Me observa con ojos preocupados sabe que le oculto algo que claramente ha olvidado sus ojos son temerosos está ruborizada, yo le sonrió como un completo capullo le llevo ventaja en algo.
Se que está tentada a preguntar algo pero llega Nath con una gran sonrisa interrumpiendo
-Abe— Dice mientras me da dos besos después saluda a Regina quien está pensativa su cabeza está dando vueltas— Puedes hacer la exigente tarea de ponerme bloqueador— Dice sonriente se que algo trama la conozco, porque bien se lo puede poner Tony
-Lo intentaré— Digo sonriente se que los planes con Nath funcionan así que decido seguir la corriente, comienzo a poner en toda su espalda frotando con cuidado mientras mi mirada se enfoca en la mirada perdida de Regina—Listo
-Eres el mejor— Dice mientras me abraza— Regina ¿Porque no le pides a Abraham que te ayude?— Ella se sonroja al instante y yo sonrió lo sabía, Nath planeando sus artimañas
-Puedo sola— Contesta nerviosa, Nath le pone cara de enfado y voltea a verme me pone morritos más que falsos
-Abe, Por favor le ayudas a esta señorita que después va a parecer carbón— Dice sonriente, noto como Regina se remueve ¿Está nerviosa?
-Por ti preciosa lo que sea— Ella aplaude y nos deja solos, no espero a que Regina proteste aunque eso no sucede parece que le han comido la lengua los gatos, yo pongo un poco de bloqueador en mis manos y poso mis manos en la espalda de Regina se estremece al sentir mi tacto yo sonrió y comienzo a masajear y untar el bloqueador.
-¿Se siente bien?— Pregunto sonriente ella asiente sigue sin articular palabra, pasan minutos ambos estamos en silencio yo disfruto la sensación de tener mis manos sobre su suave piel recorro su espalda delineada, coloco en sus delgados brazos, está tan perdida en sus pensamientos que no protesta cuando paso mis manos por sus largas piernas joder están firmes y torneadas debo controlarme porque mi cuerpo comienza a responder al contacto que estoy sintiendo.
-¿Qué pasó anoche?— Regina me saca de mis pensamientos ha decidido romper el silencio habla nerviosa, yo arrugó un poco la frente estaba disfrutando de ponerle el bloqueador, decido dar mi tarea por terminada y pienso en la respuesta que le daré a sus ojitos temerosos que no dejan de observarme.
-Has bebido demasiado y te he traído a casa es todo— Digo sonriendo sarcástico se que le molesta mi respuesta tan vaga se que le jode no saber que ha pasado
-Sabes que a eso no me refiero— Dice con un tono un poco enfadado que me hace sonreír aún más pierdo mi vista en la alberca que está frente nosotros
-No lo sé, no estuve todo el tiempo contigo ¿Porque no le preguntas a Juanca?— Contestó con un tono sarcástico pero enfadado, enfoco mi mirada en ella me he quitado las gafas para que tenga total perspectiva de mi mirada
-Él me ha dicho que tu estuviste cuando he perdido la conciencia, lo demás lo recuerdo perfectamente pero necesito saber que pasó después de que bailamos— Dice un poco alterada y me mira con cierto grado de enfado se que implícitamente me ha dado a entender lo de Raquel joder aún me siento alterado por eso.
-¿Porque te preocupa tanto?— Digo seriamente al ver su impotencia al no saber nada y a lo que parece es un reclamo para mi
-No me preocupa— Contesta demasiado rápido, miente lo noto porque comienza a tocar la punta de cabello de manera nerviosa.
-Claro que si y no hay nada de que preocuparse estabas segura conmigo, cuando vas a entender Regina que mientras yo esté contigo no voy a permitir que te pase algo, además has sido muy alegre y habladora— Contestó con tono templado joder si esto no le deja claro que estoy interesado en ella no se que más señales quiere, se también que lo último ha pinchado más sus dudas porque se queda en silencio una vez más.
-¿Habladora?— Dice confusa y comienza a pasar su mano por su sien
-Si ya sabes platicando mucho, ¿sabes Regina? fue una gran alegría ver que por fin hablabas conmigo sinceramente, parece que el alcohol hace que tú y yo tengamos charlas bastante interesantes— Digo con un tono un poco frustrado la observo fijamente y su cara es pálida y pensativa
-¿De que cosas hablamos?— Dice intentando sonar indiferente y fallando estrepitosamente
-Varias cosas— Digo con una ligera sonrisa evadiendo su pregunta, suena mi móvil es Daniela contestó y me retiro dejando a Regina con una cara de duda
-Dany ¿Qué sucede?— Digo distraído mientras me enfocó en observar a Regina que se queda con la mirada ida, seguramente intentando recordar
-Señor ya es hora todo está terminado, sólo faltan ligeros detalles pero necesito que venga a observar— Yo me volteo para concentrarme en Daniela
-¿Cuándo?— Pregunto mientras frotó mis sienes, el proyecto aquí en Cuernavaca va viento en popa está prácticamente todo autorizado ya no es necesario que continúe aquí tengo gente para que se encargue de lo que falta, sin en cambio en Madrid también es necesario que apruebe todo
-En dos días ¿Puede?— Dice Dany
-Ahí nos vemos— Digo y cuelgo me acerco a Regina quien está distraída y en la misma postura que se ha quedado
-Señorita prepárese que mañana salimos para Madrid— Digo sonriente ella me observa está confundida, realmente es un cambio muy drástico de conversación
-No se si pueda— Dice yo me pongo serio al instante realmente es una orden pero se me ocurre una gran idea para darle más sabor a esto
-Ven conmigo y cuando terminemos te diré lo que me has dicho anoche—Contestó sonriente su cara es un poema la he tomado con la guardia baja y eso me agrada, ya no estoy tan angustiado con su revelación de la noche anterior, tomo esa información como un paso adelante de Regina.
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Una nueva forma de amar.
RomanceÉl siempre fue un romántico empedernido, él siempre buscaba la felicidad, él siempre componía para plasmar sus ideales y sentimientos, era el hombre que toda mujer desearía. Hasta que un día un incidente hizo cambiarlo y todos sus sentimientos queda...
