Antes que empieces a leer este capítulo, quisiera agradecerte por llegar hasta aquí, en esta locura, sé que al igual que yo amas a esta pareja y nunca me imaginé escribir algo como esto y mucho menos que gustase tanto, así que muchas gracias por estar aquí y por darle tanto apoyo a "Una Oportunidad", gracias por cada comentario y voto, y a esas personas que siempre han estado ahí, mil gracias.
Se despide @Javgal20 y nos vemos en la próxima historia. <3
22 de marzo, 2027.
Habían pasado 365 días, un año entero desde aquel maravilloso día en que su pequeña nena llegó a este mundo, desde aquel día en que conocieron a quien sería el amor de sus vidas, la emoción los llenaba por completo y como no, si la luz de sus vidas llegaba hasta ellos cada tarde para llamarles "papis". El último año había estado lleno de primeras veces, entre ellas las primeras veces de Amaia, su pequeña crecía demasiado rápido y a veces deseaban poder detener el tiempo unos segundos para poder abrazar a ese ser tan diminuto como aquella vez después de regresar del hospital, tan frágil y vulnerable, esa personita que deseaban proteger por el resto de sus vidas. Si bien era cierto en sus planes de vida no estaba planeado estar juntos y mucho menos tener una hija, como tampoco todo lo que habían pasado en los últimos años, pero esa pequeña niña era una de las mejores cosas que les había pasado en la vida.
Una mañana que iniciaba como cualquier otra, el sol llenaba toda la habitación de Álvaro e Itziar, los rayos de luz lentamente acariciaban sus rostros avisándoles que debían levantarse porque ese día tenían uno de los compromisos más importantes al cual asistir, al sentir los fuertes rayos de luz en sus ojos ambos los abrieron al tiempo, lentamente parpadearon un poco acostumbrándose a la luz.
- Buenos días. -susurró él antes de dejar un tierno beso sobre su hombro.
- Buenos días. -ella giró ligeramente el rostro hacia él para besarle- hoy es el día -dijo ella con entusiasmo cruzando sus brazos por el cuello de su marido.
- Finalmente ha llegado, no puedo creer que el tiempo pasara tan rápido. -respondió él igual de feliz.
Minutos más tarde ambos se levantaron después de ver las cámaras y escuchar el radio que estaba en la habitación de su hija, pronto se dirigieron hasta la habitación de la pequeña de cabello castaño, quien los esperaba sentada en su cuna con el pequeño oso de peluche que dormía con ella entre sus manos, con los ojitos bien abiertos y una sonrisa en sus labios.
- ¡Mami! -dijo la pequeña al verle entrar a la habitación
- ¡Corazón! -respondió ella acercándose junto a su marido hasta la cuna de Amaia.
- Feliz cumpleaños enana -dijo su padre tomándola en brazos y llenándola de besos.
- Feliz cumple cariño -dijo su madre parándose de puntillas para besar sus mejillas y haciéndole un poco de cosquillas en su barriguita.
La pequeña rió fuerte y abrazo el cuello de su padre el cual la abrazó más e inhalo el aroma de su pequeña bebé de doce meses, deseando detener el tiempo en ese instante y abrazarla por siempre.
- ¿Por qué creces tan rápido, eh? -dijo él mirando su tierna carita.
- ¡Estás enorme! -le dijo ella posando su cabeza en el brazo de su marido.- ¿Quieres unos pancakes con fresas? -preguntó a la bebé con emoción.
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Una Oportunidad
Fan-Fiction¿Acaso se puede olvidar al amor de tu vida? Por hacer lo correcto muchas veces perdemos eso que realmente queríamos... Una historia Alvitz, de lo que nos gustaría ver en el futuro si estos dos se atreven.
