Isabela
¡¡¡Qué acaba de pasar!!! AAHHH!!
¡¿JAYDEN SE IBA A CONFESAR?! ¿O iba a decir otra cosa?
“Estoy en…”
En qué.
¿Enfermo? ¿Enojado? ¿Encarcelado?
¿Encarcelado? ¿Enserio Isabela? ¿Cómo va a estar encarcelado?
¿Habrá querido decir lo que creo que iba a decir? AAHH. Qué estrés. Por qué nada puede ser sencillo. Y ahora voy a tener que esperar hasta mañana para saber lo que me quería decir, si es que llegamos a hablar de eso.
Definitivamente tienen que hablar sobre eso.
Todo a su paso.
Paso de nada, quiero amor, quiero romance, acaben y cómanse.
A veces no sé cómo es que eres mi conciencia.
Yo tampoco.
Dejando a un lado la conversación con mi conciencia…
Ya llegué a casa y estoy tirada en la cama mirando el techo con las piernas trepadas en la pared asimilando todo lo que pasó en un día con el especial de Jayden. Definitivamente necesito hablar con alguien.
Tomé mi celular que estaba en la mesita de noche y le envié un mensaje a la única persona que me iba a entender y me iba a decir qué hacer.
- “Pijamada hoy. 911”
Eso fue lo único que le dije. En menos de un minuto me contestó.
- Llego en diez.
Efectivamente, en menos de quince minutos una voz familiar irrumpió en mi casa.
- ¡!Mera wooo familia!! Deberían cerrar la puerta, se les puede meter un pillo. – salí corriendo de mi cuarto para recibirla, pero cuando llegué ya mi madre le estaba hablando.
-Lo hemos pensado, pero realmente nunca nos da la gana.
-Por eso es por lo que la amo señora, usted me inspira a ser una mejor persona cada día. – mi madre y Jordanny se echaron a reír por el comentario de ella y luego se abrazaron como saludo. – Bueno, espero que haya algo de comer porque la persona que engendraste no me dio tiempo ni para bañarme.
-Me imagino.
Mi madre me regaló una mirada severa por no haberle dado tiempo ni a comer y Jordanny me miró aguantándose la risa por la mirada de mi madre.
– Claro que hay comida. – le dijo acercándose a la cocina invitando a Jordanny a sentarse en una silla. Yo estaba algo desesperada por contarle a Jordanny lo que había pasado así que me acerqué a la cocina.
- ¿Podemos hablar ahora...?
-Mi amor, mi vida, mi corazoncito de melocotón, esta negra no ha comido nada desde el mediodía, si es que a la comida de la escuela se le puede decir comida, mi cuerpo necesita comida, en especial la de tu madre y creo que mi “te lo dije” puede esperar unos minutitos. Así que sienta tu escaso culo, perdón señora, nalgas, tus escazas nalgas en esa silla y espera a que coma.
-Aquí tienes. – mamá le sirvió un gran plato de comida y al lado un vaso verde de plástico con jugo. Yo me tuve que sentar a regañadientes y cruzar de brazos mientras Jordanny comía y hablaba con mi madre.
-Arroz con habichuelas, amarrillos y aguacate. Este es el cielo. Isabela, deberías invitarme más seguido.
-Vienes dos veces a la semana. -enarqué una ceja.
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Destino Inesperado
Teen FictionUna chica que lleva enamorada de él hace tres años. Él, un chico que todos piensan que es el típico joven que no siente nada por nadie, empieza a sentir cosas por primera vez en su vida. Todo parecía ser perfecto... ¿Pero será eso lo que quiere el...
