Definitivamente, las llamadas telefónicas eran cosa de un destino caprichoso para arrebatarle las ilusiones a Louis.
Cuando escuchó el móvil de Harry resonar a través de sus pantalones, tuvo que tragar saliva por el mal presentimiento que le invadió el pecho. La última vez que el bailarín recibió una llamada parecía que algo le había puesto triste, podría arriesgarse y asegurar que era más una expresión de enfado. Quizá de cansancio.
Nunca pudo escuchar la conversación que mantuvo, tan solo le vio alejarse unos metros para discutir con alguien de forma acalorada. Era la primera vez que veía una mueca tan marcada de esa índole en Harry. Al volver hacia los hermanos Tomlinson, tan solo se disculpó por no poder acudir ese día a probar el gazpacho de su madre.
Louis se quedó melancólico el resto del día, imaginándose demasiadas conversaciones distintas que Harry habría podido tener por teléfono. ¿Quién fue la persona que le hizo cambiar todos sus planes? No entendía porque últimamente pensaba tanto en el escritor, no comprendía porque se permitía aquel lujo.
Sobre su escritorio yacía el segundo libro que Harry le prestó, aquel que le hizo saber que fue el último que publicó. Tenía curiosidad, bastante a decir verdad. Harry era una persona de apariencia común, un ciudadano de personalidad humilde pero que desprendía un aura que se le hizo conocida con el paso de los días.
Se alzó de su cama con la decisión de saciar su curiosidad y teclear su nombre en internet. No sabía que esperaba encontrar, pero cuando halló información que declaraba como Harry era un escritor bastante reconocido en Reino Unido, todos los recuerdos que alguna vez vivió, llegaron a su mente.
Cree recordar cómo cada vez que pasaba por delante de una librería, veía la portada de su nuevo libro; Todas las noches que perdí fue un total éxito. Se burló de Niall por no haber entrado nunca en una librería, pero Louis era exactamente igual. Quizá guardaba el recuerdo de ver su presencia en Londres, firmando algunos libros en una de las librerías de la ciudad, pero nunca tuvo la necesidad de indagar.
Buscó más, encontrando como también dio conciertos bastante relevantes en algunos teatros de Reino Unido.
Harry era un hombre exitoso que estaba perdiendo su tiempo en ayudar a un torpe universitario que no sabía describir sus propios cuadros. No sabía si sentirse afortunado o simplemente mal por hacer que Harry invirtiese su tiempo en enseñarle a escribir.
—Lou, acabo de pasar por delante de... —Ante la repentina aparición de Meredith en su habitación, cerró su portátil como si hubiese estado buscando algo horrible—. ¿Qué estabas mirando?
—Nada —Definitivamente, disimular no era lo suyo.
—Entonces podré mirarlo —Los pasos de su madre eran firmes, entonces tan solo le permitió abrir su portátil. Meredith vio las fotografías de Harry, este sonreía con sus libros en mano—. No sabía que tenía tantos libros...
A Meredith le hubiese encantado poder charlar con Harry de miles de cosas mientras comían, sin embargo, tuvo que renunciar a sus parloteos para otro día.
—¿Qué es lo que me ibas de decir? —Necesitaba cambiar de tema para que no le preguntase nada.
—Oh, es cierto —Volvió al tema principal—. En la tienda de música del muelle está el vinilo este que buscabas... ¿Cómo se llamaba?
—Bohemian Rhapsody, el de la película —aclaró.
—¡Sí! Ese era el que he visto —Louis presionó sus labios en una sonrisa un poco incomoda, esperando a que su madre volviese a dejarle en su acogedora soledad —. ¿Por qué buscabas a Harry en internet?
ESTÁS LEYENDO
HISTORIA DE VERANO
Fiksi PenggemarLouis Tomlinson terminó su primer año en la universidad de Londres, sintiéndose lleno de ilusión al saber que podría volver al pequeño pueblo costero donde su familia residía. Incluso podía imaginarse los gritos que daría su hermana menor cuando se...
