah, es verdad.
Mikey: ¡Ahh! ¡Ayuda!
Mikey había bajado corriendo y saltando, como un loco. Koko le dio un codazo en la cabeza a Mitsuya para darle justo donde lo podía dejar inconsciente.
Smiley: ¡Podías haber empezado por ahí, idiota!
Draken: ¡Calla, Smiley! ¿Qué ocurre, Mikey?
Mikey: Takemichi... ¡Es un zombie! ¡Me ha mordido!
Draken: Sí no tuviésemos tantos problemas, esto me asustaría. Koko, trae aquí la manta.
Koko: La manta... La rompiste tú.
Draken: Pues... Traeme cinta adhesiva, supongo.
Koko trajo la cinta como Draken le había dicho y los dos enrollaron el brazo de Mikey, el malo, para tirar de él. Claro, que la reacción de Mikey no fue de las mejores.
Mikey: ¡Ay, ay, ay, ay! ¡Para, Koko! ¡Qué duelee! ¡Dejadme ser un zombie para acabar con este sufrimientooo!
Draken: Mikey, no digas tonterías.
Draken y Koko tiraron fuerte pero no hizo falta ya que la cinta adhesiva, al ser más dura que la manta, no hizo falta mucha fuerza. El veneno salió de su cuerpo fácilmente. Draken lo unió a la sangre de Mitsuya y se volvió azul, como el mejunje de Chifuyu. Pero duro poco la calma.
Yuzuha: ¡Ah! ¡Au, me ha mordido! ¡Me ha mordido Izana!
Izana sonrió cuando todos le miraron. A él le habían mordido dos veces, por lo que también debía ser fuerte. El aspecto lo tenía también cambiado. Más pálido de lo normal, sus ojos morados habían cambiado a rosas y le habían crecido ojeras color rojas, las uñas le habían crecido y se habían afilado. Venas le recorrirán todo el cuerpo, sobretodo los brazos. El pelo le iba creciendo poco a poco, siempre con su color blanco. Las patas de araña normales aún no le habían crecido, pero estaban a punto. Y los colmillos, estaban afilados, cubiertos de sangre por el mordisco que le había dado a Yuzuha. La sujetaba del brazo y no la dejaba escapar.
Izana: ¡Idiotas! ¡Vosotros me habéis dejado entrar!
Yuzuha: ¡Ayuda! ¡Draken!
Inui: No te preocupes, Yuzuha. ¡Vamos!
Inui, detrás con el bate, fue a pegar a Izana en la cabeza, pero algo lo detuvo. Takemichi bajó entonces y también estaba como Izana. Inui se quedó mirando hasta que se dio contra Izana. Yuzuha se decepcionó pensando que no se iba a poder salvar.
Yuzuha: ¡Eres un inútil! Ahora nos vamos a morir los dos.
Inui: Ay... Mi nariz.
Mikey: Sí que eres inútil, Inui. Te ha dolido la nariz cuando te has dado con todo el cuerpo menos con la cara.
Inui: Jo, Mikey. ¿Podrías por lo men...? ¡Tsk!
Izana usó sus patas de araña para atravesar el brazo de Inui con él. Inui aguantó el dolor pero usó su otro brazo para coger del cuello a Izana.
Izana: Sueltame ahora mismo.
Inui: ¡Suelta a Yuzuha!
Izana: ¡Hagamos algo! Si uno de vosotros se mueve, este chico sufre. Si alguien dice algo, este chico sufre. Si alguien hace algo raro que no sea respirar o pestañear, este chico...
Mikey: ¡Ya nos sabemos el resto! ¡No hace falta que tú sigas diciéndolo, pesado!
Izana sacó sus patas de araña y atravesó el otro brazo de Inui. Inui puso los ojos en blanco mientras aguantaba el dolor. Draken y Koko, que habían intentado ir a ayudar a Inui y a Yuzuha, se pararon al momento. Smiley y Kazutora también se pararon, aunque le estaban tirando cojines a Takemichi. Hina se había quedado curando a Baji.
Izana: Bien, bien. Takemichi, ven aquí conmigo. Nos los dividimos.
Takemichi: Vale. Yo quiero al pequeñajo.
Mikey: ¡Yo no soy pequeño! ¡Tú eres pequeño!
Inui: ¡Aaaahhh!
Izana metió otra de sus patas en el cuerpo de Inui. Inui soltó el cuello de Izana y él lo levantó con sus patas. Yuzuha se puso de rodillas y empezó a cerrar los ojos. Draken susurró a Koko, tanto para que Izana no lo oyese.
Draken: Yuzuha está a punto de convertirse. Hay que hacer algo.
Takemichi: Izana, vamos. Yo me quedo con ese, ¿tú...?
