La expresión del señor Choi manifestaba tal mezcla de asombro, horror e incredulidad, que a Heechul le hizo mucha gracia. Casi sintió pena por él. Luego el hombre abrió la boca.
—Usted está loco si cree que me voy a quedar encerrado con una pandilla de chiquillas tontas durante no sé cuánto tiempo.
—Cinco días —dijo Heechul.
—¡Eso es casi una semana! Para entonces podría estar arruinado.
Ahí estaba otra vez, portándose como si fuera el dueño de un banco. Pues bien, Heechul no iba a discutir con él. En realidad no le importaban las fantasías que ese hombre tejiera en su cabeza.
—Pues debería haber pensado en eso antes de irrumpir aquí de esa manera.
—No hay ningún aviso en la puerta.
—No pusimos ningún aviso porque una cosa así podría despertar una ola de pánico entre la comunidad. Después de todo, la escarlatina no es una enfermedad tan grave.
—¿Por qué no me envió un mensaje?
—¿Por qué debería haberle enviado un mensaje?
—Porque usted me ordenó que viniera hoy aquí, a esta misma hora.
—Yo no hice tal cosa. Yo nunca... ¡Ay, Dios mío, lo olvidé por completo!
—Pues ya no importa. No me voy a quedar aquí —dijo Siwon. —Tiene que hacerlo. No podemos correr el riesgo de contagiar a otros miembros de la comunidad.
—No sea ridículo. Yo nunca me pongo enfermo.
—Tal vez no, pero tendrá que permanecer en cuarentena. Válgame Dios, ¿y yo qué voy a hacer con usted?.—Cuando Siwon dio media vuelta para irse, Heechul lo agarró de la manga derecha—. Usted no se puede ir.
Siwon le quitó la mano de su brazo.
—Pues míreme.
—Es ilegal incumplir una cuarentena.
—No me importa —dijo y comenzó a avanzar hacia la puerta que Beth había cerrado detrás de él.
—Si sale por esa puerta, lo haré arrestar —dijo Heechul.
Siwon dio media vuelta y lo miró con la boca abierta.
—Que usted hará... ¿qué?
—Lo haré arrestar. Nadie tiene autorización para incumplir una cuarentena. Si usted sale por esa puerta, todas las personas con las que se encuentre, su familia, sus socios de negocios, los empleados y cajeros del banco, incluso los policías que lo arresten tendrán que entrar en cuarentena. Me imagino que, antes del atardecer, usted se convertiría en el hombre más odiado de Denver.
Siwon miró a Heechul y después dirigió su mirada a Beth, que parecía haberse quedado sin palabras, y finalmente miró otra vez a Heechul. Era obvio que no podía creer lo que le estaba sucediendo. Probablemente esperaba que alguien le dijera que lo de la cuarentena era una broma. Debió haberse ido al ver que nadie acudía a abrir la puerta, pero como el había insistido tanto en que volviera al cabo de dos semanas... Vaya, qué hombre tan irresponsable. Debería haberle avisado de que no fuera. Toda esta situación era culpa de el.
Por su parte, Heechul se preguntaba qué iba a hacer con Siwon. No parecía un hombre que pudiera entretenerse solo, en especial bajo esas circunstancias.
—Me temo que tendrá que hospedarse en el tercer piso —dijo Heechul—. No hay habitaciones aquí abajo y las niñas ocupan todas las habitaciones del segundo piso.
—Eso es imposible —dijo Siwon.
—¿Por qué?
—Este lugar está lleno de niñas.
ESTÁS LEYENDO
Heechul ( Libro 6- serie 7 novios)
FanficLibro 1 Jinki (DongWook) Libro 2 Kibum (JongHyun) Libro 3 Taemin (Minho) Libro 4 Baekhyun (Chanyeol) Libro 5 Yixing (Junmyeon) Libro 6 Heechul (Siwon) Libro 7 Luhan ( Sehun)
