Capítulo 23

1.7K 82 21
                                        

Cerré la puerta del coche de Joe y me quedé mirando hacia el frente, sin querer girarme para observar su perfección. Sí, porque a pesar de que le odiaba, seguía enamorada de él. Le quería y no podía evitarlo. Pero no podía volver con él, y además no quería. Si me quisiera un poquito, no dejaría que sus labios volviesen a tocarme como lo hacían. Tenía que ser fuerte y demostrarle lo que se había perdido al jugar conmigo.

-¿Ni siquiera vas a mirarme?

Cerré los ojos al oír el tono con el que lo había dicho. Hacía unas semanas, le habría sonreído y me habría girado para besarle, pero ahora me limité a abrir los ojos y a suspirar.

-Empieza a conducir a mi casa.-dije incómoda.-Quiero ver a Jackson.

-Yo también quiero verle.-dijo amablemente Joe.-Le echo de menos.

-Perdiste el derecho a verle cuando actuaste como un gilipollas.-dije mirándole fijamente a los ojos.

No quería que mencionase a Jackson. No era justo y no tenía nada que ver con lo que había pasado entre nosotros.

-Así que arranca el coche y vámonos.-dije mirándole con odio.-Y más te vale hablar rápido porque en cuanto lleguemos a mi casa me voy a bajar del coche y no voy a darte otra oportunidad para que te expliques.

Joe me devolvió la mirada serio, giró la cabeza para meter la llave en el contacto del coche y arrancó. En cuanto salió del parking del instituto, suspiró para coger fuerzas.

-El día que llegaste al instituto nos sorprendiste a todos, sobre todo a mí.-dijo Joe mirando la carretera.-Como dijo Emily el día que te contó casi todo, yo me quedé prendado de ti a pesar de que estabas embarazada y no debería mezclarme contigo.

-¿Por qué?-pregunté dolida.

-Kate, ¿tú crees que algún chico se hubiese acercado a ti con intención de ser tu novio?-preguntó Joe.-No digo que no se pudiese tener una amistad contigo, pero liarse con una embarazada a la que acabas de conocer, no es el mejor plan para un chico de 17 años.

No le respondí porque sabía que era verdad. A nadie se le ocurriría. Solo a Joe.

-Me gustaste de verdad.-dijo él sonriendo un poco.-Era evidente que eras muy guapa, y sobre todo se podía distinguir que aunque estuvieses embarazada, tenías muy buen cuerpo. Pero tu mirada fue lo que hizo que me quedase mirándote más segundos de lo que debería. Tus preciosos ojos me demostraron que eras una persona por la que valía la pena pelear. Y eso fue lo que hice.

Le miré confundida, por primera vez sin temor a estar cerca de él en un espacio tan cerrado.

-Cuando me dijeron que nadie saldría contigo porque estabas embarazada, me sentí mal por ti.-dijo él siendo sincero.-Mi madre me había tenido con 16 años y siempre supe que se lo hicieron pasar muy mal por ello, por eso no quería que nadie te dijese que habías echado tu vida a perder por tu bebé. Casi podía ver a mi madre en tu situación, por eso fui un estúpido y dije en voz alta que yo podría seducirte sin ningún problema y que tú caerías en mis redes, que ningún chico diría que no estabas buena.

Puso cara de dolor al decir lo último, pero no se detuvo.

-Entonces Adam apostó a que no podría hacerte salir conmigo y llevarte al baile de graduación para hacerte reina del baile, y yo le dije que lo conseguiría.-dijo Joe sin mirarme, avergonzado.-Me ofreció su moto, por la que yo estaba loco y quería a toda costa. Después, lo que Emily me ofreció fue un plus que hizo la apuesta más atractiva.

Joe apretó el volante con las manos demasiado fuerte, haciendo que sus nudillos se pusieran blancos.

-En aquel entonces lo único que quería era acostarme con Emily sin tener que llevar un puto condón, porque solo había probado una vez en mi vida follar sin protección y me había encantado.-dijo Joe tragando saliva para coger fuerzas.

Nueva entre los CullenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora