Talento.

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Cuando estoy apunto de llegar recuerdo que no he preguntado que café quería la falta de práctica es notoria, decido llevarle uno igual al mío, como es costumbre la mujer que atiende no deja de sonreirme.

Yo le entregó mi tarjeta y decido ignorarla ahora mi mente está divagando, camino relajado veo a la gente caminar y a otros correr.
Abro mi oficina y ella sigue concentrada cuando escucha que cierro alza la mirada.

-Aquí tienes— Digo cuando me acerco le extiendo el café

-Gracias señor— Contesta con un pequeña sonrisa, yo empiezo a tocar mi cabello tenía bastante tiempo que no lo hacía esa manía que me hace saber que estoy ansioso

-No te he preguntado de que café te gustaba, espero te agrade el que he elegido— Digo seguro pero se que fue una idiotez no haber preguntado

-No me gusta uno en específico, le agradezco señor — Contesta tímida yo asiento por alguna razón no puedo dejar de mirarla, doy un sorbo a mi café decido acercarme para ver su avance, abro los ojos inmensamente veo cada detalle como ha podido hacer esto en tan poco tiempo.
Nunca habría imaginado esta estructura y ella la ha plasmado rápidamente en tan solo un par de horas

-Esto se ve muy bien— Digo serio para ocultar mi más que impresión

-Por ahora es temporal, se pueden añadir más cosas— Yo volteo a verla estoy sorprendido decido darle un sorbo más a mi café mientras observo lo que ha hecho

-Muy bien señorita Azuara iré a arreglar unos papeles afina esos detalles de los que hablas— Digo ella asiente y vuelve a tomar sus instrumentos yo camino relajado hasta mi escritorio, comienzo a ver mis correos y responder los más importantes pero cada par de minutos volteo a verla y cada vez que lo hago ella está concentrada siento un poco de decepción que en ningún momento me voltea a ver.

Sin en cambio podría quedarme aquí sentado sólo observándola se mueve con facilidad y sus manos se desplazan ligeramente a través del papel.
Hasta que un ligero golpe en la puerta me hace regresar a la realidad, ella alza la vista y me descubre observándola volteo rápidamente joder

-Adelante— Digo enfadado y Tony entra sonriente

-Buenas noticias— Entra diciendo alegre, yo lo observo serio muevo mis cejas para que se percate de quien está en mi oficina no tarda en reaccionar al ver el ligero cuerpo moverse al fondo

-Regina— Dice Tony acercándose y le da dos besos observo como una sonrisa se asoma en su rostro es una sonrisa cálida

-Hola Tony— Contesta ella un poco sonrojada joder ¿Porque se sonroja?

-¿Que haces aquí con este?— Dice Tony juguetón yo mantengo mi rostro serio, ella me observa no sabe que contestar

-Su oficina estará en tres días la única oficina que está equipada es está— Contestó serio y observando a mi hermano

-Vale y la de Daniela— Pregunta Tony curioso él sabe perfectamente que es la única oficina que no está en remodelación pero ese secreto lo había dejado para mí, yo frunzo el ceño

-Se ha llevado su material— Contestó sin ningún problema para evitar que Tony siga metiendo la pata

-Joder tío pero sonríe un poco— Dice Tony acercándose para tomar asiento, noto por el rabillo de mi ojo como Regina oculta una sonrisa

-No me apetece— Contestó frío, Tony rueda los ojos sabe que está tentando a su suerte

-Pues deberías— Dice Tony, yo lo observo sabe de más que no me agrada sonreír por cualquier cosa quizá cuando estamos en plan hermanos o intento seducir a alguna mujer.

-¿Que noticia tenías?— Pregunto para que no siga molestando con sus palabras de que debo cambiar mi actitud

-Es verdad ya están todos los permisos para comenzar la construcción— Dice orgulloso, yo asiento esto me hará llevar el proyecto más rápido

-Me parece perfecto— Contesto distraído estoy observando como Regina sigue trabajando y moviendo su cuerpo con facilidad, cuando volteo Tony está sonriendo mientras niega con la cabeza se ha percatado de mi distracción

-Es todo y aún me debes esa comida—Dice Tony con los brazos cruzados volteo a ver la hora, no sé en qué momento se me ha ido la mitad de la tarde

-Es una hora excelente, vamos— Digo pero se me ocurre una maravillosa idea, me levanto pongo mis manos en los bolsillos y comienzo a caminar hasta quedar frente a ella, observo como alza su vista de su más que avanzado plano

-¿Sucede algo señor?— Pregunta nerviosa no me percate de la cercanía con la he quedado frente a ella

-No, esto va muy bien— Digo pasando mi manos por sus trazos— Iré con Tony a comer ¿Gustas venir con nosotros?— Pregunto con una duda inmensa se que eso no es nada profesional y menos el primer día, ella se pone nerviosa al instante y roja como un tomate
Cuando está apunto de contestar Tony Dice

-Por supuesto que vendrá con nosotros no será esclava del restirador — Ella observa a Tony y después fija su mirada en mi, se que quiere decir «Si»,pero está dudosa

-Ese silencio lo tomaré como un si— Digo más relajado y ofreciéndole una media sonrisa para aligerar el momento

-Eso parece— Dice Tony sonriendo

- Gracias señor— Ella se levanta dudosa observo como se quita la liga y su cabello cae en ondas sobre sus hombros, comenzamos a andar hacia el ascensor
Siento la mirada de todos cuando salimos como me jode que hagan eso se que es raro llevar a Regina pero joder que disimulen un poco.

-Más te vale que sea algo bueno—Dice Tony juguetón, Regina está en silencio

-Te lo debo— Contestó espero hasta que me entregan mi Mercedes no se porque he traído ese auto hoy me hace sentir demasiado pijo

-Aquí tiene señor— Dice Jason comenzamos a bajar las escaleras y con cautela le abro la puerta delantera para Regina ella se sonroja y hace una mueca de duda

-Sube— Digo, Tony sube rápidamente en la parte de atrás sabe que algo tramo, mientras espero a que ella suba

-Gracias señor— Contesta con su voz tímida veo como acomoda sus perfectas piernas pero cierro la puerta para no quedar embobado, camino rápido subo y arrancó.
Espero que estos momentos a lado de ella me hagan conocerla un poco más porque realmente despierta mi interés.

Una nueva forma de amar.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora