No habíamos dormido absolutamente nada, pero eso nos daba igual. El momento que acabábamos de vivir había sido mágico, había sido una promesa de vida, de futuro, de estabilidad, de amor... Los dos seguíamos tumbados en la cama, como dos adolescentes enamorados nos mirábamos, nos sonreíamos, sintiéndonos incapaces de romper la magia que estábamos viviendo en ese momento.
Pero la realidad era otra y hoy era el día en el que se iban los demás Clanes y nosotros teníamos que estar allí para despedirlos.
Después de levantarme de la cama me fui directa al baño, necesitaba darme una ducha. Dejé mi albornoz colgado en la puerta y encendí el agua, me metí dentro de la ducha y cerré la mampara. Mientras el agua caía por mi cuerpo vi que Dante había entrado completamente desnudo en el baño, abrió la puerta de la mampara y entro.
- ¿Se puede saber que estás haciendo? -Le pregunte con una sonrisa en mi cara.
-Creo que la respuesta es obvia.
Dante se pegó a mí, el agua caía por nuestros cuerpos mientras nos besábamos, nos reíamos y disfrutábamos de nosotros. Los ojos de Dante habían recuperado su brillo, volvía a ser él y ahora esta seria nuestra nueva vida, sin profecías, ni guerras, sin luchas, sin muerte, solo nosotros, solo vivir.
Después de la ducha fuimos a la habitación a vestirnos para ir a despedir a los Clanes. Fue cuando Dante cogió la chaqueta de cuero que había dejado antes en los pies de la cama y se la puso. Pero esa chaqueta... me resultaba muy familiar, estaba segura de que la había visto antes, pero ¿Dónde? Dante no usaba ese tipo de chaquetas o por lo menos yo nunca le había visto con una así.
- ¿De dónde has sacado esa chaqueta? Nunca te la había visto puesta.
- Si te lo dijera no me creerías.
-Créeme, a estas alturas me creería cualquier cosa.
Dante se sentó en la cama y me conto el reencuentro que había tenido con sus padres en lo alto de la meseta.
- Mi padre hablo conmigo y me explico que entendía los sentimientos que yo había tenido hacia él durante toda mi vida, me dijo que pese a todo siempre había sabido que yo le quería.
- Tus sentimientos eran normales porque nunca supiste la verdad, te oculto las cosas porque pensaba que sería lo mejor para ti, al igual que mi padre hizo conmigo. Pensaban que nos protegían, aunque la verdad es que en eso estaban equivocados, pero nos querían. Todo lo que hicieron fue fruto del amor más desinteresado del mundo.
- No se dieron cuenta de que tarde o temprano tendríamos que enfrentarnos a nuestro destino.
-Si, lo único que consiguieron fue generar dudas, miedos y sentimientos confusos en nosotros. A mí me borro absolutamente todos mis recuerdos y a ti te genero ese sentimiento de soledad que te acompaño durante toda tu vida. Pero eso ya quedo atrás.
- Ellos tenían sus razones para hacerlo, aunque estuvieran equivocados.
- Sus acciones se pueden perdonar por el amor que sentían por nosotros.
- Si, pero ahora nos toca a nosotros, es nuestro momento. -Dante miraba a la pared y puso una sonrisa melancólica. -Si los hubieras visto juntos, estaban felices. Por fin después de tantos años se habían reencontrado, no necesitaba mucho más para sentirme bien y feliz por ellos, ahora tienen toda la eternidad para estar juntos. -Cogí la mano de Dante y la aprete. -Doy gracias a la Luna de que me dejara despedirme de ellos. Cuando desaparecieron me encontraba tumbado en el suelo y al abrir los ojos vi la chaqueta de mi padre a mi lado en el suelo. Toda su vida le ha acompañado esta chaqueta, la recogí del suelo y me la puse. El me la dejo y yo la llevare puesta también, para mi es como un símbolo de que me sigue cuidando.
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Claro de Luna
FantasiHace 27 años, el Oráculo del Bosque de los Siete Sabios habló por primera vez después de siglos en silencio: "La primera niña nacida en Luna Nueva no será hija de la Luna. Ella tendrá su propia magia, y esa magia será la Luz en la Oscuridad. El fin...
