CAPÍTULO 24

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― ¡Estás preciosa, amiga! ―Esme me observaba como si fuera una muñeca.

― ¿De verdad lo crees?

No estaba muy segura de qué ropa ponerme para una fiesta con un montón de hombres lobo. Tampoco sabía muy bien de qué tipo eran esas fiestas ni que hacían cuando celebraban algo, así que opté por ponerme un vestido suelto, con una tela vaporosa; allí, en el Claro, todavía hacía calor.

― Me sé de uno que va a babear literalmente cuando te vea. ―Me eché a reír. ―No te rías, que te lo digo totalmente en serio.

Esme se había convertido en una de mis mejores amigas. No había nadie en todo el Clan como ella; era la única persona que tenía la cualidad de hacerte reír, aunque hubieras tenido un mal día.

 No había nadie en todo el Clan como ella; era la única persona que tenía la cualidad de hacerte reír, aunque hubieras tenido un mal día

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Cuando terminamos de prepararnos, salimos juntas de mi cabaña y fuimos caminando hacia la plaza. Allí era donde celebraban la fiesta. Pese a que acabábamos de salir, ya se podía escuchar a lo lejos el bullicio de la gente que estaba allí.

― Oye, ¿has vuelto a tener algún sueño de esos tuyos... picantones?

― ¡No era picantón! ―Pese a que a ella le hacía gracia, a mí era un tema que me incomodaba y me ponía tensa.

― Bueno, tú ya me entiendes.

― No, no he vuelto a tener ningún sueño. De ningún tipo.

― Bueno, pues entonces mucho mejor.

Me quedé callada unos segundos, pensativa, y luego la miré.

― Se lo conté a Dante.

― ¿Qué? ¿Por qué? O sea... ¿qué necesidad tenías de contárselo? ―Esme me miraba sorprendida; realmente no entendía por qué se lo había contado.

― No me gusta ocultarle cosas y, además, creo que era algo que tenía que saber. Era importante.

― ¿Pero le contaste todo, todo? ¿Con detalles y demás?

― Sí.

― Una de dos, amiga: o estás muy loca... o eres muy valiente.

― ¿Tú no se lo hubieras contado a Break?

― Seguramente sí.

― ¿Entonces?

Ahora la que no entendía nada era yo. Me decía que para qué se lo contaba a Dante, pero luego ella hubiera hecho exactamente lo mismo. Esme debió de notar lo confundida que estaba al escuchar lo que me había dicho, así que se adelantó para aclarármelo.

― Ay, mi situación no es la tuya. Si yo le oculto una relación a Break, él se hubiera enterado igualmente y habría sido peor ocultárselo. ¿Pero tú? Tienes a excusa perfecta: no tienes ningún recuerdo.

― Ya... pero esa relación que tú crees que debería haberle ocultado era con el hombre que quiere acabar conmigo.

― Bueno... ahí tengo que reconocer que tienes un punto. ¿Y cómo reacciono?

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