Quédate.

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— Exageras un poquito, ¿no?

— ¿Parece?

Sunghoon pacientemente veía como su amigo se encargaba de llevar mandados a la casa de su, ahora, ex. Pero le parecía un poco excesivo que sea todos los días, apenas el pobre hubiera podido tener tiempo para revisar lo que había entre los mandados.

— Se que te importa mucho, más ahora que esta con una brazo roto, pero ve despacio no lo llenes de comida. Dudo que haya podido terminar lo que le llevaste hace dos días.

Jungwon lo pensó unos segundos.

— Puede que tengas razón, pero iré a dejarle unas medicinas. Almenos, me gustaría que tenga lo necesario para curarse.

— Esta bien, nos vemos en el trabajo.

— Nos vemos.

Dijo despidiéndose y saliendo de la casa de su amigo.

Caminar por las mañanas se había vuelto necesario para Jungwon, y no era un inconveniente ahora que apenas dormía. En esos momentos podía despejar su mente y pensar en lo que le importaba.

Y dentro de todo lo que le importaba, lo que más le importaba era Nicholas. Seguía muy preocupado por él, y al ver el estado en que estaba solamente habia hecho que se preocupe muchísimo más. Le costaba dejar de pensar en Nicholas, incluso en el trabajo no podía despejar su mente.

Todo estaba mal.

No entendía como un hombre adulto podía comportarse así, sabía que le dolía y que sufría porque lo amaba. Pero ¿y si así como estaban las cosas era un reflejo de como se sentía?.

No entendía para nada la psicología.

Llegando al departamento, notó una presencia delante de la puerta. Sentado en el suelo, con las rodillas contra su pecho y la cabeza gacha, se encontraba Nicholas frente la puerta de su hogar.

Inhalo profundo mientras se acercaba, no quería alterarse sin saber bien que es lo que pasaba.

¿Y si había reventado un caño de agua y por eso estaba fuera?, ¿o si todo estaba tan sucio que ni podía entrar?, ¿qué pasaba?.

— Nicholas, ¿qué pasa?. ¿Por qué estás afuera?.

Jungwon apenas pudo apreciar la mirada del contrario por unos segundos, antes de que comience arrastrarse por el piso, gateando hacia donde él estaba parado con la bolsa de medicamentos.

— ¡Jungwon, Jungwon!

Ni siquiera llego a reaccionar antes de que Nicholas abrazara su cintura y lo apretara con fuerza, escondió su rostro entre la ropa que Jungwon llevaba puesta mientras lloraba desconsoladamente.

— ¡¿Nicholas, qué pasa?!

Comenzó alarmarse más.

— ¡Por favor, te lo ruego!. ¡Vuelve a casa, por favor!

— ¡Nicholas, basta!, ¿Qué haces?.

— ¡Vuelve conmigo, no me dejes solo!. No quiero vivir solo, ven a casa, yo te quiero.

Jungwon sentía como cada segundo Nicholas aumentaba la fuerza del agarre, no lo lastimaba pero tenía que detenerlo. Intentó romper el agarre que hacia con sus manos pero no podía, era muy fuerte. Nicholas despegó su rostro del estómago del contrario, para mirarlo a los ojos y que viera que tanto le dolía.

— ¡Por favor te lo pido!, ¡no me dejes, no puedo vivir sin tí!.

Tenía los ojos muy rojos, y la situación ya comenzaba a desesperar a Jungwon.

Amor Floral (Terminado)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora