Iba mirando por la ventana del coche mientras Samuel iba conduciendo hacia el supermercado del pueblo. Ambos estábamos en silencio y sabía que él tampoco tenía intención de sacar conversación, porque la semana que llevaba en mi casa había sido un poco complicada para él: había estado totalmente solo. Yo no le había dirigido la palabra, ni siquiera cuando comíamos juntos en la mesa. Él se había pensado que alomejor las cosas entre nosotros iban a volver a ser como antes, pero nada más lejos de la realidad. Yo estaba contenta de que no me dirigiese la palabra y estaba deseando que el bebé naciera para que se fuera. O esa era mi intención.
Llegamos al aparcamiento y apagó el coche. Yo me quité el cinturón de seguridad para bajarme del coche y abrir la puerta, pero él me cogió del brazo para detenerme.
-Kate...
-No me toques.-dije quitando mi brazo bruscamente de su mano.
-Quería hablar contigo antes de que entremos.-dijo mirando hacia el establecimiento.
Cerré la puerta sólo porque algo en su tono de voz me dijo que iba de buenas.
-¿Qué quieres?
-Creo que me he portado como un gilipollas.-dijo sin mirarme a la cara.
-¿En serio?-dije fingiendo que estaba sorprendida.
-Por favor, estoy intentando que por lo menos podamos hablarnos y nos llevemos bien.-dijo seriamente.
-Bueno, eso último va a ser un poco difícil.
-El caso es que te quería pedir perdón.-dijo agarrando el volante.-No sólo por la bronca que tuvimos hace una semana a mi llegada, sino por todo lo que te he hecho o dicho cuando te quedaste embarazada.
Le miré sin saber que pensar. No me fiaba nada de él, y por mucho que me pidiese perdón yo no volvería con él ni aunque me lo pidiese de rodillas. Me miré la tripa esperando a que dijese algo más.
-Sé que no he sido justo viniendo aquí ahora y amenazando a tu abuela con contar lo de tu tío, pero necesitaba verte. Tenía que saber si todavía seguías adelante sin mí y como te iba porque te echaba de menos. Lo siento, en serio.
-Para.-dije seriamente.-No digas que me echas de menos. Sabes que aunque lo digas en alto no es verdad, porque también intentas convencerte a ti mismo.
-Pero...
-Estoy de acuerdo en lo de llevarnos bien, porque al fin y al cabo el bebé también es tuyo y querrás verle de vez en cuando, pero no volveré contigo si es lo que estás buscando. Sólo lo haré por el hijo que vamos a tener.
Se quedó en silencio, así que yo seguí hablando.
-Yo ya no te quiero Samuel, y ni siquiera sé si en realidad estaba enamorada de ti cuando nos acostamos, pero sé que ahora las cosas han cambiado bastante y que no vamos a volver a ser los de antes. Puede que la siguiente persona que ocupara mi lugar te diese calabazas o qué, pero está claro te aburrías y querías joder un poquito.
-Bueno, no quería joder, pero sí quería saber que era de ti.
-Pues ya lo sabes.-dije abriendo la puerta del coche.-Pero te digo una cosa: te hubiese matado si a mi abuela le da un síncope por tu culpa.
Salí del coche con más dificultad que nunca y suspiré mientras cerraba la puerta.
-No deberías haber venido.-dijo Samuel acercándose a mí.-Yo podía haber venido y haberlo hecho solo.
Le miré de reojo sospechosamente.
-¿Es un intento de ser amable y recuperar nuestra amistad?
-Bueno, por mi parte es solo el intento de llevarnos bien como futuros padres.-dijo con una sonrisa.
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Nueva entre los Cullen
FanfictionKate es una chica que se traslada a Forks con su madre por diversas razones, la más importante de ellas es que está embarazada. Sus padres están divorciados, y lleva desde los 9 años viviendo con su padre. Nunca tuvo mucha relación con su madre debi...
