Las dos enseguida bajaron al primer piso para entrar en el salón. El médico de la academia estaba esperándolas pacientemente mientras el mayordomo Jon le servía un café. Becky reconoció al medicó, el doctor Alexander. Pocas veces tuvo que ir a verles por algún resfriado y herida, pero también le vio cuando sufrió aquel abuso por parte de las chicas y el chico que intentó violarla. El doctor llevaba la típica bata blanca abierta, y a su lado llevaba el botiquín con sus utensilios y medicamentos.
-Buenos días Freen. -saludó el doctor, entonces vio a Becky detrás suyo. -Vaya, si tú eres...
-Sí, Becky. -afirmó la rubia con una risa tonta y avergonzada. -La de hace una semana.
-¿Es por ella que me has llamado, Freen? -preguntó él. -¿Es por lo que pasó el otro día?
-No, doctor -negó la morena-. Anoche, Becky vomitó repentinamente todo lo que cenó. Quiero asegurarme de que esta ya bien.
-Oh, entiendo -dijo el doctor-. Muy bien, pues empecemos. Venga aquí.
El doctor señaló una silla para que Becky se sentará, ella obedeció y tímida lo hizo estando algo nerviosa. Freen estuvo apartada dejando que el medico hiciera su trabajo con calma. Él empezó con la visión de Becky, pidiendo que mirara su dedo alzado, examinó sus ojos con una pequeña linterna, viendo que estaban bien... pasó a lo siguiente, en este caso la respiración, subió un poco su camiseta, pero no muy bien temiendo a los ojos de fuego de la reina de la sombra, y así examinó sus pulmones. Tras terminar le preguntó cómo se encontraba, el típico procedimiento con los pacientes. Tras saber que estaba bien, le recomendó que no debía comer nada hasta la noche, solo agua.
-Será mejor que la chica no haga mucho esfuerzo hasta mañana, por seguridad. -aconsejó él. -Y te daré unas pastillas para esa jaqueca que tienes.
-Muchas gracias doctor, -agradeció Becky - siento las molestias.
-No es ninguna molestia. Es mi deber como médico del centro escolar -dijo él con orgullo y amabilidad-. Espero que te mejores.
-Yo también se lo agradezco, doctor Alexander. -dijo Freen con simpatía. Luego se giró a Becky. -¿Puedes ir sola al cuarto?
-¿Eh? Si, sin problema.
-Perfecto, es que deseo hablar con el doctor un momento -explicó ella disculpándose por no acompañarla-, luego subo contigo.
-De acuerdo. Buenos días doctor. -se despidió ella con una reverencia.
-Buenos días. -dijo él de la misma forma.
Becky se retiró del salón cerrando suavemente la puerta. Una vez a solas, Freen dio un suspiro de alivio, por fin podría relajarse un poco de actuar como una chica buena; el doctor hizo lo mismo y se acomodó en la silla donde estaba sentado.
-Madre mía... sí que tiene buen cuerpo esa humana. -comentó él sarcástico para luego lamerse los labios. -No me extraña que intentaran forzarla.
-Controla tus instintos Alex -advirtió Freen sonando molesta por ese comentario-, tú ya tienes tu "juguete" particular para desahogarte, ¿no es así?
-Vale, vale... No se ponga así majestad. -dijo él con las manos en alto. -Reconozco que eres increíble.
-¿Por qué dices eso?
-No se haga la tonta conmigo, por favor -pidió él con ironía-, Eso de los vómitos era una trola, ¿verdad? -afirmó él, Freen quedó muda pero no estaba sorprendida-, Hay que ser muy perverso para mentirle así a una chica que te admira.
-Era lo único que se me ocurrió decirle para que no se asustará al verse en esas pintas a la mañana siguiente -Explicó ella sin ocultar nada-, Tampoco le he hecho nada malo.
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ACADEMIA YOUKAI
VampireLa Academia Youkai acepta a todo estudiante que sea popular e inteligente. Su objetivo es la coexistencia pacífica entre vampiros y humanos con la ayuda de los jóvenes. Becky es una de las más inteligentes, pero también la más tímida. Lo que ella no...
