Ya habían pasado semanas desde que empecé mi entrenamiento con Edon. La próxima Luna llena sería mañana y, según me dijeron los Sabios, se suponía que era el día en el que mi magia iba a despertar por completo.
En el Claro la gente estaba nerviosa. El regreso de Edon a la aldea siendo Sabio lo único que había conseguido era crear inquietud, murmullos y habladurías entre la gente. Nunca antes ningún Sabio había regresado a su Clan después de ser nombrado, y eso hacía que, aunque no supieran nada de lo que estaba ocurriendo realmente, presagiaran e intuyeran que algo se avecinaba, que algo no marchaba bien.
En la Aldea nadie tenía conocimiento de la profecía y seguían sin saber quién era yo. Seguían pensando que era alguien a quien Dante había encontrado y dado cobijo, y tampoco sabían que su Alfa era mi compañero. Aun así, me habían acogido como a una más. No me veían diferente al resto, pese a que todos sabían que lo era. Sabían que yo no tenía lobo, porque Break se había encargado de hacer correr el rumor. Él era el l único que seguía sin fiarse de mí, me vigilaba y observaba todo lo que hacía.
En ese momento yo me encontraba con Edon. Estábamos en la parte de la cascada, junto al arroyo; el ruido del agua nos acompañaba en todos y cada uno de nuestros entrenamientos, pues siempre entrenábamos ahí.
― Mañana hay Luna Llena. ―Edon me escuchó, levantó una de sus cejas, pero no abrió los ojos.
― No interrumpas.
― Llevamos viniendo semanas aquí y lo único que hacemos es meditar.
Los dos estábamos sentados en el suelo, con las piernas cruzadas y los ojos cerrados, en la misma postura que llevábamos repitiendo días y días. Todas estas semanas desde que empezamos el entrenamiento eso era lo único que hacíamos; no me había enseñado nada más, y mi paciencia empezaba a agotarse. Todo aquello comenzaba a parecerme una autentica pérdida de tiempo.
― La meditación es importante, Kyria. Ayuda a conectarnos con nuestro yo interior, a conocernos, a concentrarnos. Nos ayuda a tomar el control sobre nosotros, y eso te ayudará a ti en el control de tu magia.
― ¿Y de qué me servirá tanta meditación cuando tenga que enfrentarme a Cancervero? ¿Qué pretendes que haga? ¿Sentarme enfrente de él y cerrar los ojos para meditar juntos?
Sabía que mi tono de voz no era el correcto, incluso que estaba siendo un poco impertinente, pero estaba demasiado nerviosa para pensar lo que decía.
― Todo en esta vida es un continuo aprendizaje. Tú todavía eres joven para entenderlo. Ya habrá tiempo de enseñarte a luchar, a defenderte y a usar tu magia, pero para todo eso primero tienes que conocerte a ti misma.
― No digo que no sea importante, Edon, pero lo otro también lo es.
Después de mirarme fija y seriamente, Edon se tocó las sienes con los dedos, como si estuviera reflexionando.
― Está bien, Kyria ―dijo finalmente―. Mañana no entrenaremos, porque hay que preparar la ceremonia de unión de Break y Esme, pero pasado mañana comenzaremos a entrenar tu magia. Puedes irte.
― Muy bien.
Me fui de allí dejando a Edon sentado en el suelo, continuando con su meditación. Cuando llegué a la aldea, me encontré con Gertru y con Esme, que estaban hablando en la puerta del consultorio. Esme se acercó a mí hablando muy alto; se notaba lo emocionada que estaba.
― ¡Mañana es el gran día! Por fin, después de tanto tiempo... todavía no me lo puedo creer. ¿Tú vendrás, no?
― Por supuesto que iré, estoy muy feliz por vosotros.
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Claro de Luna
FantasyHace 27 años, el Oráculo del Bosque de los Siete Sabios habló por primera vez después de siglos en silencio: "La primera niña nacida en Luna Nueva no será hija de la Luna. Ella tendrá su propia magia, y esa magia será la Luz en la Oscuridad. El fin...
