Becky parpadeó aliviada al ver a Freen allí.
―Freen...
Baeng también miró a su hermana atónito de verla allí sin haberla notado antes.
―Hermana…
Freen soltó lentamente la mano de Becky antes de volverse hacia su hermano menor. Entonces, él pudo ver que sus ojos negro habían cambiado a rojo sangre, haciendo juego con la mirada llena de enfado que le mostraba.
Ante eso, tanto Baeng como Becky quedaron petrificados de espanto. Freen empezó a caminar hacia él, quién no era capaz de levantarse e intentar razonar, escapar o defenderse. Esa mirada asesina lo tenía petrificado en el lugar donde ella lo había lanzado con suma fuerza, haciendo un boquete en la pared. Ese estruendo había alarmado al resto de la familia, que en ese momento aparecían en el pasillo y veían a Baeng tirado en el suelo.
―¡¿Baeng?! ―llamó Dorian, pero no recibió respuesta. Enseguida recordó que la puerta abierta correspondía a la habitación de Freen, donde temporalmente se había instalado Becky por orden de ella―. ¿Qué está pasando?
―De ser otro, ya sería cenizas ―dijo Freen, quien en ese momento se asomaba por el umbral de la puerta, mirándolo y hablando con frialdad y enfado contenido―. Y más con todo lo que has hecho y dicho contra ella, Baeng... lo sabes, ¿verdad?
Baeng no dijo nada. Bajó la cabeza, tanto avergonzado como humillado. Su madre y su hermano mayor observaban todo a distancia, entendiendo que todo había sido provocado por Baeng y su mala cabeza.
―Sabes muy bien que ella no es ninguna de esas cosas que has insinuado ―continuó ella ante el silencio de Baeng ―. Que no tiene la culpa de lo que les pasó a esas chicas que acabaste por sentir posesión, y sabes muy bien que lo ocurrido con Karmila es un trauma muy difícil de superar, lo sabes, ¡¿verdad?! ―gruñó lo último. Baeng se encogió como un niño pequeño al ser reñido por sus padres―. Y aun así, has tratado a Becky como a una cualquiera solo porque tú te has quedado sin juguetes con los que jugar y alimentarte, y has tenido la ridícula idea de que podías cogerla prestada como si nada.
Durante ese tiempo ni Amanda ni Dorian se atrevieron a detener a Freen. Estaba en su derecho a estar muy enfadada con Baeng si lo que le decía que había hecho contra Becky era verdad. Aun así, a Amanda no le gustaba nada la sensación que se respiraba en el aire; esa energía que se iba poniendo más y más densa, irrespirable.
Desde el pasillo, asomándose y mirando detrás de Freen, ella pudo ver que Becky estaba temblando, y no era de frío, tenía miedo, no era por lo que le había hecho Baeng… Ese miedo aumentó en su rostro cuando vio a Freen de nuevo avanzando hacia Baeng. Amanda no dudó en actuar.
―Freen ―dijo su madre al interponerse entre sus dos hijos, mirando a su hija y primogénita―, es suficiente ― Freen alzó la vista hacia ella, sin dejar de sentirse enfadada por lo ocurrido. Hasta Amanda tembló de miedo ante esa expresión―. Becky te necesita ahora.
Al escuchar ese nombre Freen reaccionó y miró por encima del hombro. Vio que la chica la miraba con sus ojos grises lleno de temor y miedo, por ella, solo por ella. Eso hizo que la energía que hacía irrespirable el lugar disminuyera hasta desaparecer. Todos pudieron respirar tranquilos.
―Madre, Dorian ―dijo Freen una vez que se dio la vuelta hacia su habitación―, hasta nuevo aviso Baeng permanecerá encerrado en su habitación y recibirá el alimento justo para no debilitarse. Ese es su castigo por atreverse a incomodar a Becky de esa forma.
Dicho eso, Freen los dejó en el pasillo cerrando la puerta de su habitación al entrar.
Una vez a solas, Becky fue incapaz de hablar, ni tampoco de permanecer en pie. Estuvo a punto de caer de culo al suelo de no ser por los brazos de Freen q que, en un instante, estuvo pegada a ella, cogiéndola y llevándola hasta hacerla sentarse en la cama, algo mareada sin saber por qué.
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ACADEMIA YOUKAI
VampireLa Academia Youkai acepta a todo estudiante que sea popular e inteligente. Su objetivo es la coexistencia pacífica entre vampiros y humanos con la ayuda de los jóvenes. Becky es una de las más inteligentes, pero también la más tímida. Lo que ella no...
