- Mami, ¿cuándo podrás irte a casa? - pregunta Leo a Lisa que aún traga el bocado de su plato de pasta.
- No lo sé, cielo. Espero que pronto.
- ¿Crees que antes de navidad? - pregunta Lily.
- Uh... yo... no lo sé, espero que sí.
- ¿Tú qué crees mamá?
Rosé mira a sus hijos y luego a Lisa. - Niños, aún falta más de un mes para navidad. - sonríe y los mellizos asienten divertidos.
- Mami, ¿crees que nos recordarás para antes de navidad? - Lisa traga en seco y mira a los mellizos sin saber exactamente qué contestarles.
- Creo que va siendo hora de que vayáis con vuestra tía Jennie al entrenamiento.
- Pero mamá... - reniegan los mellizos.
- Vamos, despedíos - dice la rubia y los hermanos asienten, besan la mejilla de su madre y salen por la puerta.
- Bien salvado, Park - ríe Jennie que aprieta el hombro de Rosé y luego se despide con un beso en la mejilla de Lisa.
- Adiós, Jennie - se despide la castaña.
El silencio de pronto se hace entre aquellas dos mujeres. Lisa no es capaz de apartar la vista de Rosé que mira su plato y remueve la pasta nerviosa. La pregunta de sus hijos también es algo que ella se cuestiona. ¿Lisa los recordará?.
- Prometo hacerlo - se escucha a la castaña.
- ¿Eh? - la abogada levanta la mirada.
- Prometo recordaros para Navidad.
Rosé suspira y aparta el plato de pasta antes de mirar a Lisa. - ¿Sabes? Por mucho que yo quiera que eso sea así... no deberías obligarte ni esforzarte demasiado. No quiero que te hagas daño tratando de recordar. Para mí y para los niños, es más importante que tú estés bien.
Lisa la mira y puede ver ese deje de tristeza en los ojos de Rosé... puede ver lo herida que está aunque trata de disimularlo. Se pregunta internamente sobre qué tipo de complicidad tenían como pareja. Porque no sabe cómo, pero puede decir que conoce más de Rosé de lo que ella piensa, y aunque no se lo diga, sabe que está sufriendo.
- Háblame más de ti... quizá me ayude. - le dice.
- ¿Qué es lo que te gustaría saber? - pregunta y Lisa se toma unos segundos para pensar.
- ¿Cuántos años llevamos casadas?.
- Doce años, los mismos que tienen los mellizos.
- Vaya... - sonríe - ¿soy más de ese tipo de esposa molesta o qué?
- Creo que ese es más mi papel - se ríe y hace reír a Lisa también. - Tú siempre has sido más del tipo protector... siempre pendiente de cada detalle. En realidad... siempre conseguías sorprenderme y hacerme sentir mejor.
Lisa sonríe y luego enmudece... si era tanto lo que la amaba... ¿cómo es que pasaron tanto tiempo sin estar juntas?.
- Roseanne...
- ¿Mmmm?
- Si nos conocemos desde los 9... ¿cuándo fue que nos enamoramos? ¿Cómo pasamos de ser amigas a casarnos?
- Oh... - la rubia sonríe con nostalgia. - Siempre estuvimos enamoradas la una de la otra... pero yo siempre fui más lenta y tonta... Ahora, viéndolo con madurez... creo que el problema siempre fui yo. Tú tenías esta manera tan tuya de demostrarme que me amabas y yo... simplemente era demasiado ciega para verlo.
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30 Songs
FanfictionRosé está frente a aquella caja pesada que Lisa ha dejado sobre su escritorio junto a una nota. Realmente no sabe qué hacer con ella, quizá está perdiendo su tiempo... como este último año... Sin embargo, se trata de Lisa y todo lo que tenga que ver...
