Tres meses habían pasado desde que Aoi cayó en coma. Sus queridos alumnos aguardaban con ansias su regreso, especialmente el joven Yamada, quien cada día se presentaba en el hospital, sin faltar ni una sola visita.
Las clases habían concluido cuando Yamada comenzaba a guardar sus cosas en la mochila. De repente, Tsubaki se interponía en su camino.
—¿Qué sucede? —preguntó Yamada, mirándola de reojo.
—Estás ocultando algo. . . —dijo Tsubaki, cruzando los brazos y manteniendo la mirada fija en él—. Tú sabes lo que realmente le pasó a la maestra, ¿verdad?
Yamada guardó silencio, dejando a Tsubaki hablando sola mientras él se dirigía hacia la puerta.
—No es algo obvio. . .
En ese instante, un compañero apareció de la nada y abrazó a Yamada.
—No tienes que cuestionarlo, presidenta —exclamó, señalando al chico, que mostraba una actitud indiferente—. Él puede tener los secretos que quiera, ¿no es así?
El ambiente se tornó incómodo mientras los tres permanecían en silencio. Yamada continuó en su mutismo y se limitó a sonreír.
—Tengo que irme. . . —dijo rápidamente, saliendo del salón mientras los otros lo observaban alejarse.
—¿Crees que haya algo entre la maestra y él? —preguntó el chico a Tsubaki.
—Eso no lo sabemos. . . —respondió ella, bajando la mirada en meditación.
—Pero definitivamente, él ha cambiado. . . —murmuró la joven.
━━━━━━✧•✧━━━━━━
Al llegar al hospital, Yamada se encontró con una mujer que era muy parecida a Aoi. Se acercó a él, sorprendiendo al joven.
—¿Eres Yamada? —preguntó, mostrando una profunda tristeza en sus ojos, como si hubiera llorado mucho.
—Sí. . . —respondió él.
La mujer tomó las manos de Yamada, quien se sintió un tanto incómodo ante el gesto.
—Te agradezco que, a pesar de todo, sigas cuidando de mi hija. . . —dijo la mujer, esbozando una sonrisa mientras algunas lágrimas descendían por su rostro—. De verdad. . .
—No tiene que agradecérmelo —respondió Yamada, mientras comprendía la razón detrás de la personalidad de Tsukishiro; era como si estuviera viendo a Aoi nuevamente.
Ambos se sentaron, mientras la madre de Aoi disfrutaba de una taza de café.
—Mi hija me habló mucho de ti —dijo, mirando su taza—. No pensé que fueras tan apuesto.
Yamada inclinó ligeramente la cabeza, sintiéndose halagado.
—Disculpa las molestias que mi hija te haya causado. No quería que estuviera sola, especialmente con su enfermedad que la llevó al coma. . .
Yamada todavía no comprendía del todo lo que la madre de Aoi estaba diciendo.
—Por lo que veo, ella aún no te ha contado ese secreto. . . —observó a Yamada con atención—. Bueno, verás. . .
El secreto que Aoi había guardado con tanto celo le fue revelado a Yamada en ese momento, comenzando a entender todo.
—Por eso me negaba a que viniera sola a esta ciudad, pero. . . —la mujer dirigió su mirada hacia él—. Ahora sé que ya no está sola. . .
—Le prometo que no, no lo estará jamás —dijo Yamada, haciendo una reverencia ante la madre de ella—. Es una promesa, Sra. Tsukishiro.
—Me alegra mucho que mi hija haya encontrado a un buen chico.
De su bolso sacó una pequeña maleta que contenía dinero.
—Esto es por el tiempo que mi hija ha estado aquí. Quisiera devolverte el dinero que has gastado durante todo este tiempo.
—No se preocupe por eso, he cubierto todos los gastos necesarios.
Tomo la mano del joven y le colocó el maletín en la palma.
—Aun así, me gustaría que lo tuvieras, por si acaso. . .
La madre de la joven se retiró, pero no sin antes hacerle la promesa de que Yamada la avisaría para cualquier cosa.
━━━━━━✧•✧━━━━━━
Gracias a la conversación que tuvo con su futura suegra, Yamada logró comprender lo que Aoi deseaba hacer.
Al entrar a la habitación, se encontró con la mujer rodeada de cables y agujas que invadían su cuerpo, y una profunda tristeza lo invadió.
—Maestra, no. . . —dijo mientras tomaba su mano—. Aoi, cuando despiertes, quiero contarte todo. . .
Con suavidad acariciaba esa mano, sin apartar su mirada de ella.
—Estoy enamorado de ti y no me importa lo que digan los demás sobre nuestra diferencia de edad. . .
Depositaron un beso en la frente de la joven que yacía en un sueño profundo.
—A partir de ahora, te protegeré de todo y todos. Así que, por favor. . .
Sintió un leve movimiento; la mano de la pelirroja entrelazó la suya y sus ojos se abrieron lentamente.
—¿Yamada. . . ya?
No sabía cómo reaccionar ante lo que veía, ella había abierto los ojos.
Los ojos de él se llenaron de lágrimas y, con delicadeza, besó a la mujer.
No sé cuánto tiempo estuve dormida, pero lo primero que vi al despertar fue la sonrisa de ese chico, del que me enamoré.
—Bienvenida a casa, Aoi. . . —dijo el joven.
Continuará. . .
ESTÁS LEYENDO
ɪɴꜱᴛᴀɴᴛ ᴄʀᴜꜱʜ ── 𝒀𝒂𝒎𝒂𝒅𝒂 𝑨𝒌𝒊𝒕𝒐
Фанфикшн𝓘𝓷𝓼𝓽𝓪𝓷𝓽 𝓬𝓻𝓾𝓼𝓱 ┇ ❝𝑨𝒏𝒅 𝒘𝒆 𝒘𝒊𝒍𝒍 𝒏𝒆𝒗𝒆𝒓 𝒃𝒆 𝒂𝒍𝒐𝒏𝒆 𝒂𝒈𝒂𝒊𝒏...❞ ✧ ⋆*:・゚𝕰𝖘𝖆 𝖑𝖑𝖆𝖒𝖆𝖉𝖆 𝖈𝖆𝖒𝖇𝖎𝖔 𝖊𝖑 𝖉𝖊𝖘𝖙𝖎𝖓𝖔 𝖉𝖊 𝖆𝖖𝖚𝖊𝖑𝖑𝖔𝖘 𝖈𝖍𝖎𝖈𝖔𝖘, 𝖊𝖘𝖆 𝖓𝖔𝖈𝖍𝖊... ➤ ʏᴀᴍᴀᴅᴀ ᴋᴜɴ ᴛᴏ ʟᴠ999 ꜰᴀɴꜰɪᴄᴛɪᴏɴ ᴛꜱᴜᴋɪ...
