Penélope, bueno, su nombre no da el mejor de los inicios ¿cierto?
Empecemos de nuevo.
¿Alguna vez has querido simplemente despertar en el cuerpo de un personaje ficticio? pues Penélope no. Probablemente eso era lo más alejado a lo que realmente quer...
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—¿Escucharon las nuevas noticias? —dijo Draco tomando asiento frente a Pansy, Theo y Blaise, quienes se encontraban comiendo plácidamente en el Gran Comedor.
—no, ¿qué? — preguntó Blaise con curiosidad obvia. Theo y Pansy a su lado se mantuvieron en silencio, sin mostrar especial emoción.
Aparentemente la actitud metiche de Blaise fue suficiente para animar aún más a Draco, puesto que enseguida se mostró aún más emocionado por contarles lo que había escuchado de los Gryffindor quince minutos atras. —¿Quién creen que es el nuevo guardián del equipo de Gryffindor? — era obviamente una pregunta retórica pues no espero que nadie le respondiera antes de volver a hablar —, Weasley…
—¿Weasley? ¿Cuál Weasley? Hay como treinta — dijo Blaise.
—El amigo de Potter — respondió Draco.
— ¿Ronald? — preguntó Blaise obteniendo un asentimiento de Draco — ¿Él sabe siquiera montar una escoba?
— Pues no lo sé, creo que el equipo ha bajado sus estándares.
— Bueno, mejor para nosotros, más fácil podremos ganarles — se mofo Blaise.
— Yo que tú mejor me pondría a entrenar — le dijo Pansy a Blaise — no querrás perder tu primer partido.
— Eso no pasará mi bella Pansy — le dijo el moreno con seguridad — soy el mejor y todos se enteraran pronto.
— Uy por favor, me asombra tu humildad — dijo Pansy.
— No necesito ser humilde, ya soy grandioso — dijo Blaise ocasionando una sonora carcajada a Pansy y Theo.
— Iremos a ver el entrenamiento de los Gryffindor, ya saben, para darle ánimo al Weasley, — dijo Draco con una sonrisa torcida— ¿Vienen?
— No gracias — se negó Pansy poniéndose de pie — yo si tengo una vida.
...
—¡Parkinson! — el grito llegó a sus oídos y la pelinegra detuvo su andar, miró el pasillo casi desértico y buscó la fuente del ruido.
—Parkinson, hola — saludó Hermione con un suspiro al ver qué la nombrada se había detenido.
—¿Sucede algo, Granger?
—No, bueno, si — el nerviosismo de la castaña era evidente, Pansy alzó la ceja — en realidad quería hablar contigo.
— Te escuchó — dijo Pansy con calma, apenas controlando su curiosidad.
— Verás, Ron y yo, bueno, como sabes las clases de Umbridge son un asco y pues nosotros, nosotros...
— Respira Granger, por Merlín, te vas a poner morada — la nombrada hizo caso y se detuvo para tomar una gran bocanada de aire.
— Nosotros estábamos pensando en, en qué sería bueno tener verdaderas clases sobre Defensa Contra las Artes Oscuras — expuso Hermione con un poco más de tranquilidad.