Alex
La lluvia me pega como si el cielo quisiera borrarlo todo. El traje se me pega a la piel; la visibilidad es una mierda, pero no puedo permitirme detenerme. Si no me libero de estos guardias ahora, Rachel seguirá siendo un punto borroso en la distancia y no puedo permitir que eso ocurra. Tengo que encontrarla.
Un chico me cubre la espalda y comienza a abrir fuego contra la línea enemiga. En cuanto veo la oportunidad alcanzo mi arma y hago lo que sé hacer; moverme, disparar, quitar obstáculos.
Cada caída, cada cuerpo que mato es una cuenta que pongo en la balanza y es tiempo ganado a favor de ella.
—Gracias, Enzo —lo veo agitado cuando nos cruzamos entre el humo de la pólvora y la lluvia.
—No hay de qué —me responde, sin dejar de apuntar a su alrededor.
—¿Ya consiguieron las armas?
—Rachel dice que no están en el laboratorio, los demás las están buscando. Me entretuve con un par de guardias, iré a ver que podemos encontrar.
—Dense prisa.
Más hombres vienen, muchos más de los que esperaba. Golpeo con determinación, devuelvo un puñetazo, me deslizo sobre el barro cuando alguien me empuja y el mundo se reduce a sonidos de cristales, metal, el chasquido de botas sobre charcos.
Un relámpago me abre la vista y por un segundo veo a lo lejos una figura inmóvil: el causante de este caos.
—Rachel —escupo por el intercomunicador. No responde de inmediato—. Veo a Ethan.
Espero su respuesta mientras me quito de encima a más de los guardias de Rebeca.
—Pero necesitas ayuda.
En otras circunstancias saber eso sería bueno, uno de los hombres me golpea y resbalo cayendo al suelo. Me patea las costillas y con dificultad me muevo, viene listo para acabar conmigo, pero golpeo sus piernas haciéndolo tropezar y lo dejo en el suelo después de devolverle el puñetazo que me dio.
Me toma un poco más de tiempo del que esperaba, pero por fin logro despejar el camino, es entonces cuando veo a Rachel y está... ¿golpeando a Ethan?
Corro hacia ella cuando veo que resbala y de milagro yo logro mantenerme en pie.
—¡Rachel! —le doy mi mano para ayudarla.
—Ethan está con ella.
La mezcla de miedo y dolor en su rostro me dejan sin aliento.
—¿Qué?
—Está de su lado. Dime que ya tienen su sangre.
—Megan debe estarse encargando.
O al menos eso espero. No sé qué es lo haré si no consiguen su sangre, no podemos arriesgarnos por nada. Rachel luce bastante preocupada, noto que su brazalete cambia de color, se torna negro, pero no sé lo que significa.
—¿Dónde está Jack? —pregunta alarmada mirando en todas las direcciones.
No espera una respuesta de mi parte y sale corriendo, voy tras de ella. Megan está acercándose a Rebeca, puede conseguir su sangre. Veo que sale Víctor con un arma en mano y trato de correr más rápido para alejar a Rachel del impacto, de momento a otro todo parece suceder en cámara lenta.
—¡Jack! —grita de una manera desgarradora y obtiene la atención de varios.
El mundo se detiene en ese instante. La transformación es rápida, demasiado rápida.
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PROGRAMA F3 Libro I y II
Science FictionLa ciudad estaba en completa oscuridad, pero ellos no se encontraban solos, Rachel, Ethan y Zach, 3 desconocidos con una cosa en común: el miedo a morir. Deberán sobrevivir a las criaturas de la noche y llegar al domo, un lugar que promete ser su s...
