-¿Donde esta tu futuro marido?- le pregunto Vegas a su hermano un día que fueron de visita.
-¿Que?- pregunto Macau mientras ambos veían a su madre emocionarse con el pequeño Venice que gateaba por el suelo.
-Pete dijo en la mañana que tuvo un sueño extraño... y cuando despertó lo primero que pensó fue en Porchay. El es algo crédulo de esas cosas, tu sabes, los sueños, signos zodiacales..- suspiro- en fin, dijo que le preocupaba que algo le pasara-
-No lo creo, él decía estar muy feliz- contesto de mala gana.
-Trabaja para el casanova Kim ¿No?- pregunto- Si ya lo probo, claro que va a estar feliz. Siento lastima por ti, no le llegaras nunca- palmeo su espalda.
-¿De que hablas? ¿Tu lo conoces?- pregunto confundido.
-Si, estudio conmigo la preparatoria. Después me lo encontré cuando cambie de aseguradora en la fabrica para los operadores- respondió tranquilo.
-Quiero información, debiste decirme eso antes- le reclamo molesto.
-Tranquilo ¿Estas celoso porque ya no puedes llevar y traer a Chay?- pregunto divertido.
-Esto es serio Vegas- regañó.
-¿Por que es tan serio? Oye, no creo que Kim sea tan mal jefe con Porchay, debe pagarle bien como para conseguir rentar un departamento por su cuenta- contesto confundido.
-Solo dame información, tengo mas de un mes sin ver a Chay y no responde el teléfono. Me asusta que... lo este explotando demasiado con el trabajo y no descanse o coma bien- respondió intentando desviar el tema.
-Quizás si lo tiene muy ocupado, tengo entendido que Kim va y viene seguido a casa, por cuidar a su esposo- respondió.
-¿Cuidarlo? ¿Qué no viven juntos?- pregunto confundido ahora él.
-No, también me sorprendí cuando me lo dijo, su esposo vive en la periferia de la ciudad por ordenes del doctor. Kim se quedo en el departamento de la ciudad porque esta mas cerca del trabajo. Yo no soportaría estar lejos de Pete, viviendo aparte- giro su vista hacia su esposo que llenaba de mimos al pequeño Venice- Mucho menos en esa condición-
-¿Cual condición?- giro su vista también hacia su cuñado regresando después de unos segundos a su hermano.
-Pues el embarazo, el esposo de Kim esta en cinta. Eso me dijo en la ultima renovación del contrato. Tuvo un aborto antes, así que esta vez le recomendaron reposo absoluto y no estar estresado. Por eso lo llevo a una casa en la periferia con personal para cuidarlo- respondió negando con la cabeza, mostrando su desagrado.
-¿No.. se esta divorciando?- pregunto sutilmente.
-No, lleva creo que 3 o 4 años casado con su esposo, de hecho ellos eran novios desde la universidad, según me dijo- comento pensativo- Si, es el mismo chico-
-¿Por que le dijiste casanova Kim?- para este punto Macau ya se sentía inquieto, cuando Chay se enterara de esto las cosas iban a ir peor.
-Porque Kim se metía con todo, nadie sabia como pero conquistaba a todo donde pusiera el ojo. Para cuando nos graduamos había rumores de que los traía como locos porque era bueno en... tu sabes- levanto una ceja- eso decían algunos y algunas, yo no se-
-¿Y no crees que haga eso todavía? Lo de meterse con mas personas...- pregunto intentando mantener la calma.
-Quizá conseguiría alguien para entretenerse, mira con su esposo lejos, en cama- enumero con sus dedos- mientras él esta lleno de trabajo y sin su apoyo, supongo que podría buscar donde liberar el estrés- Vegas se encogió de hombros.
-¿Como lo...?- su pregunta se interrumpió por el llanto de Venice, que estiraba sus brazo en su dirección.
-Al fin, me extrañas ¿verdad? pero en casa solo puedes ver a Pete, a mi me ignoras- se quejo dando pasos hacia ellos.
-Vegas..- Macau lo alcanzo del brazo- ¿Cómo lo apoyaba su esposo?- pregunto.
-Él era su asistente personal, juntos mantenían a flote esa empresa. Game es el segundo mayor accionista en esa agencia de seguros después de Kim, por eso necesitaba un asistente. Los temporales no podían con su ritmo de trabajo- respondió liberándose del agarre para ir con su pequeño y hacerlo dejar de llorar.
-Solo lo esta usando... como puede estar tan ciego- susurro para si mismo.
Quería salir corriendo a contarle esto a su amigo, pero Chay no había respondido ninguna de sus llamadas en todo ese mes. Y estaba preocupado, ahora más, porque él tenia razón. Ese tipo no iba a separarse nunca, simplemente le gustaba tenerlo ahí, lo dejaría en cuanto se aburra o en cuanto lo despida para regresar a su esposo al puesto. Temía por la estabilidad de Porchay para cuando eso sucediera.
Mientras tanto Porchay estaba secándose el cabello frente al espejo cuando escucho la puerta abrirse, dejando entrar a Kim.
-¿Por que sigue llamándote?- pregunto dejando lo que hacia y caminando hacia él.
-No sabes con quien hable- respondió Kim molesto.
-Claro que si, era él ¿No es así? Ya déjalo- le quito el teléfono de la mano.
-Dame eso- se lo arrebato de un jalón- No toques mis cosas- amenazo con un dedo.
-¿Cuanto mas voy a esperar? Solo demándalo para que lo obliguen a firmar- le reclamo caminando detrás de él.
-No es tan sencillo, dame tiempo- respondió sentándose en la cama.
-¡Ya no quiero! Divórciate o lo llamare yo mismo. Seguramente su teléfono esta en tu agenda. Lo conseguiré, le llamare y le diré lo nuestro para...- la frase fue cortada con el sonido fuerte de un golpe en su mejilla.
-No te atrevas a amenazarme. ¡Te dije que lo haré yo!- volvió a su posición en la cama.
-Me... pegaste- Porchay se puso de pie, incluso había tropezado y caído al suelo del impacto.
-Pues no me presiones, te dije que lo haré. Puedo irme si quieres, al menos él no esta reclamando todo el día- se puso de pie.
-No, yo.. dije que esperaría pero.. Kim, no me gusta ser un amante- sostuvo su muñeca.
-No lo eres, eres mi novio, recuérdalo- se giro para tomar su rostro con cuidado- Lo siento, me altere- dejo un beso en la rojez del golpe.
-Solo soy tu novio para nosotros dos- bajo la mirada.
-¿Acaso no es lo que importa?- bajo sus brazos a rodear su cintura- Solo debemos pensar en nosotros Chay, te prometo que estoy intentando separarme de él. Sera pronto-
-¿De verdad?- pregunto algo nervioso.
-Si- lo empujo suavemente hasta la cama- Ahora déjame compensarte el mal rato..- comenzó su sesión de caricias y besos.
Porchay termino accediendo, porque él tenia razón, las únicas personas que importaban en su relación eran ellos dos, si ellos sabían lo que eran no necesitaba mas. Se dijo eso una y otra vez en su mente mientras era distraído por los besos en su clavícula. Terminando por perdonar silenciosamente la agresión y creyendo una vez mas en su promesa.
ESTÁS LEYENDO
Camina conmigo
RandomMacau y Porchay son amigos desde hace muchos años, sus padres se conocen por la misma razón, aunque no pertenecen al mismo círculo social, ellos se conocieron en un club de música y entablaron un sincera amistad con el tiempo. Un acontecimiento ine...
