-Quedate con tu hermano, arreglaremos un asunto de la empresa- les dijo Macau en la entrada de la casa tomando las llaves.
-Si, si papá- Jao rodó los ojos- No es la primera vez que salen en fin de semana, tampoco deben mentirnos, solo digan que van a una cita y ya-
Ambos soltaron una risa y salieron de casa para subir al auto.
-¿A donde vamos hoy? No me dijiste que saldríamos- dijo Chay abrochando el cinturón.
-Vamos a hacer una visita especial- respondió muy serio encendiendo el auto.
Manejaron en silencio por la ciudad hasta llegar a la periferia, casi saliendo por la carretera, dando vuelta en una desviación, donde había una zona residencial. Macau mencionó la casa a la que iban, así como el nombre completo de Game, cosa que Chay reconoció de inmediato, pero no pregunto nada y los dejaron entrar rápidamente.
-¿Que hacemos aquí?- pregunto cuando se estacionó.
-Vamos a ajustar cuentas, ese imbecil me las va a pagar por tratarlo así.. incluso se atrevió a tocarlo con intenciones asquerosas- saco una navaja de un compartimento del auto.
-Macau.. eso es peligroso ¿Vas a lastimarlo?- pregunto asustado.
-¿Lo vas a proteger? ¿Te importa?- pregunto mirándolo.
-Claro que no, también estoy molesto pero.. hacerle algo así.. puede traer consecuencias para ti- respondió bajando del auto para llegar hasta él.
-No me importa, nadie en el maldito sistema de justicia le hace nada y su esposo sigue ciegamente protegiendolo pero ya cruzo la línea por mucho- guardo el objeto filoso colocando el seguro para que no se abriera accidentalmente y lo puso en su bolsillo.
Caminaron hasta la entrada y tocaron el timbre, esperando a que salieran a abrirles. Quien los recibió fue un chico joven, viva imagen de Game, por cierto, todo un chico de clase y con facciones delicadas.
-Ah.. si, mi papá dijo que tendria visitas- los saludo para dejarlos entrar. Guiandolos después hasta un salón con mesa de centro- Iré a decirle.. tomen asiento-
-No hay fotos...- susurro Chay mirando alrededor- todas son de ellos dos solamente..- se quedo viendo una de cumpleaños del chico, había algunas personas pero Kim no estaba.
-Hola..- Chay se giro para encontrar al hombre dejando un plato de galletas en la mesa mientras el joven dejaba dos tazas de café en la mesa- Nos gusta tener visitas, han sido nuestros clientes por años..-
-Si, nunca había aceptado su invitación antes- respondió Macau haciendo qué Chay regresara a su lado en el sofa.
-¿Es tu hijo?- pregunto Chay tomando algo de café.
-Si, es mi pequeño, no tan pequeño, ya es mayor de edad- respondió sentándose.
-Se parece mucho a ti..- respondió Macau.
-¿Donde dejaste mis...?- la voz de Kim claramente reconocible se hizo presente para después verlo entrar por el pasillo- ¿Qué hacen aquí?-
-Vinieron de visita- respondió su esposo poniéndose de pie de inmediato.
-No están de visita, eres tan estúpido. Estos dos no deben entrar a mi casa- se acerco rápidamente hasta Macau- Largo-
-No, somos viejos conocidos.. ¿Por que nos echas? ¿Acaso.. podemos darte problemas?- pregunto Macau mirando al joven de pies a cabeza- Tienes un hijo.. muy lindo- regreso su vista hacia él- se parece a tu esposo..-
-No te atrevas..- se acerco a jalarlo del cuello de la camisa- no lo veas de esa forma-
-¿Y tu puedes ver al mio asi?- deshizo el agarre- ¿Entonces no me vas a dejar tocarlo como lo hiciste con el mio?- soltó el primer golpe directo en su mejilla.
ESTÁS LEYENDO
Camina conmigo
AléatoireMacau y Porchay son amigos desde hace muchos años, sus padres se conocen por la misma razón, aunque no pertenecen al mismo círculo social, ellos se conocieron en un club de música y entablaron un sincera amistad con el tiempo. Un acontecimiento ine...
