°Hunt you down eat you alive
Just like animals °
Después de 6 meses del funeral de Talia Hale, Scott McCall trata de honrar la promesa que le hizo a su mate y cuidar de su manada aun con el gran vacío que siente en su interior y como sus f...
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LA GENTE CORRIA despavorida entrando a la escuela en multitudes masivas, gritando desesperados al mismo tiempo que la bestia aún afuera agarraba a una herida Talia Hale por la chaqueta y la lanzaba contra las puertas dobles de la escuela haciéndola entrar al edificio, deslizándose por el piso y dejando un rastro de sangre.
Talia apretó los dientes en dolor, al mismo tiempo que sentía como alguien la tomaba del brazo y la arrastraba por un tramo de escaleras lejos de la vista de la bestia que al menos no se molestó en volver a buscarla.
— ¿Estas bien?— Malia la estaba tratando de subir en las escaleras por los brazos—. ¿Donde esta Stiles?
— Con Liam, esta bien deben estar sanándolo. Ow...— Talia hizo una mueca viendo las marcas de garras que le había dejado la bestia desde el hombro hasta la espalda. Trato de controlar su respiración, la espalda le ardía pero aún así hizo ademan de pararse—. Tengo que volver.
— Talia la espalda la tienes destrozada— Malia le advirtió mientras la hibrida como podía se ponía en pie—. No se como aun sigues caminando debes tener un par de vertebras rotas.
Los gritos y chillidos de unos chicos la hicieron quedarse quieta, se escuchó el gorgoteo de la sangre, más gritos y el olor a muerte le llegó a la nariz. No pudo evitar recordar la carnicería que la Bestia había dejado en el autobús escolar con un escalofrió. Vio a la coyote desesperada.
— Tengo que protegerlos, los está descuartizado. Además ya estoy sanando!
Talia era tan buena mentirosa que la otra casi se la creyó, aprovechando esos segundo de duda la rubia se dio media vuelta empezando a correr como podía concentrada en no caerse por las escaleras;
— ¡Talia espera!— Malia empezó a ir detrás de ella
— No te muevas!— la otra le ordenó a su hermana, y Malia, aunque la hibrida no era su alfa, su cuerpo no pudo desobedecer la orden y se quedo quieta sin poder moverse por mas que intentara.
La hibrida bajo las escaleras casi tropezándose en el último escalón. Fue corriendo hacia donde se escuchaban los chillidos y aterrorizados gritos de los estudiantes. Ya poco le importaba tener discreción sobre lo sobrenatural cuando vio a dos chicos y una chica de primer año abrazándose los unos a los otros mientras la Bestia se cernía sobre ellos. Talia silbó atrayendo la atención de la Bestia en ella mientras la magia se envolvía en sus manos. La criatura se quedó viendo las magia hipnotizado.
— ¿¡Me recuerdas?!— ella gritó—. Ven por mi!
La bestia fue corriendo hacia ella en cuatro patas con rapidez cuando una figura saltó encima de ella dándole en la cara.
— ¡Talia vete! Vete!— el alfa le gritó con la esperanza que ella le hiciera caso.