33. El Plan.

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Pov Daniel.

Al despertar aún me sentía con aquel sentimiento de ira, el día de ayer no pude evitar pensar en lo que podría suceder si Eduardo decide contar lo que hacemos el profesor Díaz y yo, y no me refiero a la supuesta relación que está empeñado en descubrir.

Me refiero a los “trabajos" que le ayudo a hacer en la empresa, al parecer el profesor Díaz no se preocupó por aquello. Solo esperaba que la situación no se saliera de control.

Pensando en todo eso me metí a la ducha, enjabonando bien mi cuerpo para evitar malos olores y estar listo por si algo sucedía hoy con Mateo.

Ya me estaba acostumbrado a la cercanía que mantenemos en los últimos días y esperaba que así continuara.

Me vestí con uno de los suspensorios más sexys que había encontrado, estaba seguro que hoy en la noche tendríamos una velada increíble y esperaba que nada lo fuera a arruinar. Lo demás no tenía importancia y solo tome lo primero que ví en el closet.

Buenos días cariño, recuerda que debes de pórtate bien con Eduardo en las clases para que no haga una tontería.
Recibido a las 7:32.

Buenos días, si no hay más remedio.
Enviado a las 7:32.

La verdad me sentía presionado por aquello ya que no sabía si paciencia fuera suficiente para aguantar las estupideces que pudiera decir Eduardo. Respiré con tranquilidad y mantuve aquellos pensamientos buenos en mi mente.

Cuando estuve listo salí  en camino hasta el salón ya que no tenía apetito y al ver a Eduardo mi estómago se revolverá.

De camino me encontré con Nat y seguimos hasta el salón sin decir ninguna palabra.

Aún se encontraba agobiada al saber que la amistad de Eduardo no era totalmente honesta y al parecer tardará un momento en regresar a la normalidad, por otro lado al parecer su relación con Carlos estaba fluyendo muy bien al parecer.

En el salón de clases ya estaba la mayoría de los alumnos y en pocos minutos llegó la profesora Castillo para iniciar la clase. El tiempo pasó demasiado rápido y en un abrir y cerrar de ojos la clase termino dando paso al profesor Rivera.

Mis participaciones eran más frecuentes en las clases ya que Eduardo también participaba demasiado y no pensaba dejarlo ser el mejor tan fácil.

A mi mente regresaba el mensaje del profesor Díaz, trataba de contenerme porque no sabía cómo reaccionaría Eduardo frente a la clase.

— ....y bien eso es todo por hoy jóvenes — dijo el profesor Rivera — recuerden que deberán trabajar en parejas para la próxima clase, dejaré las parejas el día de mañana antes de entrar al salón.

Y con ello se fue dejando el salón solo, el ambiente se notaba tenso desde que Eduardo y yo nos peleamos constantemente con argumentos de las clases.

— Buenas tardes... — la voz del profesor Díaz inundó el salón — .... vamos a retomar la clase....

Con esas simples palabras comenzó la mayor competencia de sabiduría y conocimientos que había tenido en mi vida, constantemente Eduardo me interrumpía y viceversa, era una masacre para los demás compañeros.

Podía ver cómo Mateo se divertía viéndonos competir por saber más y quedar como el mejor de la clase. Y él sabía que yo no me iba a dejar.

No sabía de qué iba su plan para detener a Eduardo pero estaba seguro que si no lo detenía el lo haría yo y no estaba seguro de ello.

El Profesor DominanteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora