Las lágrimas de Jungwon no habían cesado, los invitados se emocionaron bastante por las lágrimas del novio. Todos estaban felices y conmovidos.
Las lágrimas no habían cesado, ¿era esa la respuesta o acaso Jungwon se había vuelto demasiado sensible?.
Ultimamente las lágrimas salían sin permiso y eso lo frustraba a él mismo. No lo soportaba.
Incluso cuando preparaba la cena, que no era mucho pero era lo suficiente para una tranquila cena de dos. Nicholas llegaba del trabajo, Jungwon servía la cena.
— Lamento no haberlo dicho antes. Feliz tercer aniversario.. en la mañana me levante más temprano y salí prácticamente corriendo, no me detuve a saludarte. Lo siento, estuve mal.
Sacó un ramo de rosas, acercándose con las intenciones más románticas e inocentes a su esposo.
— Come.
Pero era más que obvio que Jungwon no podía mantener la cercanía, así que solo llego a sentarse en la mesa, evitar el contacto y el dulce gesto.
Repetitivo.
Así sería la forma en la que el dulce Nicholas lograría describir su vida de casado junto a Jungwon. Cada vez que cometia un gesto de amor, no obtenía una respuesta y era rechazado sutilmente, así por durante tres dulces largos años.
— Lo lamento Wonnie, se lo importante que debe de ser para tí nuestro aniversario. No pondré excusas, fue un completo descuido mío. No volvera a pasar. Te amo.
Aunque Nicholas no quiso aceptarlo, vio la pequeña sonrisa forzada que Jungwon le regalo.
— No te preocupes. Siéntate y come.
Luego de comer, Nicholas de ofreció a lavar los platos sucios mientras Jugnwon terminaba de recoger algunas cosas de la mesa.
— ¿Cómo estuviste hoy?, ¿todo bien en el trabajo, Wonnie?.
— Bien, aunque agotador.
— Entiendo. Bueno, ya estas en casa podrás relajarte y recuperarte. ¿Deseas ver una película conmigo o prefieres dormir?.
— Descansa, Nicholas.
Jungwon se despidió amablemente y camino a pasos tranquilos hasta su cuarto. Se sentía cansado, dormir podría ser la única actividad que lograría descansarlo un poco. Así que solo se cubrió con las mantas y se durmió.
Trabajaba en un hospital público de enseñanza, si bien había entrado hace un par de años, su estilo de vida era agotador y más si tenía que volver a casa. Para Jungwon, Nicholas siempre se había portado tan especial con él, que ese acto lo lastimaba.
Después de casarse, por más que Jungwon lo haya intentado, no podía decir que amaba con firmeza y locura a su esposo. Su decisión no era indecisa, ya lo había aceptado. Por más que Nicholas sea uno de los hombres más atentos y amorosos que existan, él no podía amarlo, y eso solo lo dejaba intranquilo. Se había casado con un hombre por el cual no sentía nada.
Nicholas no era tonto, entendía la situación, comprendía la gravedad pero tampoco se sentía tan valiente como para afrontarla. Quería pelear por Jungwon o esa era su decisión.
Almenos eso era lo que le decía el alcohol.
Era de madrugada cuando Jungwon se despertó sediento, últimamente sus horas de sueños se veían interrumpidas por espantosas pesadillas, pesadillas que lo hacían sudar y exaltar de la cama, aunque al despertar ya no recordaba esos sueños.
Nicholas no dormía a su lado, era extraño que no esté a su lado pero tampoco hubiera querido despertarlo por algo tonto, según Jungwon.
Camino a paso lento y silencioso, con una manta cubriendo sus hombros. Dirigiéndose a la cocina se encontró con Nicholas ebrio en el sofá.
— Huele a vagabundo. Ve a acostarte, es tarde ya.
— ¿Me besaras así?
Jungwon paso por su lado y camino hasta la cocina.
— Lávate y a dormir.
— Jungwon..
Jungwon respondió con un leve murmullo mientras estaba ocupado en la cocina.
— ¿Qué te hice Jungwon?
— Manchas el sofá con alcohol. Es suficiente como para que sepas que ya basta de beber. Además, apesta. ¿Cómo haces para apestar?.
— Por eso.. merezco que no te interese.
— ¿Qué dices?. Estamos casados, Nicholas.
— Pero no me amas.
Jungwon no respondió. No vio venir ese comentario por parte de Nicholas, si bien Jungwon sabía que no podía fingir amarlo, siempre intentaba apoyarlo o hacerlo sentir cómodo pero siendo sinceros amar o pretender amar a alguien era difícil, y saber que no amas a tu propio esposo quien era atento, cariñoso y amoroso contigo le generaba un sentimiento de culpabilidad que le apretaba el cuello.
Nicholas no era un mal hombre, estaba seguro que millones de personas querrían tener a un Nicholas en su vida pero él no era el caso.
No lograba amarlo con locura y honestidad.
— Ya levántate y a dormir. Vamos.
Nicholas río, no era una risa de diversión o sádica, era extraña, como comprensiva.
Se levantó, tomó su abrigo que estaba hecho un bollo en el sofá y busco sus llaves del auto.
— Entonces, iré con Matthew.
— Nicholas. No te iras de aquí para conducir ebrio.
Nicholas lo miro con unos ojos rojos, dolidos, llenos de lágrimas. Dolido, se acercó a su esposo quedando lo suficientemente cerca, distanciados solo por centímetros.
— Besame. Besame, Jungwon. Besame.
El agrio aliento a alcohol se metió en las fosas nasales de Jungwon, aquello lo hizo retroceder. Él era bastante sensible a los olores, tanto que los olores feos lo hacían marearse.
— No puedes ni besarme.
Pronunciar aquellas palabras lo habían herido a él mismo, era como golpear tu propio reflejo en el espejo.
— No, no es eso.
— ¿Entonces?, ¿no es más qué obvio?. No puedes amarme, no me amas y no te puedes obligar a hacerlo.
— Nicholas.
Se alejo de Jungwon, le dio la espalda, se sentía herido y frustrado. No podía culparlo por no amarlo y era frustrante.
— No soy importante para tí, y parece que ni te importa. Me duele mucho, Jungwon.
Jungwon se sintió triste, camino despacio hasta llegar a él y lo abrazo por detrás, apoyando su cabeza en el hombro de su esposo, tratando de empatizar con su dolor.
— Basta, si me importas Nicholas. Siento mucho no habértelo dicho antes pero..
— No hay "peros", Jungwon. No existen "peros" si se trata de querer a alguien más. Siempre intento que estés feliz, quiero tu bienestar y no parece ser suficiente para que me ames.
Fue difícil mantener esa postura frente a Jungwon, no quería comportarse como un idiota pero estaba ebrio y triste. Aunque, sentir el tacto tan delicado de Jungwon, quiso hacerlo retractarse de todo lo dicho. Fue el toque suave, su aroma o solo él, lo hizo sentir pequeño, y un poco estúpido porque Jungwon había estado presente para el este último tiempo. Sintió que embriagarse y reclamarle cosas absurdas era totalmente innecesario y que solo lograría herirlo pero Jungwon lo sorprendió con su accionar.
Jungwon lo pensó, tal vez no lo amaba como Nicholas quería y eso los hacía sentir mal a ambos pero lo amaba de una manera fraternal. Nicholas había sido su compañero de vida en estos últimos tres años, en ese tiempo muchas situaciones se presentaron y Nicholas lo había ayudado a afrontar cada inconveniente. Él había sido su mejor compañía pero no lo amaba como Nicholas quería.
— Lo siento mucho, Nicholas.
Segundos después Nicholas se separó con brusquedad y salió de casa.
Pensó que tal vez, reclamarle la falta de amor no había sido mala idea.
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Amor Floral (Terminado)
FanfictionJungwon estaba listo para el matrimonio, la boda había empezado de acuerdo a lo planeado, los invitados ya se encontraban esperando impacientes enfrente del altar, su novio seguía nervioso pero se sentía verdaderamente feliz, su traje blanco especia...
