Decreto de enseñanza No.24

2.3K 371 29
                                        

La excursión a Hogsmeade fue, al menos para Pansy, muy fructífera

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

La excursión a Hogsmeade fue, al menos para Pansy, muy fructífera. Había logrado reabastecer su reserva privada de azúcar, había comprado plumas nuevas y disfrutado de una cerveza de mantequilla.

El domingo por la mañana, una Pansy somnolienta descansaba sentada en las gradas del campo de Quidditch. Blaise la había convencido de ir a verlo entrenar. El moreno también lo había intentado con Theo, pero él se había negado rotundamente a acompañarlos, excusándose con que tenía mucho que estudiar.

El arrepentimiento de Pansy por haber ido no duró mucho, y es que el campo de Quidditch era hermoso a esas horas, el sol comenzaba a vislumbrarse detrás de las nubes con una hermosa luz anaranjada. La vista era agradable y el clima no era especialmente frío esa mañana. El equipo de Quidditch de Slytherin volaba con gracia mientras hacían algunas jugadas. Blaise se movía de un lado a otro cubriendo los aros a la perfección. Pansy no estaba segura si era su fé en su amigo o su espíritu competitivo, pero tenía una creciente esperanza de que el equipo de Slytherin logrará ganar el siguiente partido.

— y ¿qué tal? — le preguntó Blaise apenas terminó el entrenamiento.

— Bueno— Pansy pareció tomarse su tiempo para contestar — creo que no eres tan malo.

— ¿Tan malo? — se burló Blaise — soy el mejor guardián que hayas visto. 

— Seguro, Señor Modestia — se burló ahora ella.

— Si bueno, voy a los vestuarios, te veo en un rato para volver juntos — Blaise ni siquiera esperó una contestación de su parte antes de correr detrás de los demás miembros del equipo, dejándola sola. Pansy caminó a paso lento cerca de los vestuarios para esperar a su amigo.

—Parkinson, hace tiempo que no te veo — una voz conocida la llamó mientras esperaba por Blaise.

— Nos vemos todos los días — le respondió Pansy con obviedad.

—Hablo de pasar tiempo juntos, después de todo somos amigos ¿no? — la sonrisa pedante en su rostro le dió a Pansy la sensación de que estaba caminando en terreno peligroso.

— Así que somos amigos ¿eh? — su voz estaba tenida de burla — creí que mi sola presencia te parecía irritante.

— Bueno, también soy amigo de gente irritante —  Pansy soltó una pequeña risa. — ¿Cómo has estado?

— Sobrevivo.

— Si, yo también. 

Los ojos grises del muchacho chocaron con los suyos, y, por primera vez sintió una gran curiosidad por Draco Malfoy. Pansy creía tener, hasta cierto punto, un buen entendimiento del rubio, pero sus ojos le mostraron que el muchacho era más complicado de lo que pensaba. En su vida como Penélope siempre había escuchado que los ojos eran la ventana del alma, una frase en la que medianamente creía. Y los ojos grises frente a ella parecían revelar un indicio de una gran tormenta.

Slytherin PrincessHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora