VIII

652 37 2
                                        

Claudia POV.

Una de las actividades que teníamos planeada para nuestros participantes era un viaje en yate hasta una isla privada en donde pasaríamos parte del día hasta ya llegada la noche para poder disfrutar del atardecer, luego regresar al hotel cenar todos juntos y por último una gratificante caminata por la orilla del mar para que puedan sentir toda la energía de este y agradecer por todo lo que ha pasado y vendrá, el mar siempre será un gran aliado para soltar lo que nos hace mal pero también cargarlo de cosas positivas y tal vez, solo si quieren contarle tu mayor secreto ya que él siempre nos escucha.

Habíamos almorzado luego de la bienvenida de los participantes, aunque escasamente toque mis alimentos, Rausch, Nico y Chris están muy preocupados por mi ya que siempre he sido de comer a más no poder y con muchas ganas, les dije que quizás el calor del Caribe me estaba cambiando, al menos se rieron, eso es bueno.

Ya estábamos listos para subir al yate cuando me di cuenta que hacían falta Caro Acevedo y Nela.

-¿Alguien ha visto a Caro y a... Nela? -pregunte.

-Ellas no respondieron cuando tocamos la puerta de su habitación, ¿se habrán quedado dormidas? -dijo Zulmita pasando a mi lado.

-No puede ser posible, ellas sabían que teníamos que partir a esta hora -me quede pensando que pudo haber pasado.

-Clau, si quieres yo voy y las traigo de las greñas a esas dos. -dijo Juan Pablo con voz divertida.

Reí por las cosas que decía ese hombre.

-Creo que es mejor que te acompañe a ver si están bien y evitar que les hagas daño. -reí para luego voltear a ver a la tripulación del yate que tenían que partir en escasos minutos. -Señor capitán, le encargo mucho a mis niños, llévalos a todos con bien y yo iré con los que faltan en el yate más pequeño, para no retrasarlos es mejor que partan ahora.

-Sí señora, bueno tripulación... ¡es hora de zarpar! -que señor tan agradable pensé, definitivamente será una travesía muy divertida para todos.

Esperé a que todos se subieran y se marcharan, me di la vuelta para ver a Barragán y le hice una señal para que me siguiera hasta la habitación de Caro y Nela.

Al estar en la puerta de la habitación me preparé casi que psicológicamente para ver a Nela ya que lo admito, la he estado ignorando sin razón alguna.

Tocamos la puerta y no recibimos respuesta, volvimos a tocar una segunda vez y pudimos escuchar una voz muy débil del otro lado de la puerta que se acercaba lentamente, la puerta se abrió y nos dejó ver a una Carolina con un aspecto de que le hubiese pasado un camión por encima, de inmediato me preocupe muchísimo y mande a Barragán a buscar el equipo de médicos.

La ayudé a recostarse y le pregunté:

-Caro pero ¿Qué te paso, estas bien?. -No la veía para nada bien.

-Si mi Clau yo estoy bien, pero no me siento tan bien. -dijo con pocas ganas.

-No te ves para nada bien, me hubieses llamado apenas te empezaste a sentir así.

-No hacía falta Clau, estoy con Nela y ella ha estado muy pendiente, mira que hasta se perdió el paseo a la isla con tantas ganas que tenía de ir. -termino de decir, en ese momento me pregunté dónde estaría ella porque en esta habitación ni un rastro encontraba.

-Por cierto, ¿Dónde está ella ahora? -pregunte.

-Está tomando una ducha, la pobre hasta ahora pudo hacerlo, desde que llegamos a estado a mi lado, ya debe estar por terminar porque me dijo que sería muy rápida y yo le creo. -Una vez Caro terminó de decir eso, sentí como una puerta delante de mis ojos se abría.

Prohibido TocarteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora