— 열 —
¿Será demasiado?
Jungkook puede decir que sí porque no tiene cuerpo suficiente para filtrar la oleada de placer que lo sacude.
Taehyung tampoco está siendo cuidadoso con él y la forma en que lo folla, y realmente no es algo que le moleste porque es adictivo sentir el pequeño ardor cuando la cadera ajena golpea contra la suya y el pene dentro suyo le toca una zona de la cual él desconocía que se podía llegar.
El aire lo abandona, la carne débil de las piernas le tiembla y él mismo se siente denso como el agua.
Se estremece por la falta de su camiseta y siente fresco sus pezones exaltados y el recorrido de besos y lamidas que Taehyung le ha dejado en el abdomen.
Ilícito en todos los sentidos habidos y por haber, pero maravillosamente seductor.
Incluso estando arriba, siendo él quien tiene la libertad para moverse mejor, Jungkook abre la boca y jadea desesperado cuando el hombre que lo sostiene de la cintura, alza las caderas y lo embiste de forma seca, dura y efectiva.
Cumple su cometido, pintar en los párpados cerrados del muchacho el techo de la capilla sixtina y hacerlo sentir como si pudiera tocar ese cielo celestial con las manos.
Taehyung debe admitir, incluso si su orgullo se ve afectado, que no puede contenerse al ver a este ser completamente fuera de este mundo sentado en su regazo, con los ojos cerrados y el cuello débil recibiendo todo lo que le entrega, doblegado ante bestialidad del sexo. Este ángel cayendo en el pecado de la tentación, pintando las plumas blancas de sus alas de negro y llenando su boca de sangre oscura, vestigios del sacrilegio.
La mañana tal vez no es la hora óptima de muchas personas para este tipo de cosas y debieron lavarse los dientes y despejarse un poco antes de besarse, pero es que para ellos no existe tal cosa como el horario óptimo para sucumbir al placer.
Taehyung sonríe de manera lasciva y arrogante cuando Jungkook se estremece bruscamente.
Porque sabe que es él quien le produce esos espasmos.
"¿Qué pasa, Jungkookie?"
El joven se encorva e intenta recuperar el aliento mientras abre un poquito los ojos y ve a Taehyung a través de las lágrimas que se aglomeran en su córnea.
"Es demasiado temprano para hacer esto" se lame los labios y traga saliva. "Déjame recuperarme"
El hombre no dice nada. Sólo le acaricia los muslos con la yema de los dedos para calmarlo y oh, Jungkook tirita al sentir que su piel se eriza porque está tan sensible que hasta el mínimo roce lo enloquece.
Y con razón, no pasaron ni doce horas que de nuevo estaba siendo sometido a la brutalidad del sexo.
Pero no tiene quejas, ni una sola.
Sería hipócrita de su parte tenerlas.
El oxígeno regresa a sus pulmones y el torrente sanguíneo vuelve a circular con normalidad. Comienza a moverse por pura inercia y a pedido de la vehemencia con la que el fuego quema sus entrañas en busca de ser apaciguado. Aprovecha que está arriba y tiene efímeramente el control para anclar las rodillas al colchón y rotar sus caderas en círculos lentos, deliciosamente torturantes.
Y la razón por la que dijo efímeramente es porque, como lo esperaba, Taehyung hunde los dedos en su cintura y alza su cuerpo para usurpar nuevamente el suyo.
Oh Dios, Jungkook se deshace en pequeñas partículas de lo que sea que él esté compuesto.
Siente su interior caliente, hirviendo, afiebrado al punto que cree que tanto fervor podría matarlo.
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DEAR JOHN | taekook
FanfictionTaehyung, un docente universitario se involucra demasiado con su alumno, Jungkook. El verdadero problema es que ellos comparten un lazo mucho más profundo del que deberían. "Jungkook" y aquel nombre se vuelve carne bajo las palmas de sus manos. "¿Có...
