–Louis, no seas tramposo.
–No estoy siendo tramposo.
–Pues algo extraño haces, porque no he ganado ni una sola partida, aun cuando presiono todos los botones.
Louis no pudo evitar soltar una carcajada ante el comentario. Llevaban jugando videojuegos casi todo el día, mientras afuera el diluvio seguía imparable. En la mesa de centro se acumulaban envolturas de frituras y dulces, una prueba clara de cómo habían pasado el día disfrutando del tiempo juntos. El aire cálido del departamento contrastaba con el frío y la tormenta que rugían más allá de las ventanas.
–Se suponía que hoy era nuestra cita –comentó Louis de repente, mientras seguía jugando, ahora con una clara ventaja en el marcador.
Harry, que ya se había cansado de perder y había dejado el control hacía un rato, lo observaba desde el sofá con los brazos cruzados y una expresión divertida.
–¿Cita? Creí que solo era una salida de amigos que querían tener una conversación seria –respondió, sonrojándose un poco, aunque su tono llevaba un matiz burlón.
Louis, fingiendo estar ofendido, pausó el juego y giró hacia él.
–¿Es en serio, Harry?
Harry soltó una pequeña risa, esta vez enfrentando directamente la mirada de Louis.
–Jamás dijiste que era una cita. ¿Querías intentar conquistarme?
–Por supuesto –contestó Louis, sin dudarlo ni un segundo–. Necesitaba saber qué pensabas después del beso. Y es una pena, porque había hecho una reservación en un restaurante que sé que te habría encantado.
Harry dejó escapar un suspiro, mientras sus mejillas adquirían un tono aún más rosado. Con un movimiento rápido, llevó las manos a cubrirse el rostro, claramente tratando de ocultar su nerviosismo.
–Está bien –dijo con un tono más suave, casi murmurando–, de cualquier otra forma habría terminado confesando lo que siento.
Louis sonrió ampliamente, complacido con la respuesta. Sus ojos se suavizaron mientras veía al rizado frente a él, como si en ese instante no existiera tormenta afuera ni un mundo más allá de ese departamento.
–Te lo voy a compensar de todas formas, cuando el clima vuelva a ser menos desastroso.
–Eso está bien para mí –respondió Harry con una sonrisa tímida.
Louis se inclinó hacia él, incapaz de resistir la tentación de acercarse a esos labios que lo habían mantenido pensando durante días. Pero justo cuando estaba a punto de atraparlos, Harry se sobresaltó y retrocedió rápidamente, dejando a Louis congelado en el lugar.
No necesitó preguntar. El rostro de Harry lo decía todo: estaba nervioso, quizá aún procesando la sorpresa del momento lo que hizo que Louis se enterneciera.
–Hay otro tema que necesito aclarar contigo –dijo Harry rápidamente, como si buscara desviar la atención del reciente suceso.
Louis, sin presionarlo, asintió y se acomodó en el sofá, apoyando un brazo en el respaldo mientras lo miraba con paciencia.
–Dime.
Harry respiró profundamente, tomándose un momento para calmarse. Louis, respetando su necesidad de tiempo, esperó en silencio, observando cómo el rizado parecía ordenar sus pensamientos antes de hablar. Finalmente, Harry levantó la mirada.
–Tú sabes que solo estoy de paso aquí en Londres, ¿verdad? –comenzó con voz suave. –Vine porque quería volver a ver a Aurora, pero no esperaba que algo cambiara... No sabía que llegarías tú. Y ahora... no sé cómo llamar a nuestra relación en este momento.
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January melancholy
Fiksi PenggemarLouis dirige un hospital reconocido por su labor con pacientes de cáncer, pero la carga de su responsabilidad lo ha convertido en un hombre reservado y solitario, un maestro en el arte de ocultar sus emociones. Harry, en cambio, arrastra un pasado t...
