Simbi y yo | Parte 2 (T1 E12)

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En la escuela, cada vez que alguien trataba de saludar a Nobita, este lo ignoraba, exceptuando a sus amigos, ya que a ellos si les dirigía la palabra pero no conversaba mucho con ellos. El nuevo Nobita, quien estaba acompañado de Simbi, era alguien más confiado, ya que no le prestaba mucha atención a las explicaciones de los profesores. En lugar de atender, lo que hacía era desarrollar las tareas que se iban dejando para la casa. Nobita, gracias a Simbi, tenía una memoria mejorada, una memoria fotográfica, y eso le ayudaba a estudiar con mayor velocidad.

En la clase de matemáticas, Nobita estaba terminando todos los ejercicios que dejó el profesor mientras este se encontraba explicándolos.
En eso, se le acerca Shizuka para preguntarle sobre el tema, tenía una duda.

Shizuka: Nobita, ¿tú entendiste la 6 de la segunda hoja?

Nobita, con un tono orgulloso le responde...

Nobita: ¿Que si entiendo la 6 de la segunda hoja? ¡Yo ya hice todo!

Shizuka: ¿Ya hiciste todo? ¿Sin prestarle atención al sensei?

Nobita: Pues claro, si le prestaba atención, el resto de ejercicios que no hiciéramos acá lo haría en mi casa, ¡y yo no quiero eso!

Shizuka: Bueno, está muy bien que desarrolles todos los ejercicios para probarte y no tener tareas pero... ¿y si llegas a desarrollar los ejercicios con un método distinto? ¿Y si algo salió mal?

Nobita: ¡Shizuka! ¡No me digas que piensas que me puedo equivocar! ¡Eso no pasa ni en sueños, primor!

Esta última palabra salida de la boca del nuevo Nobita sonrojó considerablemente a Shizuka, ya que se trataba de un piropo muy directo. A pesar de toda la oxitocina que producía en el instante, Shizuka volvió en sí y se dio cuenta de la actitud no tan normal de Nobita.

Shizuka: Nobita... No digo que seas alguien propenso a equivocarte pero todas las personas lo hacemos. Creo que eso ya lo sabías...

Nobita: ¡Por supuesto que lo sé, Shizuka! Claro que me puedo equivocar, pero la única vez en la que me equivoqué fue cuando pensé que estaba equivocado. Ahora, si me disculpas, tengo unos dos cuadernos que estudiar, después hablamos, Sue.

Shizuka: Pero quería saber si...

Sensei: Estudiante Minamoto, por favor, haga el favor de sentarse en su carpeta. Gracias.

Shizuka había sido interrumpida por el sensei, quien regañaba a los estudiantes que estaban de pie durante las clases, ya sea porque eran traviesos, porque distraían a los demás o porque conversaban en lugar de prestarle atención a las clases.

Nobita, por su parte, seguía con su nueva actitud confiada, actitud con la que cualquier persona desconocida lo miraría con indiferencia, pero con la que muchos de sus compañeros se preguntaban el por qué de su repentino cambio.

En el tiempo de refrigerio, Nobita estaba sentado en una silla junto a una mesa grande donde se encontraban los integrantes de la banda (Shizuka, Dekisugi, Gigante y Suneo).
Para que el aburrimiento no domine al grupo de amigos, Suneo trajo un juego de cartas.

Suneo: ¡Les presento las cartas de ONO 99 bañadas en pequeños kilates de oro!

Gigante: Vaya, pero que bienes más suntuarios tienes, Suneo.

Suneo: Gracias, Gigante. Estas son de una edición coleccionista muy rara, ¡solo hay 8 ejemplares en el mundo!

Nobita: Si, si, si, de lujo pero, ¿cómo se juega?

Suneo estaba sorprendido. Nobita no era de la clase de personas que callaban a la gente a pesar de que durante mucho tiempo él si era callado.

Suneo: ...Bueno... si ir directo al grano es lo que quieres pues entonces... El ONO 99 se puede jugar con hasta 10 jugadores. En este juego se utilizan mucho las matemáticas básicas como lo son la suma y la resta.

Nobita es el Impresionante Hombre Araña | Spider-Man Donde viven las historias. Descúbrelo ahora