Revelación.

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La observo mientras mi cabeza sigue dando vueltas, ella se está poniendo incómoda imagino que se arrepiente de haber dicho eso realmente fueron pocas palabras pero una gran declaración.

-¿Y porque te pondría nerviosa yo?— Digo indagando creo que muestro demasiada seguridad porque ella se pone más nerviosa empieza a jugar con su cabello, me empiezo a percatar de esa manía que tiene se queda en silencio un buen rato.

-No lo sé— Dice alzando los hombros como intentado resignarse pero estoy seguro que ella sabe el porqué.

-Si no me lo dices— Me quedo pensativo buscando palabras para convencerla de que me diga— Puedo pensar que es algo demasiado malo o que te he molestado— Digo mientras nos ponen en la mesa nuestros alimentos todo se ve exquisito nos abren la botella y vierten un poco en nuestras copas yo bebo y asiento en modo de aprobación

-No es nada malo— Dice ella yo frunzo el ceño al notar la manera en que lo dice

-Si no lo es entonces ¿puedes decirme?—Digo está vez ofreciendo una sonrisa con un toque de ironía, que carajo puedo ser que no me quiere decir.

-Es su actitud— Dice tomandome totalmente desapercibido alzó las cejas claramente sorprendido

-¿Qué sucede con ella?— Digo intentando con todas mis fuerzas sonar normal si nota mi enfado ella no me dirá nada más.

-Eres muy serio, pareces enfadado estoy consiente de que eres un hombre pijo y tienes aires de superioridad se que es normal por todo el estilo de vida que llevas— Dice haciendo un ademán con su mano pero fue directa está vez, me quedo en silencio analizando lo que me ha dicho, joder sabía que mi carácter era más que notorio sé que a todos o a la mayoría los intimidó pero el que intimide a ella no me agrada para nada y lo de ser pijo eso es otro cuento he crecido entre lujos y rodeado de personas jodidamente ricas e insoportables pero el saber que yo reflejo lo mismo me da coraje.

-No estoy enfadado— Miento empiezo a morder mi labio— No siempre— Vuelvo a decir eso ya es poco más de verdad y lo de ser pijo decido evadirlo

-Realmente tú sabes porque estas así—Dice fijando sus ojos en mi suelta un largo suspiro— Solo pienso que en tu ritmo de vida no cabe el tiempo de hablar y mucho menos conmigo pero cuando lo intento tu actitud es intimidatoria— Dice yo la observo buscando la verdad a través de sus ojos se que hay algo más pero con esto es suficiente prácticamente me ha confesado que tengo actitud de capullo engreído. Pero lo que más me jode es que no sé de cuenta que he buscado tiempos para charlar con ella.

-Vale lo he captado, no quiero que pienses que soy un pijo amargado— Digo soltando un suspiro y comienzo a cortar de mi filete pienso en que decir veo como ella también comienza a comer- Puedes imaginar que no soy serio y platicar conmigo— Digo ella alza la vista se que en su cabeza pasan varias cosas porque tarda en darme una contestación

-Bien lo intentaré— Dice yo la observo eso ha sido fácil no va a reclamar algo más, pero segundos después no dice nada

-¿Que sucede?— Pregunto angustiado de que se haya arrepentido de hablar

-No sé que contar— Dice como si en su cabeza pasarán miles de ideas y recuerdos pero ninguno con la capacidad de que me sea contado

-Te echo una mano— Digo con tono un poco animado en busca de que comience a hablar

-Eso me parece una gran idea— Dice no muy convencida sabe que si pregunto se verá obligada a contestar

-Cuéntame de tu familia— Pregunto es algo fácil de responder su rostro se ilumina al pensar en su familia

-Tengo una pequeña pero hermosa familia— Se queda pensativa como si varios recuerdos vinieran a su mente— Mis padres son amorosos mi padre es chef abrió un pequeño restaurante en Cancún pero ahora no puede ir- Se queda pensativa

-¿Porque?— Digo curioso no se si es correcto preguntar pero me importa un bledo quiero saber de ella

-Despues de mucho tiempo y hacer un esfuerzo para abrir su restaurante tuvo un accidente y por el momento no tiene fuerzas para ir— Dice triste

-¿Y tú madre?— Digo rápido para sacarla de su tristeza

-Ella también es chef de ahí conoció a mi padre vivían aquí en la ciudad se casaron y un tiempo se fueron a Cancún en busca de una mejor oportunidad ahí nació mi hermana mayor Rosa tiempo después regresaron a la ciudad y aquí nací yo— Dice sonriendo seguramente con buenos recuerdos— Tengo dos sobrinos Dylan y mi pequeña Dulce—Dice y un brillo nuevo aparece en sus ojos pero de repente una duda aparece en mi mente

-¿Viven con ustedes?— Digo mientras como un trozo más de mi filete pero ella se entristece al instante

-Si viven con nosotros— Dice con tono agridulce, yo me pongo alerta al instante

-¿Sucede algo?— Pregunto ella se pone pensativa por un par de minutos, no sé que hacer ni como reaccionar no encuentro otra salida y pongo mi mano sobre la suya que está sobre la mesa ella alza la vista— Puedes confiar en mi-Digo a falta de palabras

-Viven con nosotros por que mi cuñado falleció— De todo lo posible nunca imaginé esto— Fue un día horrible, un accidente de auto un hombre en un trailer iba drogado mi cuñado no llegó al hospital y mi padre quedo inconsciente durante varios días— Dice haciendo una mueca recordando venga eso es muy malo no sé que decirle noto tristeza en su mirada

-Gracias— Digo apretando un poco su mano

-¿Porque?— Dice fruncido el ceño claramente confundida

-Por confiar en mi— Digo y separo mi mano

-Gracias por escuchar— Dice alzando los hombros mientras me brinda una sonrisa tierna— Ya he platicado es tu turno— Dice mientras vuelve a comer un poco de su filete, yo me pongo tenso joder no estoy preparado para hablar de mi.

Una nueva forma de amar.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora