4 (Segunda parte)

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Maldito Mycroft tocando mis cosas como si le importara.

Bien, la versión corta. No morí.

Siempre me pregunte cual seria la cantidad perfecta para morir de una sobredosis, al parecer sea cual sea la cantidad que use no fue la correcta.

Cuando desperté me dieron la típica charla del porqué esta mal todo esto y bueno ya esta hecho, que más da.

Realmente me hizo feliz ver a los gemelos, amo mucho a esos enanos y si de algo sirve prometí no volver a ingerir drogas porque los pequeños me hicieron prometerles que no lo volvería a hacer. No sé porque son tan inteligentes si soy hijos de Gabriel.

Mis padres también vinieron a verme, y tal vez piensen que no lo noto pero todos evitan el tema de John.

Yo también lo he estado evitando aunque creo que después de esto he mejorado un poco. Y, no es fácil para mi pero... conocí a un chico.

Es pelirrojo, tiene pecas en el rostro y por toda su espalda, una sonrisa agradable y una voz muy grave que me causa escalofríos, el es un florista y creo que nos llevamos bastante bien.

Lo conocí un día paseando con los gemelos por el parque, (obviamente estaban ahí Lestrade y Fatcroft) uno de los gemelos se topo con el por accidente.

-¡Ey! Oh, ¿que pasa pequeñín? A la próxima deberías tener más cuidado JA JA, y bien ¿donde están tus padres?

-Es mi sobrino, yo lo estoy cuidando, ven pingüino.

-Oye, no hace falta ser tan rudo, soy Victor-dijo con esa linda sonrisa

-¿Sucede algo Sherlock?

-Nada señor, solo que el pequeño choco contra mi. Pero todo está bien.

Vi como Mycroft y Lestrade se alejaban y yo sin saber que hacer me quede ahí parado, como en shock.

-Vengan niños, Greg ¿viste que me dijo señor? Tan acabado me veo

Victor se quedo ahí también

-Emmm bueno, esto se está poniendo raro, así que mejor me voy.

-Sherlock

-¿Disculpa?

-Me llamo Sherlock, Sherlock Holmes.

-Pues nada, un gusto.

Comenzamos a hablar y aunque al principio fue raro pero encajabamos, si; tal vez su mano no es tan pequeña para caber dentro de la mía pero esta bien, supongo.

El Diario de SherlockHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora