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Carlie.
El poder de la sangre, jamás había llegado a pensar todo lo que la sangre puede llegar a generar, partiendo del punto literal y del filosófico que crea una especie de poema.
La sangre alimenta nuestros cuerpo de oxígeno, se encarga de transportar los nutrientes a nuestro cuerpo, para que cada parte de nuestro cuerpo cumpla su correspondiente función, transporta los desechos de nuestro cuerpo, nos ayuda a mantener la temperatura corporal, envía anticuerpos para combatir infecciones entre otras funciones, cuando tenemos falta de sangre nuestro se debilita totalmente y sentimos desfallecer.
Por otro lado, la sangre es parte de pactos sagrados, es la gran búsqueda de aquel guerrero que quiere terminar con su lucha y tiene hambre de gloria, dan su sangre por esa victoria, la sangre se vuelve significado de valor, lucha y gloria. Dejando en el campo de batalla todo lo que es de sí, para conseguir ese triunfo, nadie cuestiona al vencedor que llega a casa repleto de sangre en sus manos, solo celebran el triunfo olvidando esa vida que se apagó en sus manos. Mientras que en la tierra del vencido lloran por esa sangre derramada y esa vida perdida, pero lo entienden esa persona no tuvo mayor gloria que la de servir a su país y el recuerdo de ese héroe caído permanece en su memoria.
En mi caso la sangre que veo en mis manos, aún cuando nadie más la ve, es la de aquella paciente que por mi distracción se me fue de las manos, intentan que piense en que es una vida que se pierde, que en cualquier momento iba a suceder, porque a final muchas veces por más que intentemos dar todo de nosotros, simplemente las cosas no son suficiente, tal vez es tarde, o es esa persona que no quiere luchar un poco más, o simplemente es su momento.
Lo más difícil de entender para aquellos que nos quedamos, es la razón por la que esa persona se fue, he revisado ese mismo expediente tantas veces que ya me lo se de memoria, pero aún no encuentro mi falla, mi error, solo se que tuve uno y ese tiene consecuencias.
Me es muy difícil pensar que el próximo error puede ser otra vida, me congela esa idea, me paraliza a la hora de tener que ver a otra persona.
Despierto por el aroma a café.
Lo primero que veo es a Adem sentado al pie de la cama con un par de libros grandes a su alrededor, este cuando nota que he despertado me sonríe.
—Buenos días, estaba comenzando a extrañarme con que aún no despertarás. —le sonrío.
—Siento mucho lo de anoche, espero no haber dado ningún show.
Adem rápidamente niega.
—No tranquila, solo te encontré bailando sola en un pasillo, pero nada más.
—Ya, igual, lo siento.
Me pongo de pie y salgo de la cama, solo para acercarme a ver que tanto lee.