Capitulo 35

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-Creo que debiste decirle a Macau sobre esto- le dijo Pete con el pequeño Sun caminando de su mano por el lugar.

-Le diré en cuanto lo confirme, no quiero ilusionarnos y que no sea eso- respondió tomando la otra mano del pequeño.

-Esta bien, al menos están ocupados y no llamando como locos- suspiro.

Una semana tenia con los síntomas, había reunido valor para hacerse la prueba de farmacia hace unos días. Teniendo un resultado positivo, se preocupo y emociono al mismo tiempo, agendo una cita con el mismo doctor que llevo el control de Jao, para confirmarlo.

Pasaron cuando los llamaron, comentando la situación, los síntomas y la prueba. Volvieron a hacerle preguntas para abrir un expediente nuevo y finalmente pasaron a la camilla para el ultrasonido.

Ahí estaba, una mancha apenas reconocible, aun era muy pequeño, apenas podían detectar el corazón, seria más seguro el próximo mes. Según medidas y otros detalles el doctor llego a la conclusión de que debía tener alrededor de 5 semanas, al parecer este bebé era más sensible, le había dado síntomas tan pronto.

Termino su revisión y le entregaron la receta de vitaminas prenatales, así como el control de estudios de sangre, alimentación y la orden de regresar en un mes. Salieron del lugar acomodando al pequeño en el asiento para bebés del auto de Pete, para volver a casa de los abuelos de los niños, donde los habían dejado.

Esperaron a que los dos hermanos regresaran, ninguno sabia cual era el asunto tan importante que arreglaron, solo que saldrían de la ciudad y regresarían ese día por la tarde. Y en cuanto volvieron la gran sorpresa fue revelada a todos los presentes.

-¿Es en serio?- le pregunto Macau corriendo a cargarlo de la emocion- Te amo- beso sus labios.

-¿Qué pasa?- pregunto Jao confundido a su primo.

-Vas a tener un hermano- le explico Venice- son bonitos pero lloran mucho-

-¿Como sabes?- pregunto el más pequeño viendo la cantidad de abrazos qué recibían de todos.

-La foto fea qué tiene el tío Chay.. esa foto donde no se ve nada, papi siempre tenia una nueva cuando íbamos al doctor. Decía que era mi hermanito y tu papi tiene una igual..  entonces tienes uno también- respondió con seguridad.

-Ah.. entiendo- asintió creyendo en lo que le decía su primo.

Fueron a jugar otra vez al jardín de los abuelos mientras los adultos cocinaban la cena.

-Te lo dije, otro bebé- le dijo Vegas en la sala.

-Igual mi emoción fue real, estuve tan distraido toda la semana que no lo recorde- respondió con una sonrisa.

-Te ves de buen humor- comentó viendo como los demás estaban en la cocina y ellos solos.

-Ha sido un gran día ¿No crees?- pregunto feliz.

-¿Tanto te gusto golpearlo?- pregunto suspirando.

-Entiéndeme, lo había guardado por años, pero ese imbecil me provocó, solo le di lo que pedía a gritos- se excuso quitándole importancia.

Habían asistido a una reunión fuera de la ciudad, donde en la cena organizada se habían encontrado a ese imbecil Kim otra vez, como invitado del cliente, igual que ellos. Aunque mantuvieron las apariencias durante el evento y la cena, al final del día se encontraron en los pasillos del hotel. Y eso fue el límite, ese idiota se atrevía a seguir mencionando a Chay cuando no tenia derecho de hacerlo. En medio del reclamo, su esposo salio de la habitación para saber que sucedía, Macau no pudo contenerse más y saco a flote el tema de la violencia, notando la rojez en el cuello del otro joven. Generando tensión entre los tres, en cuanto el chico empezó a cuestionar porque alguien como Macau sabia lo que sucedía, la rabia se apoderó de Kim, quien sin miedo a despertar personas lo jaló por el pasillo hasta las escaleras, escondiéndose de las cámaras. Solo para gritarle y recordarle a golpes qué no tenia derecho a exigirle explicaciones, debía solo ser un esposo obediente.

Camina conmigoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora