Cabreado.

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Observo como ella comienza a morder el lápiz que tiene en la manos si pudiera ver dentro de su cabeza serían varios engranes dando vueltas a mil por hora.
Y después de darle vueltas a sus pensamientos logra articular las palabras

-Me parece bien— Dice después de lo que parece una eternidad tengo que reprimir soltar un suspiro de tranquilidad, joder eso tenía que haber sonado como una orden desde el principio

-Muy bien en dos días nos vamos— Digo seguro ella sonríe ligeramente se que aún está pensando demasiado porque pasa sus manos por las puntas de su cabello ondulado.

-Entonces es mejor que avance— Dice señalando su plano que prácticamente está terminado.

-Muy bien yo arreglare un papeleo— Digo serio y comienzo a caminar hacia mi escritorio de manera tranquila realmente estoy satisfecho de ir con Regina.

Varias veces durante todo el día he volteado a ver como Regina trabaja muchas veces intento ocultar mi rostro tras los papeles y unas tantas veces la veo como un completo descarado, observo como su pequeña V se forma en su frente cuando se concentra, sonrió al pensar que su oficina está más que lista pero no se porque razón no sé lo he revelado, tras amenezar a Nath de guardar silencio también le he prohibido a Santiago que hable de mi proyecto más que terminado, no sé quizá no le dicho por el hecho de que me agrada ver como trabaja con tanta facilidad. Y después de este fin de semana es como un adicción estar cerca de ella.

Lo cuál realmente se jode en el momento en la tarde cuando debo salir a una comida de negocios, la cuál se me hace aburrida y apresuró para poder volver a la oficina. Cuando regreso observo como ella trabaja fijamente en su restirador tiene puesto los auriculares por lo cuál no se percata de que he llegado y me deleitó un par de momentos observandola ¿Que pensará?

-Es hora de retirarnos Regina— Digo mientras me acomodo mi camisa perfectamente impecable, realmente era más fácil irme de la comida a mi casa pero aquí estoy parado frente a Regina

-Claro— Dice y veo como con delicadeza se levanta acomoda ligeramente su vestido color ciruela y yo me deleitó observandola.

-Toma mañana el día libre necesitas arreglar tus pertenencias— Digo serio no sé porque lo he dicho pero con ella soy muy flexible en cambio con los demás soy demasiado estricto y he sabido por Tony que para ellos soy el ogro.

-Muchas gracias— Dice tímida veo como toma su bolso le abro la puerta para que sea ella quien salga primero caminamos relajados, mientras vamos bajando en el ascensor yo voy perdido en mis pensamientos, hasta que siento que ella me observa y cuando volteo la atrapó le doy un media sonrisa un poco coqueta y al instante su enorme sonrojo inunda su rostro.

No tardan en abrirse las puertas del ascensor quiero preguntarle si este viaje la pone nerviosa pero no me da tiempo por que Tony aparece sonriente, no tarda en correr para abrazar a Regina yo frunzo el ceño como puede Tony tener esa confianza con ella.

-Abe— Dice segundos después mientras me abraza

-Que hay— Digo serio él me acaba de joder una conversación con Regina, me observa y rueda los ojos

-Lo de siempre— Dice alzando los hombros pero sus ojos me dicen que otra vez estoy en problemas, me quedo pensativo en que me he metido está vez cuando escucho que Tony se dirige a Regina— ¿A que no vas a creer?

-¿Qué pasa?— Dice la voz melodiosa de Regina enfocándose en ver la emoción que desprende Tony

-Rubén y Juanca han venido a México— Dice Tony con una felicidad extrema Frunzo el ceño ¿Quién carajo es Rubén y Juanca?

-No me la creo— Dice Regina igual o más emocionada que Tony y la manera en que reacciona no me agrada para nada pero mantengo mi rostro serio.

-Nos esperan para comer así que vamos— Dice Tony sonriente observo como a ella se le ilumina el rostro.

-No puedo esperar más, necesito ver a Rubén pero muchísimo más a Juanca—Dice Regina dirigiéndose a Tony esto último ha llamado mi atención y no se porque pero me cabreo.

-Hasta pronto— Me Dice Regina ansiosa por irse, yo asiento se que mi rostro refleja el cabreo que siento, porque percibo que la arruga en mi frente hace aparición, está vez no le beso ni la mano ni la mejilla mantengo la mano en los bolsillos y con una actitud un poco soberbia, sé que ella se da cuenta de mi actitud porque noto que se cohibe.

-Luego hablamos— Dice Tony dirigiéndome una mirada de reprobación, yo asiento se que tengo problemas de los cuales no quiero saber, veo como desaparecen ¿Rubén? ¿Juanca? Esos tipos ¿quienes son? intento recordar y busco en mis recuerdos si alguna vez Tony me los ha mencionado pero fracaso, quizá me lo haya dicho pero no lo recuerdo usualmente estoy perdido en mis asuntos y son pocas las cosas a las que le pongo importancia.

Llegó a mi casa Cathy me sirve la cena la cual como sin ganas y hay una razón tengo tentación de saber por que Regina se emocionó al escuchar esos nombres y porque necesita muchísimo más ver a Juanca eso me cabrea bastante ¿Seguirá con ellos? Le doy demasiadas vueltas decido ir al despacho que tengo acondicionado y tomo un vaso de whisky necesito relajarme. Escuchó un poco de música cierro un poco los ojos y me remuevo al recordar aquel baile con Regina, la manera en que me excite como un jodido crío, abro los ojos al instante que una idea bastante desagradable atraviesa mi mente y si ella bebe más de la cuenta, joder está con ese cabron llamado Juanca.
Me repito una y otra vez que Regina no es esa clase de mujer, decido subir a mi habitación ya he bebido suficiente me pongo mi pijama y me recuesto quizá por el efecto del alcohol que me ha relajado caigo en un profundo sueño sin darme cuenta.

Me despierto después de una pesadilla que una vez más no recuerdo, tardo en recomponerme paso mis manos por mis ojos intentando ayudar a mi cuerpo a reaccionar.

Hoy salgo a Cuernavaca en compañía de Regina, ayer fue un día en el que mi humor era aún peor que otras ocasiones, la maldita duda me está comiendo vivo.
Necesito ver Tony para preguntarle quienes son esos amigos suyos.

Bajo a desayunar algo ligero últimamente mi apetito no ha querido aparecer, me doy una ducha con agua caliente para relajarme un poco, cuando salgo de la ducha observo mi maleta perfectamente preparada sonrió Cathy está al tanto de todo, observo en mi amplio clóset optó por ir cómodo voy a manejar un par de horas, me coloco un pantalón de mezclilla en un tono claro, unos tenis Nike air force 1 color negro y blanco, me coloco una playera tipo polo negra acomodo mi pelo y me coloco mi Rolex Submariner negro me pongo mi loción y me observo al espejo parezco más joven de lo que soy, suelto un suspiro sigo dando vueltas sobre lo que hizo anoche Regina.

Subo a mi auto optó por llevar el Aston Martin Vantage V12, manejo tranquilo hacia la casa de Regina, mientras escucho música para intentar tranquilizarme y pensando en que actitud tomar con ella porque ayer fui un condenado soberbio.

Cuando llegó bajo relajado y tocó el timbre no tardan en abrir es Dylan y detrás de él está Regina con una maleta yo mantengo mi seriedad detrás de mis gafas.

-Señorita— Digo a modo de saludo no puedo ocultar lo insatisfecho que estoy.

-Buenos días— Dice tímida me despido de Dylan quien me sonríe y con esos ojos azules brillando por ver el auto él crío se da la media vuelta y entra a su casa, me he quedado solamente con ella así que la ayudó a cargar la maleta para colocarla a un lado de la mía.

Noto que ella está parada en la acera está pensativa, camino hasta ella y le abro la puerta, ella me da una ligera sonrisa y sube delicadamente veo sus espectaculares piernas ella trae un vestido muy primaveral y sus zapatos bajos se ve hermosa con sus pequeñas ondas cayendo sobre sus hombros y el maquillaje ligero que es adornado por el rubor natural que tiene en las mejillas,
Sonrió perverso cuando camino hacia mi asiento

-¿Estás lista?— Digo seriamente aunque realmente estoy un poco ansioso, cuando arrancó observo por el rabillo del ojo que Regina se queda pensativa viendo como nos alejamos de su casa

-Más que nunca— Contesta después de unos segundos me observa de una manera tímida, yo la observo quizá este viaje aclare más su actitud y pueda llevarme mejor con ella aunque no se con que propósito lo hago, por el momento no me interesa formalizar algo, yo me prometí hace años no volver a caer en estás gilipolleces, pero no sé porque muevo la cabeza para desechar mis pensamientos le sonrió y me incorporo al tráfico, quizá es momento de darme una oportunidad joder pero que estoy pensando, pero quizá esto sea una total aventura.

Una nueva forma de amar.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora