20. Y tú te vas

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La melancolía inundaba su mente, ¿cómo era posible que ya estaba por cumplirse el año de estancia? No tenía muchas ganas de regresar a Japón, principalmente porque Ash no lo podría acompañar todavía. El lado positivo es que podría estar con su familia nuevamente y ver a sus amigos de la universidad.

Extrañaba mucho a su hermana, no habían podido hablar mucho debido al cambio horario. Ella era la única persona de su familia que sabía sobre su relación con Ash. Aunque sus padres también sabían de su existencia, pero pensaban que solamente se trataba de un amigo.

Ahora el único estrés con el que cargaba era con el de empacar sus cosas. Por suerte el semestre concluyó más rápido de lo que creyó y su desempeño académico fue regular. Su nivel de inglés mejoró demasiado, por supuesto teniendo a un chico rubio con 200 de IQ, era imposible no aprender nada. Aunque si lo hizo ver Plaza Sésamo.

Por otro lado, Ash también estaba aprendiendo muy bien el japonés, podía mantener conversaciones con Eiji sin ningún problema. El siguiente semestre se inscribiría a clases de japonés que impartía la misma universidad. Así tendría la certeza de aprenderlo al cien por ciento.

Al azabache le parecía gracioso recordar que la razón por la que viajó a Estados Unidos fue para olvidarse de los problemas y la monotonía de su país, cuando ahí también pasó por situaciones complicadas.

Japonés torpe.

Aunque si no hubiese sido por el intercambio no habría conocido a su alma gemela.

—Hola Eiji — saludó el chino. Tocó la puerta del cuarto para captar su atención.— ¿Quieres que te ayude? — observó que empacaba unas cosas.

—Por supuesto — afirmó.

Ash había salido a atender un asunto.

— Entonces... ¿te vas la próxima semana? ¿tienes dónde quedarte?— Al terminar el semestre los universitarios debían desocupar las habitaciones puesto que el próximo se les asignaría otro.

—Sí, me quedaré en casa de Ibe estos últimos días. Ash quería que me quedara con él en casa de Max, pero no me iba a sentir cómodo — rascó su cabeza. Definitivamente lo decía por las peleas constantes de Max y Jessica. La última vez que lo invitaron a cenar se pusieron a discutir enfrente de ellos. Solo podía compadecerse del pobre de Michael.

Una de las opciones era que se quedará en el departamento viejo donde Ash solía reunirse con su pandilla, pero quedó descartado por no ser el lugar más acogedor, además de que no había el suficiente espacio para sus maletas.

Terminaron de empacar y Eiji le invitó a ir por un café para agradecerle por su ayuda.

—Si quieres también puedo ayudarte a llevar las maletas al departamento de Ibe.

—No te preocupes, Ash me ayudará— agradeció el gesto.

Tomaron asiento para beber el café.

—Sé que es pronto para decirte esto, pero...te echaré mucho de menos Eiji, eres una gran persona. Me alegro de haberte conocido.—Eiji estaba sorprendido por las palabras de Sing debido a que no era una persona muy cariñosa.

—Igualmente te echaré de menos Sing, te convertiste en un gran amigo para mí.—Le regaló una bella sonrisa. Un leve sonrojo apareció en las mejillas del chino.

Mientras tanto Ash mantenía una conversación con su amiga.

— Entonces tus amigos si lograron pasar los exámenes de la universidad—dijo la chica.

—Por un momento pensé que esas cabezas huecas no podrían. Me costó mucho ayudarlos a estudiar— se quejó. Al menos sus esfuerzos habían dado frutos.

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