capitulo 14

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A Heechul no se le había ocurrido que Siwon no quisiera que su familia se enterara de lo que había hecho por Katty. Pero era evidente que prefería que pensaran que era un solitario amargado, lo cual le asombró. No podía entender que alguien se sintiera cómodo dando esa imagen.

—No tuve opción, si no la ayudaba, esa chiquilla se iba a instalar al otro lado de mi puerta —dijo Siwon, al tiempo que se dejaba caer en un sillón, frente a Heechul—. Las gemelas decidieron que había que proteger a Katty de la hija de Clara Rabin.

—Hasta un oso salvaje necesitaría que alguien lo protegiera de un hijo de Clara Rabin —dijo Kibum—. Esa mujer es perversa.

—Philip ha venido hoy a mi oficina para decirme cuánto había sentido que yo quedara atrapado en la cuarentena.

—Yo lo vigilaría con cuidado —dijo Kibum—. JongHyun dice que nos odia desde que le quitasteis el negocio del ferrocarril. Y es capaz de meternos en un lío a la primera oportunidad que tenga.

—A mí no me preocupa —dijo Siwon, al tiempo que parecía olvidarse de Philip Rabin y de su esposa e hija. Luego le echó un vistazo al salón—. Cómo me gustaría que volvierais a decorar este lugar. Parece la sala de una funeraria y no un lugar para que la gente pase un buen rato.

Heechul pensaba que el gusto de Kibum era demasiado victoriano, pero le agradaba el salón. Se quedó perplejo al oír que Siwon lo criticaba de manera tan abierta.

—Puedes hacer lo que quieras —dijo Kibum y sus ojos brillaron de rabia, mientras le sonreía a Siwon—. Incluso puedes elegir al decorador, siempre y cuando tú le pagues.

—Antes muerto que gastar un centavo en una casa de JongHyun —dijo Siwon —. Él tiene más dinero que todos los demás juntos.

Heechul se sintió aliviado cuando anunciaron que la cena estaba servida. No sabía cuánto tiempo más podría mantenerse la paz bajo el ataque de la lengua viperina de Siwon. No entendía por qué parecía que siempre estaba deseando provocar a sus hermanos, que, por su parte, parecía que disfrutaban criticándolo. Sin embargo, la cena transcurrió mucho mejor de lo esperado. Siwon se sentó a la mesa entre Yixing, que pareció ignorarlo la mayor parte del tiempo, y el puesto vacío de JongHyun. Y a lo largo de la cena pareció dirigir su atención principalmente a la comida y a sus propios pensamientos. De vez en cuando levantaba la vista para mirar a Heechul, pero como por lo general parecía estar frunciendo el ceño cuando lo hacía, Heechul no se sintió impulsado a preguntarle en qué estaba pensando.

Además, el estaba preocupado por Kibum. Y su preocupación se fue volviendo más seria a media que la cena progresaba. Kibum apenas probó el primer plato y luego no quiso tomar nada. Justo antes del postre, ya no pudo más y se derrumbó.

Heechul saltó de su silla enseguida. Kibum no parecía tener fiebre, pero se había puesto pálido, tenía la piel húmeda y fría y el corazón le latía aceleradamente.

—Usted debería estar en cama —le dijo Heechul.

—Estaré mejor en un minuto —dijo Kibum—. Solo es un mareo.

—No es cierto —dijo Taemin, que saltó al tiempo que Heechul para agarrar a Kibum—. Te vamos a meter en la cama, te guste o no. Minho, llévale arriba.

—Esto es ridículo —dijo Kibum—. Yo puedo caminar.

—No tiene ningún sentido que Minho tenga todos esos músculos si no tiene oportunidad de usarlos aunque sea de vez en cuando.

Heechul no pudo evitar mirar de reojo a Siwon. Él tenía los mismos músculos, la misma fuerza, pero nadie pensó en él debido a que solo tenía un brazo. Entonces se preguntó cuántas veces debía haber pasado eso sin que nadie se diera cuenta. La expresión de indiferencia de Siwon permaneció inmutable, pero Heechul sabía que eso debía doler. Luego se obligó a concentrarse de nuevo en Kibum. Minho ya lo había levantado de la silla y lo estaba sacando del comedor.

Heechul   ( Libro 6- serie 7 novios)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora