Capítulo 20

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Martes 05 de diciembre, 2023

Ya los vientos dicembrinos acariciaba Madrid y con ellos un mes más en su relación de Álvaro e Itziar, era increíble lo rápido de pasaba el tiempo, y ese día festejaban cuatro meses de novios, cuatro meses desde que su historia empezó, cuatro meses de amarse sin cumplas y sin esconderse, cuatro meses de ser felices.

Por otro lado evitaban pensar en el hecho de que ella en menos de un mes tendría que viajar nuevamente al Latinoamerica, esta vez por seis meses, mientras tanto trataban de disfrutar su tiempo juntos al máximo.

08:20 am

- Buenos días mi amor -dijo él por detrás mientras dejaba el plato del desayuno frente a ella.

- Buen día -dijo girandose un poco para besarlo.

Pasó suavemente sus brazos alrededor del cuello de Álvaro, para besarlo con mayor comodidad.

- ¿Sabes que día es hoy? -pregunto él cerca de su boca con una sonrisa.

- Es cinco -sonrió ella sobre sus labios.- ¡hoy es el día! -dijo ella con emoción.- tenemos que ir por Bruno.

Él se quedó mirándola incrédulo, ya que ese día cumplían meses desde que su relación inició, claramente ella no lo había olvidado pero quería molestarlo un poco.

- ¡Date prisa cariño! -dijo levantándose de la silla con rapidez.

- Itzi, ¿no olvidas algo? -dijo desde la cocina.- quiero decir, eso es importante, pero hay otra cosa que pasa hoy... -dijo volviendo a la mesa.

- Claro que sí, el desayuno. -dijo regresando.

- Increíble, es increíble -susurró negando con la cabeza sin poder creerlo.- no me lo puedo creer Itz... Cariño, hemos pasado por tan...

- Feliz mes mi amor -le interrumpió ella con un susurro en su oído, dejando una caja negra frente a él.- Espero que te guste... -susurraba a la vez que mordía el lóbulo de su oreja.

- Pensé que lo habías olvidado cariño. -le dijo sonriendo.

- ¡Eso nunca! -dijo dejando un beso sonoro en su mejilla.- ¡Ahora ábrelo! - dijo sentándose junto a él.

- Vale -no podía evitar reír al ver su emoción por el regalo.- ¡Uf! Es precioso mi amor, gracias -dijo admirando el reloj Meller negro que había en la caja.

- Eso no es todo... -él ladeo su cabeza con una sonrisa- mira dentro de la caja. -le dijo sensual al tiempo que tomaba un sorbo de su café.

Él algo dudoso miró dentro y efectivamente sí que había algo dentro, su cara de asombro lo delató y automáticamente se llenaron sus ojos de lujuria al sacar la pequeña tanga de encaje negro, con una sonrisa de satisfacción la miró.

- Esto es mucho mejor que el reloj...

- Sabía que te gustaría cariño.

- ¡Me encanta! Ya quiero verte con ellas o mejor sin ellas. -dijo acariciando su entrepierna.

- Es una lástima que tengamos que ir por Bruno justo ahora, pero te prometo que tendrás un show privado al volver... -susurró acercándose peligrosamente a sus labios.

- Lo espero con ansias. -dijo juso antes de besarla.

Más tarde tomaron el coche ya que debían hacer algunas compras de cosas que necesitaban en casa y algunas cosas para el pequeño Bruno, almorzaron fuera en uno de sus restaurantes favoritos, algunas personas los reconocieron y pidieron un par de fotografías como era de costumbre.

Una Oportunidad Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora