23. Contrato.

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Pov Daniel.

Al llegar a mi casa después de la tarde con el profesor me sentía extraño, sentía la necesidad de hace todo lo que el me pidiera.

Era extraño ya que antes de la comida no me sentía así, no sabía lo que me estaba pasando, pero sabía que no podría ser algo malo. Sobre todo creía que el profesor no me haría daño, pero sus palabras se repetían en mi mente.

*Flashback*

Después de unos minutos en los que me sentí algo mareado, ví al profesor frente a mi viéndome fijamente.

— ¿Sabes quién soy yo? — preguntó con algo de duda.

— Es el profesor Mateo Díaz, me invitó a comer...

— Muy bien necesito que hagas lo que yo te pida... — me interrumpió y simplemente asentí.

— Está bien, te ordeno que limpies los platos sucios —  me sentía con la necesidad de hacer lo que me pidiera y mantenerlo feliz.

Rápidamente me levanté hacia el fregadero e inicié a lavarlos con su mirada sobre mí. Al terminar volteo a verlo esperando otra petición

— Muy bien, ahora besame sin miedo...

Aquello me pareció extraño y excitante, pero había algo que me hacía resistirme un poco. Luego de pensarlo unos minutos mi cuerpo solo se fue acercando hasta estar frente a él.

Estrellé mis labios con los suyos en un beso tranquilo, nunca había dado un beso pero se sentía tan bien. Al  quedarnos sin aire nos separamos muy exitados.

— Deberás de acostumbrarte a sentir mi lengua hasta tu garganta — me hizo temblar aquella frase — No quiero que le digas nada a nadie, ni a tus amigos ni a tu familia, será nuestro secreto.

— Si profesor Mateo — no sabía a qué se refería pero debía de guardar el secreto.

— Muy bien y cuando estemos solos quiero que me digas Amo o Señor...

— Si señor...

Sentía la necesidad de obedecerle — Ahora quiero que te vayas a casa y pienses todo lo que te dije — asentí pensativo — mañana necesito que vengas a firmar el contrato que está pendiente.

— Si señor...

— Ven a darme un beso de despedida...

Aquel beso sabía tan bien y me sentía con la necesidad de tener más cuando nos separamos y lo notó en mis ojos.

— Es hora de que te vayas — vio mi miembro duro — recuerda que debes obedecerme en todo lo que te pida...

— Si señor — y me fui rápidamente.

*Fin del Flashback*

No sabía que sentir después de ello pero ya pensaría que hacer cuando lo tuviera enfrente. Pensando en mis estudios, estudié un poco, comí algo ligero y me acosté a dormir pensando en obedecer al profesor Mateo en todo lo que me pidiera.

Me sentía con la necesidad de estar a su lado y esperar alguna orden suya.

***

A la mañana siguiente me sentía mucho mejor, pero aún necesitaba tener al profesor cerca de mi. Al ver que había sudado bastante en la noche me dirijo a la ducha rápidamente.

Cuando ya estaba listo salí para hacer mi rutina que se estaba haciendo costumbre en mi día a día.

En las clases me sentía muy bien, había dejado de pensar en el profesor y me había concentrado totalmente en los exámenes que serían mañana.

El Profesor DominanteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora