Olivia.
Estaba emocionada por pasar en esta calle. Recordaba muy bien la primera vez que vinimos con J al lago, donde le encantaba corretear hasta cansarse. Aunque no solo me emocionaba eso, sino el hecho de estar cerca del edificio donde vivimos con Vani, y pasaron tantas cosas ahí... Contando el que haya conocido a Jaden en ese edificio.
Simplemente me emocionaba.
Y Avani ya se estaba cansada de eso, a juzgar por su cara. Y claro, las risas de su novio por detrás.
—Mira Vani, ¡Aquel árbol sigue igual que antes! –chille emocionada.
Era donde le hice la primer foto de J con ya un mes con nosotros. De hecho la tengo impresa todavía.
—Los arboles no se van a mover, Via –suspiro, negando con la cabeza.
Le golpee suavemente, indignada por su comentario. ¡Era la primera foto de J!
Ahora mismo, estábamos con los chicos paseando por donde yo les pedía. Y uno de nuestros destinos era el café Starbucks al que siempre iba, era uno de los mejores. Y claro que se me hizo inevitable reaccionar al lago.
Cada rincón de los Ángeles era especial para mi, y era inevitable no reaccionar ante ello. Había vivido años acá, y el irme cuatro años, era muchísimo para mi, tanto que me acostumbre a las calles de Inglaterra.
Me acerque a Vani de nuevo que se había adelantado con su novio dejándome en mi burbuja, rodeándola con mi brazo como solíamos hacerlo siempre.
—No seas así Vani, hace mucho que no veo estos lugares –bufé, haciendo un tierno puchero.
Ella rio, negando con la cabeza.
—Pero no es que no lo hayas visto nunca –objeta, encogiéndose de brazos.
La miré todavía más indignada, y su única reacción fue reír junto con su novio.
Seguimos así hasta ir al café. Donde estaba renovado, y mucho más bonito, era igual solo que pintaron de color verde claro y su cartel brillaba a diferencia del otro, que como era muy chusma supe que era porque estaba tan viejo que no funcionaba.
No tuvimos mucho tiempo hasta que nos tuvimos que volver, porque la noche se apoderaba del cielo. Poniéndose todo más oscuro, y las farolas comenzaron a encenderse. Así que no tuvimos más remedio que volver a la casa de Jaden.
(...)
—¿Y tú papá, bonita? –le pregunte, interrumpiendo nuestra charla sobre cafés–. ¿Ya se fue?
Asintió, jugando con unas de mis pulseras, justo la que me dio mi tía para mi cumpleaños numero veintitrés.
—¿Y tú mamá? –volví a preguntar. Ya que desde que llegamos no había aparecido.
Me pasó una de sus muñecas, parecía una replica de ella la verdad.
—Vuelve a la noche. Las modelos de Francia pasan su ultima noche acá y mamá tiene que estar –explico muy desarrolladamente.
Estaba más que impresionada por su vocabulario. Era una niña muy inteligente y aplicada, me hacia recordar un poco a Jaden.
No volví a preguntar nada más, ya que quería jugar y yo la estaba invadiendo a preguntas. Así que me dedique a pasar el tiempo con ella, descubriendo varias cosas de ella. A parte de su buen vocabulario, descubrí que tiene una imaginación que pocos nenes tienen a su edad, quizás el que conviva con adultos, la hacen tener esas imaginaciones, y demás.
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𝐖𝐄 𝐃𝐎𝐍'𝐓 𝐆𝐈𝐕𝐄 𝐔𝐏 | #𝐑²
Romance𝐖𝐃𝐆𝐔|| Está vez, era él quien estaba en el vacío y ella quien podía sacarlo. Los papeles se dieron vuelta, haciendo que Olivia deba ayudar a Jaden. Y Jaden se oponga. Segundo libro de "Don't Give Up". (Es necesario leerse el primero para entende...