De pronto, todos se callaron. Baji había recobrado la consciencia y se decidió a pegar a Takemichi. Un solo puñetazo de Baji, hizo que el zombie cayera al suelo, dándose antes un golpe contra la mesa. Izana sacó dos patas; una fue contra Baji, la otra contra Inui. Para no matarlo, ya que no quería, le metió la siguiente pata en la pierna derecha. A Baji se le clavó justo en el hombro, pero lo soltó, dejándole solo una herida ensangrentada.
Baji: ¡Ah demonios! Maldito Izana. ¡Nunca me has caído bien!
Izana: Cuánto más hables, más daño le voy a hacer.
La siguiente pata se le clavó de nuevo a Inui, en la espalda. Yuzuha se desmayó al fin. Baji sonrió mientras sudaba pensando en un plan. Draken vio como la casa se movía poco a poco. Quería ayudarles.
Izana: Takemichi, levanta. Pronto seremos tres.
Baji: Perdóname, Inui... ¡Allá vamos!
Baji se lanzó encima de Izana y él sobresacó todas sus patas. Todas fueron contra Baji. Inui, intentando ayudar un poco, partió todas ellas para liberar a Baji. Baji consiguió herir a Izana.
Izana: ¡Maldito! ¡Maldito seas!
Draken: ¡Bam! ¡El científico Chifuyu no está, sino está el científico Draken!
Draken clavó la jeringa con la sangre azul de Mitsuya en el cuello de Izana. Izana puso cara de miedo y se tocó el cuello. Estaba pálido de repente. Soltó a Yuzuha y a Inui. Inui, cojeando volvió con Draken, quien lo cogió.
Draken: ¿Estás bien? Estás muy herido.
Inui: Todo bien. Ayuda a Baji.
Izana: ¿Qué es... Esto?
No hizo falta ayudar a Baji, ya que Izana se cayó al suelo mientras respiraba rápido ya que el mejunje azul estaba entrando a su cuerpo. Pero aún no cambió nada de su cuerpo.
Baji: ¡Toma! ¡Lo he conseguido! ¡He conseguido derrotar a Izana! ¡Lo he...!
En es momento, Chifuyu se tiró contra él. Baji se quedó medio segundo analizando que acababa de pasar.
Draken: ¡Yuzuha! ¡Baji!
Koko: ¡Primero Yuzuha!
Yuzuha, en el suelo, estaba aún calmada. No había señales de que fuese ningún zombie. La herida del hombro se había extendido tanto en tan poco tiempo, que le llegaba hasta el cuello. Draken la miró decepcionado y triste a la vez.
Draken: Yuzuha... No tiene salvación...
Koko: Inténtalo, por favor.
Kazutora: Yo estoy libre. Por probar, no pasa nada...
Smiley: ¡Aquí necesitamos ayuda! ¡Baji...!
Baji: ¡Tsk! ¡No puedo deshacerme de él! ¡Chifuyu... Es muy rápido!
Draken dejó a un lado a Yuzuha y corrió a ayudar a Baji. Baji pegó una patada a Chifuyu, pero tenía tanta fuerza en las uñas, que se estaba sujetando solo con ellas al cuerpo de Baji. Chifuyu le levantó la cabeza y le dio en el suelo contra ella. Así sucesivamente. Cuando Draken lo agarró de los hombros para que dejase a Baji en paz, Chifuyu se dejó y caminó solo hasta la salida.
Chifuyu: Lo siento... No quiero haceros daño, pero no puedo controlar mi cuerpo...
Les miró. Tenía el mismo cambio de cara que Angry. Era a la vez Chifuyu y el zombie. Entonces, la casa abrió su puerta para dejar entrar toda la luz y Chifuyu se tiró de rodillas al suelo.
Chifuyu: ¡Aaahhh! ¡La luz!
Draken: ¿Hm? ¿El sol? ¿No estaba lloviendo?
Mikey: Estaba. Ahora es de día.
Koko: Siempre ha sido de día, Mikey. Creo que el sol les hace daño.
Chifuyu: ¡Me quemo! ¡Auu!
Mikey: Pero si no hace calor...
Draken: ¡No, Mikey! ¡Se quema porque el sol les hace daño! ¡Koko tenía razón!
Inui: Bla, bla, bla. Una ayudita que estoy empezando a hacer un charco de sangre en el suelo.
Draken volvió con Yuzuha y Kazutora también se tiró al suelo a mirarla. Chifuyu sufría cada vez más y lo demostraba gritando con todas sus fuerzas. Baji se levantó en ese momento del suelo. Se había desmayado por el golpe contra él.
Baji: ¿Qué ha pasado? Me duele... ¡Ah! ¡Chifuyu...!
Mikey: No, Baji. Chifuyu se está quemando al sol. Déjale tranquilo.
Baji: ¡No pero...!
Smiley: Baji, si te encuentras bien, ven a ayudar.
Inui: Oh no, me desangro, mírame.
Baji: ¡Idiotas, escuchad...!
Draken: Baji, no grit...
Baji: ¡Me ha mordido! ¡Chifuyu, el paquete, me ha mordido!
Draken: ¿Te ha mordido...?

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Pueblo encantado (Tr)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora