°Hunt you down eat you alive
Just like animals °
Después de 6 meses del funeral de Talia Hale, Scott McCall trata de honrar la promesa que le hizo a su mate y cuidar de su manada aun con el gran vacío que siente en su interior y como sus f...
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DESPUES DE ESA NOCHE, todos los cabos estaban atados, tanto los dread doctors, como Theo, la loba del desierto y la Bestia habían desaparecido de las vidas de la manada. Scott le había proporcionado la mordida a Hayden, haciéndola una mujer lobo por completo y Stiles y Lydia habían pasado una horas en el hospital para recuperarse de sus respectivas heridas.
Aún así había algo que debía ser arreglado; el poco control que Kira tenía en el kitsune y como este la estaba consumiendo. No sólo haciéndola un peligro para todos a su alrededor pero para ella misma.
Talia quería ser quien la llevara de vuelta con las Skinwalkers pero Scott fue quien las condujo alli puesto que prefería cortarse una mano a que Talia condujera sola en la carretera de vuelta a casa. Le había prometido que Stiles y él la ayudarían a tener su licencia de conducir, aunque ambos sabían que se necesitaría un milagro.
Asi que ahora se encontraban en el medio del desierto, donde antes habían venido a rescatar a Kira, ahora a entregarla a las Skinwalkers.
— No tienes que hacer esto— Talia le aseguro a su amiga tomándole las manos—. Nunca es tarde para arrepentirte. Solo dilo y volveremos.
— Hice un trato con ellas. Y tengo que hacerlo.— Kira negó —. No es por mis padres. No es por ustedes. Es por mi.
— ¿Cuanto tiempo va a tardar?— la hibrida preguntó impaciente pero Kira se encogió de hombros;
— Lo que tenga que tardar— suspiró ella.
— Esta bien, es solo que...— Talia sorbió por la nariz y trato de sonreír aunque tuviera los ojos llenos de lágrimas—. Ojalá estuvieras en un lugar con mayor conexión a internet.
— Encontraremos la forma— Kira sonrió y la abrazó de nuevo mientras la hibrida se aferraba a ella y trataba de no echarse a llorar como una niña pequeña por la perdida de su mejor amiga. Kira había llegado en un pesimo momento en la vida de Talia y fue como un bálsamo, lo había mejorado todo, le había subido el animo; la había hecho feliz. Una vez se separaron Kira le puso en la mano una figura de obsidiana que la hibrida reconoció como su cola de Kitsune.
— Kira...
— Cuidalo por mi. Mantenlo seguro. Esta en las mejores manos.
Talia asintió y abrazó el pedazo de obsidiana contra su pecho y le dio una sonrisa triste antes de que se abrazaran con fuerza de nuevo. Cuando se separaron, las skinwalkers aparecieron en una nube de arena y polvo detrás de ellos. Kira les dio a ambos una última mirada antes de dar media vuelta y caminar hacia las Skinwalkers, uniendoseles. Los dos hombres lobo viendo como la kitsune era envuelta junto con la otras en el polvo y arena antes de desaparecer frente a ellos.