⌜Nunca digas nunca ni de este agua no beberé porque la vida puede ponerte delante del amor de tu vida y que este, sea un hombre⌟
⇝ Taehyung top
⇝ Yoongi bottom
Los paparazzi esperaban ansiosos por que el productor Kim V hiciese su aparición en la alfombra roja, todos le esperaban con ansias, puesto que, si Min Suga era deseado, el peligris le daba mil vueltas.
Tiene su propio club de fans y le shipean con todos y todas las artistas con los que ha trabajado, aunque claramente su favorito para hacerlo, es con Min Suga.
Por fin hace acto de presencia, con un exquisito traje negro con incrustaciones brillantes en las solapas del blazer, su cabellera grisácea rizada y un par de pendientes largos, rompiendo estereotipos una vez más. Es imagen de varias marcas de cosméticos que se supone son destinadas a la belleza femenina, también ha trabajado con ropa para mujeres y no muestra ni un mínimo disgusto hacia ello.
Su sonrisa dulce deslumbra a los flases de las cámaras, que lo buscan cómo locos, todos quieren la mejor fotografía de Kim V.
La presentadora, tímida se acerca a él, haciendo ambos una leve reverencia, para hacerle una entrevista rápida.
— Buenas noches, V-ssi — saluda, embelesada con el azul de los ojos del muchacho — ¿Está nervioso por la nominación?
— En realidad sí, pero todos los que competimos tienen muchísimo talento, aunque me encantaría ganar el premio — responde amablemente.
— ¿Qué opina Suga-ssi de esto? ¿Lo han hablado? — aunque quiere evitarlo, una leve mueca se muestra en su cara.
— Suga hyung también está muy emocionado — dice simple — gracias por la entrevista.
Taehyung se inclina y se dirige a bastidores, sólo de nombrarle a ese hombre se ha calentado de rabia, espera por lo que más quiera, que se comporte y no les haga hacer el ridículo a los dos.
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La gala transcurre y como era de esperar, los productores ganan el premio a mejor producción, para tranquilidad del menor, suben juntos a recibirlo.
El cantante Choi Minho, del que Taehyung es un buen amigo, le entrega el premio y se funden en un abrazo, haciendo que Suga ruede los ojos y le arrebate la estatuilla. V gruñe por lo bajo, sin querer hacer un espectáculo delante de todos.
— Estamos muy contentos por recibir este premio, aunque también debemos agradecer a Jungkook por ayudar tanto con esta letra hermosa — dice Suga con una voz melodiosa — muchas gracias a todos.
— Tanto Suga hyung como yo hemos trabajado duro para hacer esta gran canción — continua Taehyung — gracias por el cariño recibido.
La gente rompe en aplausos y se van sonriendo discretamente hasta que se pierden por detrás y vuelven a lanzarse caras de profundo odio. Taehyung le quita el premio con rabia, observándolo bien ya que antes no le ha dejado hacerlo.
— Esto es de los dos — le anuncia — ni te pienses llevártelo a casa.
— Lo dejaremos en la empresa entonces — Suga se encoge de hombros, indiferente — así estaremos en paz.
— Te detesto — le gruñe.
— Pues anda que yo a ti, Taehyungie — responde el mayor.
Se quedan mirándose a los ojos intensamente en silencio, observándose y analizándose con cuidado. Tienen que reconocer, los dos, que, si hubiesen sido homosexuales, claramente se sentirían atraídos, por el contrario.
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Ya en la fiesta de después, Taehyung observa divertido desde la barra cómo sus dos amigos bailan con todo lo que pueden, él prefiere disfrutar tranquilo de una copa de vino blanco, no se le da muy bien el alcohol fuerte.
Como era de esperarse porque son los protagonistas de esta historia, el mayor se apontoca a su lado, mirándolos también. Taehyung chasquea la lengua, pensando que por qué de todos los sitios que hay en ese puto sitio, tiene que ponerse justamente a su maldito lado.
— ¿No tienes otro sitio mejor dónde ir? — le pregunta enfadado, sorbiendo de su vino — ¿Tienes que venir a molestarme?
— Si no te picases, no lo haría — le responde divertido — ¿Vino blanco? Hasta en eso pareces una nena.
— ¿Quieres que te enseñe la polla para ver todo lo nena que soy? — le pregunta, sin mirarle.
— Probablemente te gano en tamaño — dice, mordiéndose el labio — seguro que has escuchado lo que dicen de mí.
— Sí, que pareces un gatito chiquito — Taehyung le guiña un ojo, molestándole — ah y una masita adorable.
— Eres un puto imbécil, Kim — gruñe Yoongi.
— Ahí está la respuesta de la masculinidad frágil, recurrir al insulto rápido porque tu capacidad neuronal no da para otra cosa — Taehyung deja su copa de vino en la barra — si me disculpas, voy al cuarto de baño.
El mayor cierra el puño y deja también su copa, persiguiendo al peligris. Cuando llega hasta él, se cuelan los dos en el baño, Taehyung le mira con una ceja arqueada sin entender.
— ¿Te has animado a verme la polla, hyung? — ronronea, acercándose tanto que lo acorrala contra la puerta — no tengo problema en enseñártela.
— ¿Tú no eres heterosexual? Aléjate — balbucea, viendo demasiado cerca, a Taehyung.
— ¿Sabes que es lo bueno de no ser cómo tú? Que yo disfruto de los placeres de la carne a unos niveles diferentes — el menor pasea su dedo por la mandíbula tensa del mayor — y lo gozo muchísimo más.
— ¿Te dejas dar por detrás? Asqueroso — pone una mueca de desagrado.
— Oh no, sólo doy yo, en realidad no lo he hecho con ningún hombre, pero ellos son los mejores en dar mamadas, Suga hyung — sisea, ladeando la cabeza — deberías probarlo alguna vez.
Si le preguntan a lo largo de su vida, jamás sabrá por qué lo hizo, a lo mejor fue debido al alcohol o a la cercanía de Taehyung, no lo sabrá nunca.
— Cómeme la polla y muéstramelo — le tienta, pensando que no pasará.
Taehyung sonríe de lado, mandando directamente esa sonrisa a su polla que está gloriosamente erecta y lo agarra, poniéndole lejos de la puerta para que no se escuchen los gemidos que está seguro que va a soltar.
Se agacha y le baja los pantalones del traje.
Y esa es la razón por la que ha pasado lo del capítulo anterior, Min Yoongi ha querido jugar a un juego en el que pensaba que saldría victorioso y sólo no ha perdido estrepitosamente, sino que, se ha metido de lleno en una ruleta rusa que le será jodido poder parar.