37: judge

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—판사—



Taehyung podría estar al borde de la muerte ahora mismo, una agónica y pausada.

Pero no dejará de respirar, su corazón no dejará de latir, no dejará este plano terrenal, más podría llegar a sufrir la muerte más dolorosa que un ser humano puede experimentar, la muerte de su espíritu.

El fin de su sentir y de su amar.

Así lo siente él, encerrado en su auto con las lágrimas casi secas en sus mejillas, las manos congeladas sobre el volante y su cuerpo frío, solo vestido con la camisa que llevaba puesta.

Mira la ciudad y se da cuenta de que no tiene un lugar a donde ir. No quiere volver a su departamento, no puede ir con su familia y tampoco tiene a alguien con quien refugiarse.

Ya perdió a Jungkook, la única persona con la que podía ser el mismo.

Suspira y siente que se ahoga, quizá porque el aire comienza a mermar dentro del vehículo, porque el frío le impide respirar con normalidad o porque el peso de sus acciones presiona sobre su pecho. Tranquilamente podría ser una mezcla de las tres situaciones, todas nacidas de un castigo divino que cae sobre él, la cosecha de lo que sembró.

Taehyung toma su teléfono y le habla a la única persona a la que puede acudir.

Tarda un par de minutos en responder, pero el mensaje de su amigo invitándolo a su departamento le da un faro de esperanza.

Luego de una hora encerrado en aquel vehículo, en medio de la nada, Taehyung enciende el auto y comienza a rodar, retoma la autopista y regresa a la ciudad. Toma el camino que se sabe de memoria y frena enfrente del edificio de su amigo, deja el auto con alarma y corre hacia la entrada principal porque la helada noche lo azota y él está tan ligero de ropa que no sería raro que se contagie una gripe.

Una vez el portero automático lo deja entrar, sube por el ascensor hasta el tercer piso y una vez llega a la puerta del departamento de su amigo, este lo recibe con una cálida sonrisa, aquella que se borra al ver su aspecto.

"Oh, Dios" Namjoon, en pijama, murmura mientras lo deja pasar. "¿Qué te pasó?"

Taehyung ladea la cabeza.

"Muchas cosas"

Se adentra en el departamento y se quita el calzado, espera encogido por el frío cerca de la entrada mientras que Namjoon corre hacia la habitación.

Taehyung escanea el lugar y se da cuenta de su semejanza con un museo, con todas las obras de artes eclécticas, las pinturas colgadas en las paredes y los libros ocupando cada espacio libre; es un lugar edénico.

El dueño del departamento llega con una frazada en sus manos y la envuelve alrededor de su amigo.

"Ven, siéntate" lo empuja hacia el sofá.

Taehyung cae debilitado, se sienta entre los pomposos almohadones y estos, en conjunto con la manta, cierta calidez le dan, aunque su corazón está tan alterado que el pecho retumba a cada latido.

Namjoon había desaparecido y ahora vuelve con un vaso de agua que le extiende a su amigo y este lo recibe a duras penas y lo bebe de manera pausada. Él se sienta adelante, sobre la mesa ratona, y espera a que Taehyung se recomponga para hablar.

"Bueno..." Namjoon se lame los labios y juega con sus dedos. "¿Quieres contarme qué pasó?"

Taehyung primero emite un largo suspiro y luego se dedica a mirar la alfombra a sus pies mientras responde.

DEAR JOHN | taekookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora