-Estoy cansado- se quejo el hijo mayor sentándose a cenar.
-Eso es porque no quieres venir a trabajar con nosotros, yo nunca te explotaría con horas extra, bueno.. quizás si pero al menos te pagaría bien- respondió Macau iniciando con la cena.
-No papá, si me gusta mi trabajo, pero tu sabes... son cierres de mes, se revisa todo con mas detalle- respondió dedicándose a su plato.
-¿Cuando te vas a mudar?- pregunto Bee hacia su hermano.
-Antes no te despegabas de mi con tus mil te quiero's y ahora me echas de mi propia casa- le dijo claramente ofendido.
-No es eso, pero.. Venice ya tiene su casa ¿Tu cuando?- pregunto.
-Venice ya es un adulto responsable con familia... y yo no, así que no tengo prisa-
Conversaron un poco mas de cosas de trabajo. Jao había seguido un camino similar, él era licenciado en contabilidad y actualmente estaba en la parte nominal en una empresa, es decir, se hacia cargo de hacer lo las modificaciones nominales en los trabajadores, como descuentos, bonos, horas extra, días festivos laborados, entre otras cosas. Trabajaba para una empresa de autopartes, sin embargo él no tenia nada que ver con la producción así que su trabajo se limitaba a la oficina.
-Quiero renunciar- le dijo al día siguiente uno de sus compañeros.
-¿Por que? Ya paso lo peor, todo volverá a la normalidad- respondió intentando animarlo.
-¿No lo escuchaste? Hay junta otra vez, enviaron a un nuevo jefe de producción a la fabrica, vendrá para la reunión- le dijo como si fuera un secreto.
-¿Y eso en que nos afecta?- pregunto confundido.
-Que esta pidiendo un resumen financiero de proveedores y materias primas, quiere compras, facturas, recibos, todas las referencias de materiales para la producción- dijo estresado.
-Ah.. lo siento, mi trabajo es con las nominas de los empleados, por eso no me dijeron sobre el tema supongo- dijo sintiendo algo de pena por su compañero.
-Que suerte la tuya- le dijo como ultima queja antes de enfocarse en su trabajo.
Jao continuo con lo suyo, fue a almorzar y regreso para terminar su turno, sin duda la oficina era un caos con esa visita, al parecer tenían altas expectativas con ese nuevo jefe, sinceramente no le interesaba, él no sabia del campo ni llamaba su atención en absoluto.
Le pidieron de favor sacar las copias de los resúmenes como ultima actividad, quería quejarse pero no podía, sentía algo de pena todavía por ver a los demás colapsando al reunir tanta información. Termino sacando las copias y dejándolas en la sala de juntas.
-Que coincidencia- levanto la vista dejando el ultimo folder en la mesa- Podría decir algo como que pequeño es el mundo ¿No crees?-
-No es cierto- se acerco rápidamente a él para darle un abrazo sin poder evitarlo- Te ves diferente cuando te vistes bien, casi creo que eres alguien muy respetado- dijo divertido.
-Podría decir lo mismo, casi creo que eres un trabajador ejemplar- señalo la mesa.
-Ah.. solo estoy ayudando, por lo visto tendremos visita de un nuevo jefe y al parecer, aun no llegaba pero ya estaba exigiendo registros cuando venia de camino- rodo los ojos- seguramente es uno de esos controladores, con pésimos modos y mal carácter, siento pena por los operarios en la planta-
-¿En serio?- pregunto curioso- Si suena como un exagerado, de esos que quiere tener vigilados a todos-
-Lo se, pero no es mi asunto de todas formas, yo solo soy un oficinista mas- suspiro- Espera.. ¿Qué haces aquí? ¿Cómo llegaste a..?- señalo alrededor el lugar.
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Camina conmigo
DiversosMacau y Porchay son amigos desde hace muchos años, sus padres se conocen por la misma razón, aunque no pertenecen al mismo círculo social, ellos se conocieron en un club de música y entablaron un sincera amistad con el tiempo. Un acontecimiento ine...
