1 de junio de 2021- Londres
–¿Empacaste todo?
–Casi, aún faltan mis zapatos.
–Déjame ayudarte.
La habitación nunca se había visto tan desordenada desde la Navidad pasada, cuando Liam terminó vomitando por todo el suelo. Louis aún lo recordaba y no podía evitar sentir escalofríos.
Maletas abiertas, ropa desperdigada y artículos personales cubrían cada rincón del espacio. Harry intentó apartar sus prendas una a una, pero con cada movimiento, el caos parecía multiplicarse. Los días del último mes pasaron demasiado rápido, tanto que ni siquiera tuvo tiempo de preparar una maleta decente. Ahora, a pocas horas de su vuelo de regreso a Italia, trataba desesperadamente de evitar que la maleta explotara... o al menos esperaba que no lo hiciera dentro del avión.
Tomar la decisión de irse no ha sido fácil. No solo significaba dejar atrás a sus nuevos amigos, sino también al hombre que lo hacía sentir especial cada día. De hecho, ni siquiera estaba seguro de si realmente había decidido algo. Solo encontró el boleto de avión a punto de vencer en un cajón de camisas y, de repente, ahí estaba: empacando, como si todo hubiera sido inevitable.
Para sumar una preocupación más, sus sesiones con Caroline habían llegado a su fin. A cambio, ella le había dado el contacto de un terapeuta en Italia, y aunque Harry lo agradece, no podía evitar sentir que algo dentro de él quedaba inconcluso.
Su vuelo saldría al día siguiente por la tarde, así que había pasado la mañana empacando hasta que Louis llegó temprano del trabajo para ayudarlo. Harry no entendía de dónde había salido tanta ropa, pero ya estaba resignado a pagar el peso extra.
–Recuerda llevar tu cámara, no la olvides.
–Claro que no. ¿Cómo podría? Es mi vida.
El ambiente entre ellos se sentía extraño, como si cada conversación estuviera hecha de palabras a medias y silencios que dolían más que cualquier despedida. Ninguno de los dos se atrevía a decir lo que realmente pensaba. Tal vez porque, en el fondo, sabían que no había nada que pudiera cambiar lo inevitable.
Harry no podía evitar recordar cada detalle como si fuera la última vez que lo vería. El aroma a café en Beachwood, la sensación de las delicadas sábanas de Louis al rozar su piel... Todo parecía impregnarse en su memoria, como si su mente intentara retener cada instante antes de que se desvaneciera.
Y luego estaban las caricias. Permanentes, constantes. Siempre buscando el contacto del mayor. Se abrazaban más que de costumbre, pedían mimos a cualquier hora del día, se regalaban besos fugaces que, aunque efímeros, se sentían intensos. A veces, Harry notaba el desconcierto en la mirada de Louis ante tantas demostraciones. No era algo habitual en él, pero Louis nunca lo rechazó.
¸.☆¸.♡.¸• ๑۩۞۩๑ • ¸.☆¸.♡.¸
La habitación había quedado en orden. La noche cayó sin que lo notaran y, con ella, los cajones vacíos y los percheros despejados. En la sala solo quedaban dos grandes maletas llenas de ropa y zapatos, recordándoles la inminente distancia que pronto habría entre ellos.
Terminaron exhaustos. El silencio se instaló entre ambos, aun estando despiertos. Solo miraban el techo, escuchando la brisa y el sonido lejano de los autos transitando.
Por primera vez, el ambiente se sentía incómodo. Ni siquiera se rozaban debajo de las mantas. Había un espacio entre ellos que antes no existía, y eso lo hacía aún más evidente. El frío había dejado de ser un problema hacía mucho, cuando dormían apretujados.
ESTÁS LEYENDO
January melancholy
FanfictionLouis dirige un hospital reconocido por su labor con pacientes de cáncer, pero la carga de su responsabilidad lo ha convertido en un hombre reservado y solitario, un maestro en el arte de ocultar sus emociones. Harry, en cambio, arrastra un pasado t...
