Serena se levantó con el sonido de la alarma, debia acostumbrarse al cambio de horario rápido, ya llevaba tres dias levantándose en horas locas y aunque debe admitir que ha descansado bastante no había disfrutado bien del lugar, no había visto mucho a los demás pero eso acabaría hoy.
Observó su móvil, ignorando todas las llamadas perdidas de Darien, de sus padres y de Amy, sin mencionar el sin fin de mensajes que no se sentía lista para leer.
Extrañaba a las chicas, extrañaba Tokio.
extrañaba a Darien.
Amar le estaba doliendo demasiado, el lugar donde estaba era hermoso, todo era maravilloso, pero no podía evitar el dolor de recordar, el dolor de sentir y extrañar los brazos que siempre la confortaron.
Darien no era malo a sus ojos, siempre había estado ahí para ella, fueron muchos años juntos, quizá debió escucharlo antes de tomar esa decisión tan precipitada.
¿Y si leía los mensajes o contestaba las llamadas?.
¿Y si volvía a Tokio y trataba de arreglar todo el caos que habia dejado?.
Entonces recordó como la pasó en estos últimos meses, no soportaría pasar de nuevo por lo mismo, definitivamente no lo soportaria.
Se tomaria su tiempo, no habia afanes ¿cierto?, a fin de cuentas ellos estaban mejor sin ella, quizá solo llamaban para reclamarle por haberse ido.
Se permitió llorar una vez más a ver si así aliviaba el peso de su alma adolorida.
Se arreglo para comenzar la mañana, unos shorts de mezclilla una camiseta blanca algún estampado rosa y unas converse blancas la acompañaban por la mañana, no tenía muchas ganas de nada pero daría una vuelta para comprar algunas cosas.
Bajó tomando sus cosas y tratando de recoger sus largos cabellos rubios casi blancos pero a veces le costaba algo de trabajo hacerlo, había intentado cortarlo pero este parecía crecer mágicamente, así que dejó de hacerlo y aprendió a lidiar con este.
-buenos dias- la saludó Setsuna de manera alegre. -veo que ya te estás acomodando al horario.
-buenos dias- la rubia saludó con una reverencia al terminar de bajar las escaleras. -perdón por mi ausencia.
-no tienes que pedirme perdón, eres libre de hacer lo que quieras y si eso es descansar, pues es perfecto-. La rubia se acercó tímida a la cocina para terminar de saludar, debía buscar alimentos pues no lo había hecho.
-estoy haciendo tortillas con queso, puedes desayunar y después si quieres puedo trenzar tu cabello, veo que aunque es hermoso te cuesta peinarlo.
Los ojos de la rubia se iluminaron, la verdad nunca había llevado trenzas, y su cabello a veces se enredaban en las ondas al final del cabello, en Tokio solía alaciarlo en su totalidad con planchas, pero había dejado su plancha de cabello, en fin ahora iba a llevar trenzas en su cabello y ese pequeño acto la emocionaba.
Habían comido en calma y luego de eso pasaron a la sala de estar donde efectivamente Setsuna peinaba su cabellera con sumo cuidado haciendo en este dos trenzas boxeadoras, asegurándole que así mantendría su cara despejada y sin tanto calor.
-Gracias, Setsuna, dime cuánto te debo y así podré pagarte- serena estaba muy feliz mientras peinaban su cabello, solo su madre lo hacía cuando esta era una niña y sin duda las trenzas no eran populares por esos lados.
-nada, yo me ofreci a hacerlo, además regalar siempre está bien por que así se multiplica mi trabajo, además los turistas siempre quieren peinarse, hacerse trenzas y esas cosas, me va muy bien por que aunque la isla es más movida en verano, aquí siempre hay turistas.
ESTÁS LEYENDO
Metanoía
Fanfictionmetanoía (griego). el proceso de transformación que cambia la forma de pensar, sentir, de ser o de vivir de una persona... Serena está cansada, la luna sabe que ha dado todo por salvar a la humanidad y defender el milenio de plata... después de la...
