⌜Nunca digas nunca ni de este agua no beberé porque la vida puede ponerte delante del amor de tu vida y que este, sea un hombre⌟
⇝ Taehyung top
⇝ Yoongi bottom
El tiempo que se dedican a contárselo todo a Hoseok es excesivo, habla mucho más Jungkook que Taehyung, que por una vez en mucho tiempo se permite llorar desconsolado. El mayor se queda consternado ante tanta información, es demasiado para asumir de golpe.
En especial, que los dos productores mantenían una especie de relación es secreto.
— Taetae — Hobi le levanta el mentón para que le mire — ¿Te gusta Suga hyung?
— Sí, claro que me gusta — lloriquea — no estaría así si no me gustase.
— ¿Y a qué esperas? Ve a decírselo — sonríe el mayor — no tienes nada que perder.
— No quiero volver a enamorarme de nadie, mucho menos de alguien que tontea con gente aun estando conmigo — reconoce, derrotado — estaba en mis putos ojos.
— Tú dijiste que no teníais nada de exclusivos, no puedes culparle por eso — le recuerda el mayor — sé sincero, te molesta que tontease o que fuera una mujer.
Taehyung se muerde el labio, se niega en rotundo a admitir eso, la charla motivacional ha acabado. Se levanta y se marcha del estudio.
— Bebé, yo pensaba que Taehyung era heterosexual — le dice, serio — ¿Por qué nunca me dijiste que era bisexual?
— Porque no lo es — Jungkook está derrotado anímicamente — siempre estuvo enamorado de la misma chica, es heterosexual desde que tengo memoria.
— Pues qué raro que se haya pillado por un hombre — suspira torciendo los labios.
— No es tan raro si estamos hablando de Min Yoongi — Jungkook se encoge de hombros — nosotros ya hemos hecho nuestra parte, en sus manos está.
La pareja se funde en un beso tierno, ahora toca consolar a su pequeño novio de todo este problema absurdo que se ha creado.
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Taehyung se dirige a una de las salas de ensayo de baile, necesita relajarse y desahogarse, la mejor opción es el alcohol, pero beber en horas de trabajo es algo feo. Pone su música favorita y se deja llevar, bailando y cantando a todo pulmón, le gusta su voz, pero siempre prefirió componer y producir para los demás.
Las lágrimas caen sin cesar por sus mejillas mientras se deja llevar por la música, enfrascándose en su propio mundo, disfrutando de su soledad.
Quiere abrazar a Yoongi, le extraña tanto, quiere dormir con él, que le conceda los caprichos y que se queje de tantas veces que lo hacen mientras el sonrojo gobierna su rostro, pero se rinde a sus besos.
Se deja caer de rodillas, tapándose la cara con las manos, absolutamente derrotado.
¿Cuándo es el momento en el que Yoongi entra? Antes de que se caiga de rodillas. Corre a abrazarlo por los hombros, en un intento de consolarlo, está seguro de que esto no es por sus celos, que hay algo más que lo atormenta y no lo deja seguir adelante.
— Yoonie... — balbucea el menor — vete...
— Sshh... Cállate antes de que me arrepienta — le susurra al oído — llora lo que quieras.
El menor se da la vuelta y se tira encima de él, cayendo ambos al suelo mientras Taehyung llora y el mayor le acaricia la espalda. Joder cuánto se han echado de menos estos tres escasos días.
Ninguno dice nada en un rato, sólo el leve sollozo de Taehyung se escucha, que retuerce el corazón del mayor.
— Estaba celoso — lloriquea, contra su pecho — sí, lo estaba y lo estoy.
— Eres un imbécil, Kim Taehyung — suspira el mayor — ¿Por qué?
— Estabas tonteando con Suran en mi cara — levanta la suya, para observarle — ¿Cómo no estarlo?
— No somos novios, no tienes derecho a nada — Yoongi sonríe de lado, molesto — tú fuiste el de la cero exclusividad.
— No quiero que te veas con nadie más que no seas yo — dice acercándose a su rostro — no seremos novios, pero esto es entre tú y yo.
— Eres egoísta, caprichoso y celoso — susurra, acercándose a su rostro también — ¿Por qué te debería hacer caso?
— Porque te gusto — susurra, ya en sus labios — Y tú me gustas a mí.
Terminan de acortar la distancia, uniendo sus labios en un beso ardiente y demandante por parte de ambos. Ruedan hacia un lado, quedando Yoongi encima del menor. Las manos de Taehyung se meten dentro de su camiseta, acariciando su piel tersa y nívea, la de Yoongi se cuela dentro de su pantalón, bombeando con prisa.
— Pueden pillarnos, Yoonie — susurra Taehyung, entre besos — ¿Estás seguro?
— Si sigues hablando, me arrepentiré — gruñe bajando los besos a su cuello.
Taehyung sonríe, está contento, demasiado en su opinión y sólo se deja hacer. Siente con claridad cómo el mayor chupa, lame y muerde su cuello, está seguro de la bonita marca que habrá mañana en su cuello.
Se irgue y agarra del culo a Yoongi, para que levantarse con él y bajarle con prisa los pantalones, dándole la vuelta para penetrar sin avisar su entrada con dedos. Su otra mano bombea el miembro del mayor mientras él gime bajito en su oído. Cada gemido bajito que le es dedicado le enciende sobre manera.
Yoongi alza un poco el culo y Taehyung baja sus rodillas, enterrándose con lentitud en su entrada, agarrando con una mano su cadera y la otra tapándole la boca, es mejor no ser descubiertos. Comienza en un vaivén de estocadas tan certeras como rápidas, a ambos les puede la adrenalina de ser atrapados en cualquier momento, pero se han extrañado demasiado como para pensar con claridad.
Un riego de besos es dejado por el blanquecino cuello del mayor, mientras gime contra la mano de Taehyung, con los ojos cerrados, disfrutando de cada sensación, de cada beso y cada embestida.
El callejón se ha transformado en uno sin salida.
Ambos acaban de condenarse al volver tan jodidamente rápido a entregarse en bandeja al otro, deshaciéndose en gemidos para el contrario, corriéndose gimiendo sus nombres en bajito, besándose con nostalgia después de hacerlo.
Saben que se gustan, que tienen exclusividad y que ya no es secreto, exceptuando la regla de quien da y quien recibe, han roto todas las reglas que tienen.
Pero ahí se quedan, besándose semi desnudos durante todo el tiempo que pueden, susurrando sus nombres y dando rienda suelta a todo lo que tienen prohibido sentir por el otro.