1: living dead

1.9K 150 44
                                        

ESTABA ATERRORIZADA

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

ESTABA ATERRORIZADA.

No sabía que estaba pasando, donde estaba o cual siquiera era el contexto. Las imágenes en su cabeza se repetían una y otra vez en un incesante bucle.

Tal vez eran pesadillas, tal vez era la realidad cuando abría los ojos pesadamente por unos segundos y frente a ella veía a las máscaras. Tal vez era el infierno. No sabía si eran hombres o si quiera humanos debajo de estas. La estaban tocando, la estaban abriendo, ella a veces chillaba de dolor y les pedía que se detuvieran sin embargo ellos seguían sin decir nada. Sin importarle ella y sus ruegos, aun así tocándola. Siempre que estaban ella podía escuchar el ruido de tornillos girando y sentía mucho miedo. No podía moverse, no podía mover ni un dolo dedo, estaba paralizada completamente, no podía correr, no podía escapar.
Sus máscaras oxidadas con tubos, tornillos y el metal chirriante eran su pesadilla y lo único que conocía a excepción de algo mas.

Alguien, al menos asumía alguien que no eran estas personas siendo que ellos tenían guantes siempre que la tocaban. Pero quien sea que la tocaba lo hacía sin guantes, ella podía sentir una mano delicadamente sosteniendo sus dedos o dibujando un patrón en su brazo o hasta simplemente acariciando suavemente con el pulgar su piel. Nos había quien era o hasta lo que era, pero ella estaba infinitamente agradecida por ese contacto humano, algo tibio contra su piel, algo vivo y humano a su lado. Piel con piel y no frío metal.

Habían días en los que podía hablar pero no ver, en que los amenazaba de cortarlos uno a uno, de desmembrarlos. Otros, rogaba como una niña pequeña que la dejaran tranquila, que no la tocaran, que por favor pararan la tortura.  

No sabía con exactitud cuanto tiempo estaba en esta fría y sucia mesa de metal mientras ellos la invadían. Podía sentir las herramientas de cirugía sobre su piel, sobre todo en su pecho, como la abrían, incluso había visto su propia sangre. Lo único que le daba consuelo era la mano que sentía contra ella.

Sentía que esta tortura nunca se iba a acabar, que era un castigo divino que tenía que soportar.

Eso, hasta que un día, no supo cuánto tiempo había pasado, pudo mover el meñique, pudo mover ambas manos y el resto del cuerpo mientras volvía a la conciencia. Y cuando se despertó lo hizo con un jadeo mientras se sentaba, respirando agitadamente, veía alrededor asustada, viendo borroso. Una figura apareció a su lado, poniéndole las manos en los hombros.

— Hey, hey, esta bien, todo esta bien. Tu estás bien— él le dijo, la mirada de Talia se aclaro, viendo ahora con mejor claridad a un guapo chico rubio y de ojos verdes frente a ella, viéndola preocupado pero a la vez con firmeza. Él le sonrió—. Estas a salvo.

— ¿Que...? ¿Y-Yo....— empezó a balbucear, vio a su alrededor tratando de entender donde estaba. Era una especie de subterráneo o algo parecido, no habían ventanas por lo que toda luz era artificial.  Habían un montón de tubos grandes de vidrio de color verde con cosas que solo debían ser partes humanas que la quisieron hacer vomitar, estaba bastante sucio y para nada quirúrgicamente preparado, muchas tuberías y agujas, además de vapor que salía de una gran tubería.  Vio que en una mesa la lado habían distintas herramientas de cirugía antiguas, casi medievales y tembló un poco al recordar, se puso una mano en el pecho.

ANIMALS /teen wolf #5Stories to obsess over. Discover now